By Redazione | 26/02/2026 17:52
En los últimos años, la escena cultural piamontesa ha visto consolidarse el fenómeno del Street Art en la provincia de Vercelli gracias a dos iniciativas distintas pero complementarias: Waral - Urban Art Project y DeRive - Arte Público en el Espacio Rural. Ambos proyectos pretenden transformar los pueblos en contenedores de arte contemporáneo, creando un vínculo directo entre las obras urbanas y el patrimonio histórico y cultural de los centros implicados.
Waral - Proyecto de Arte Urbano se desarrolla en Varallo, centro conocido por su patrimonio artístico y religioso, con el Sacro Monte, patrimonio de la UNESCO desde 2003, formado por 44 capillas con frescos y una basílica situada en un parque natural. La iniciativa aporta color y nuevos lenguajes al pueblo a través de murales que decoran fachadas y edificios históricos, encajando armoniosamente en el tejido urbano existente. Concebido y comisariado por el fotógrafo Alessandro Dealberto bajo la dirección artística de Giovanni Magnoli, alias reFRESHinK, el proyecto adopta la forma de un museo al aire libre en constante evolución, donde las superficies arquitectónicas se convierten en soportes de obras que dialogan con la tradición cultural de la ciudad. Los artistas participantes retratan a personajes históricos y culturales locales, además de rendir homenaje a artistas del Renacimiento como Tanzio da Varallo y Gaudenzio Ferrari. No se limitan, pues, a obras puramente abstractas o contemporáneas.
La primera intervención en el proyecto fue confiada a Andrea Ravo Mattoni, en arte Ravo, artista nacido en 1981 originario de Varese, conocido por sus reproducciones en aerosol mural de obras maestras de la historia del arte. En 2017, en Varallo, eligió enfrentarse a David y Goliat, una pintura de 1625 de Tanzio da Varallo, conservada en la Pinacoteca de la ciudad. La obra, ejecutada en una fachada urbana de unos 120 metros cuadrados, propone una reinterpretación personal del cuadro del maestro de Valsesia, apodado por algunos el "Caravaggio de los Alpes". En Varallo, además de la reinterpretación de David y Goliat, Ravo también ha trasladado al muro un detalle de la Batalla de Senaquerib de Tanzio da Varallo, obra maestra conservada en la Basílica de San Gaudenzio de Novara, pintada en un muro de via Durio. A estas intervenciones se añade el mural dedicado aEl Renacimiento - Adoración del Niño con un obispo, de 1530, de Gaudenzio Ferrari, que amplía aún más la comparación entre el arte urbano y la tradición pictórica local. Las intervenciones de Ravo en Varallo forman parte de un viaje que comenzó en 2016 con la realización de La captura de Cristo de Caravaggio en un festival en Varese. A partir de ese primer mural, ha tomado forma el proyecto sobre la recuperación del clasicismo en la contemporaneidad, que pretende hacer accesibles obras maestras de la pintura a través de su transposición al espacio público. La atención a la correlación entre obra y territorio representa un elemento central de la investigación del artista, que identifica el vínculo con el lugar como criterio de selección iconográfica.
Waral también cuenta con la participación de otros artistas que han contribuido a ampliar el mapa del pueblo. Matteo Capobianco, en arte Ufocinque, intervino con una reinterpretación de la vista general de Sacro Monte tomada del aguafuerte de 1688 de Giovanni Blasio Manauft, titulado La Nuova Gierusalemme nel Sacro Monte di Varallo (La Nueva Jerusalén en el Sacro Monte de Varallo), hoy conservado en el Museo Parco del Sacro Monte de Varallo. El artista reinterpretó el trazado cartográfico y narrativo del grabado del siglo XVII, traduciéndolo a un lenguaje contemporáneo a escala mural. Giovanni Magnoli ha creado en cambio El halcón y el búho. Junto a las referencias a las grandes pinturas del pasado, también hay guiños a la cultura popular, como Cecca y Marcantonio, los protagonistas del carnaval de Varallo, reproducidos por Fabrizio Sarti, conocido como SeaCreative.
Varallo, ya de por sí un destino histórico y cultural, presenta un contexto peculiar para el proyecto. El Sacro Monte, concebido por el franciscano milanés Bernardino Caimi en 1491 para recrear los lugares santos de Palestina, está enriquecido con más de 4.000 figuras pintadas al fresco y unas 800 estatuas que representan escenas de los Evangelios, creadas por artistas locales como Giovanni d'Enrico, Tabacchetti y Francesco Mazzucchetti, conocido como il Morazzone. En este entorno, los murales contemporáneos se enfrentan a la tradición artística secular y ofrecen a los visitantes una interpretación nueva y articulada del patrimonio del pueblo.
Al mismo tiempo, el pueblo de Rive, también situado en la provincia de Vercelli, vio nacer DeRive, un proyecto similar a Waral, pero con un enfoque diferente vinculado al espacio rural. El nombre del pueblo deriva del latín "ripae", que indica una franja de tierra bañada por las aguas de ríos o arroyos, en este caso el arroyo Marcova. Los primeros testimonios documentados se remontan a 1268, cuando la familia Tizzoni poseía la fortaleza local. Desde 2020, a través del proyecto DeRive, el municipio promueve la creación de murales en las fachadas de las casas del centro, moldeando Rive en un verdadero pueblo de Street Art. El proyecto también incluye una actualización anual: alrededor de septiembre, artistas de todo el mundo enriquecen el pueblo con nuevas obras, mientras que los residentes y visitantes pueden realizar visitas guiadas que cuentan la historia de los murales ya creados y las obras en curso. Actualmente, Rive cuenta con 27 murales repartidos por calles y plazas, obras que mezclan elementos de la cultura local con lenguajes contemporáneos y crean una experiencia generalizada que transforma el espacio público en una galería al aire libre.
Entre las obras destacan Riso Amaro, de Vincenzo Suscetta, Il cammino della garzetta, de Alessandra Carloni, e Il bambino e il pettirosso, de Alex Ermini. En particular, el mural de Suscetta de 2023, Riso Amaro aborda el tema del trabajo de la mujer en los arrozales, representando a la mondine en los campos, durante las luchas por los derechos y en momentos de la vida familiar, hasta la representación de actividades tradicionalmente consideradas masculinas, como la del aguador. Las imágenes recuperan la centralidad de la mujer en el trabajo agrícola, con los pies sumergidos en el agua y bajo el sol, y destacan su papel en las transformaciones sociales que han marcado el territorio; hoy ese papel ha sido sustituido por el uso de herbicidas.
Como informa INWARD Osservatorio Nazionale sulla Creatività Urbana, la edición 2024 de DeRive, promovida por la administración municipal de Rive fue comisariada por el equipo de INWARD para la dirección artística. Giulia Pasa Frascari, Trisha Palma y Maria Bressan, en arte Rosmunda, firmaron tres obras dedicadas a temas vinculados a la identidad local: la figura del trabajador del agua y la relación con la tierra del agua, la tradición gastronómica y el patrimonio legendario del pueblo. Es precisamente a partir de una narración popular que toma forma el mural La leyenda de Villa Chioso de Rosmunda. Según el relato transmitido, en el lugar tenían lugar encuentros nocturnos, durante los cuales algunas doncellas bailaban desnudas a la luz de las antorchas hasta el amanecer; a los ojos de cualquier extraño, sin embargo, las presencias aparecían como gatos negros. Por ello, el artista optó por representar la escena desde el punto de vista del observador exterior, representando felinos cuyas extremidades adoptan rasgos humanoides, para sugerir la doble naturaleza de las figuras y evocar la imaginería vinculada a las masche, las brujas de la tradición local. Para la iniciativa, los artistas participantes trabajaron en diálogo con la comunidad y el equipo organizador. El proyecto, deseado por la administración municipal, contó con el apoyo de Carlo Borgatelli y Massimo Patriarca, principales financiadores privados, la Fondazione Cassa di Risparmio di Vercelli y CaresanablotColor Officina del Colore para el suministro de materiales.
DeRive se presenta así como un itinerario difuso en el que el arte urbano se convierte en un instrumento de narración identitaria. Los murales construyen una narrativa que atraviesa recuerdos, leyendas locales, pero también tradiciones. La intervención artística asume así una función de conexión entre memoria y contemporaneidad, en un contexto paisajístico caracterizado por los arrozales y un pequeño tejido de viviendas.
La fuerza de los dos proyectos reside, pues, en su capacidad para dialogar con la tradición sin desvirtuarla. Ambos proyectos contribuyen además a aumentar el atractivo turístico de los pueblos, presentando nuevas formas de disfrutar de los centros históricos y fomentando una mayor conciencia del patrimonio cultural. Waral y DeRive demuestran cómo el Street Art, a menudo percibido como un fenómeno efímero o fronterizo, puede integrarse de forma duradera y armoniosa en el tejido urbano y social de los pueblos, convirtiéndose en una herramienta de valorización cultural y educativa. De este modo, la obra de los artistas interpreta los espacios, los transforma y genera nuevas perspectivas sobre la relación entre tradición y arte contemporáneo. Todo ello convierte a los pueblos en lugares vivos y participativos.