El fenómeno natural conocido en México como «mar de fondo», caracterizado por un intenso movimiento de olas que modifica la superficie de las zonas costeras, ha sacado a la luz nuevos indicios de la presencia de antiguas civilizaciones en la costa del estado de Colima. En Playa Tecuanillo, en el municipio de Tecomán, los habitantes de la comunidad han comunicadoal Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) —que ha dado a conocer la noticia—, , el hallazgo de más de 90 yacimientos arqueológicos y restos óseos. A raíz de esta notificación, el Centro del INAH en Colima ha puesto en marcha un programa de recuperación, documentación, conservación y participación de la población local.
«Las comunidades tienen derecho a conocer la historia de sus territorios y a participar en la salvaguarda de su patrimonio», afirma la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza. «En la Secretaría de Cultura, a través del INAH, asumimos la responsabilidad de garantizar que la investigación y la conservación se traduzcan en conocimiento compartido. En Tecuanillo, este trabajo debe reforzar el vínculo de los residentes con la memoria de la costa de Colima».
El programa de intervención se ha desarrollado con la colaboración de la cooperativa de pescadores, el comisariado ejidal, los socorristas, los profesores de la escuela primaria «María Guadalupe Benítez» y la población de la localidad. Las actividades incluyen la recuperación y entrega de los materiales, la sensibilización sobre el patrimonio cultural e iniciativas destinadas a fomentar la participación de la comunidad en el conocimiento de los hallazgos descubiertos en el territorio. Tras recibir la notificación, en junio de 2026, la directora de la delegación estatal del INAH, Alex Ochoa Lozano, y los arqueólogos Fernando González Zozaya y Jimena Ruiz Barrios realizaron una visita de inspección a Playa Tecuanillo. Durante las labores de prospección, los habitantes proporcionaron hallazgos, información e indicaciones sobre los lugares de los hallazgos, lo que permitió localizar y documentar diversos materiales.
En el transcurso de las operaciones se recuperaron 38 objetos, en su mayoría cerámicos. Entre ellos figuran nueve copas y 16 fragmentos de figurillas antropomórficas femeninas. Los materiales fueron entregados por el comisionado de la comunidad, José de Jesús Meraz Méndez; el presidente de la Cooperativa de Pescadores, Jorge Cabellos Guevara; y el coordinador de Turismo de Tecomán, Miguel Barbosa. Otros hallazgos fueron entregados por el ciudadano Saúl Ayala Calvario y su familia, quienes recogieron en la zona más restos y restos óseos. Estos últimos fueron sometidos a análisis por parte de Rosa María Flores, antropóloga física del Centro del INAH de Colima. El yacimiento arqueológico examinado en este caso comprende 66 piezas: 47 fragmentos cerámicos, de los cuales se han identificado 18 bordes y 29 cuerpos, diez fragmentos de copas, una posible cuenta, cuatro fragmentos clasificados como materiales diversos y cuatro figurillas femeninas.
La cronología de los materiales recuperados se ha situado provisionalmente en un arco que abarca desde el Período Preclásico Medio, datado entre el 1200 y el 400 a. C., hasta el Posclásico, comprendido entre el 900 y el 1521 d. C. En cuanto a la atribución cultural, los indicios parecen apuntar a la zona occidental de México y a las regiones central y centro-norte de Mesoamérica. Sin embargo, el origen exacto de los hallazgos sigue siendo objeto de estudio. Las investigaciones en curso permitirán definir con mayor precisión la procedencia de los materiales y obtener más información sobre las poblaciones que habitaron en la antigüedad las zonas costeras de Colima.
Paralelamente a las actividades de recuperación, el Centro del INAH de Colima ha puesto en marcha en Playa Tecuanillo un programa de acercamiento a la comunidad. En el proyecto participó Emilio Garcés García, investigador de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH, quien presentó algunas de las iniciativas desarrolladas por el instituto en diversas zonas de México. Garcés García también colaboró en la documentación fotográfica y de laboratorio de los materiales, así como en la limpieza de algunos hallazgos, con el apoyo del personal del Taller de Restauración del Museo Regional de Historia de Colima.
En una fase posterior se llevó a cabo una nueva visita al yacimiento, en la que participó Israel David Lara Barajas, antropólogo físico del Centro del INAH de Colima. La actividad permitió recoger más material óseo y cerámico. Entre los hallazgos figura un cajete (recipiente) de pasta fina, caracterizado por sus paredes rectas, su superficie pulida y su color naranja, cuya cronología se ha situado en la fase Armería, datada entre los años 500 y 1100 d. C. Por su parte, los restos óseos recogidos pertenecen a un cánido, probablemente de la misma época. La zona en la que se han realizado los hallazgos se encuentra a lo largo de la franja costera del Pacífico, donde la dinámica de las mareas provoca continuas modificaciones en la superficie del terreno. El suelo está formado por depósitos arenosos recientes, producidos por los procesos litorales, lo que hace que los materiales arqueológicos presentes en el subsuelo queden especialmente expuestos.
Las investigaciones llevadas a cabo en Playa Tecuanillo tienen, además, un precedente directo que se remonta al 12 de diciembre de 2025, cuando el INAH respondió a una denuncia procedente de la cooperativa de pescadores de la playa de Los Desmontes. En aquella ocasión se había identificado una superficie de ocupación arqueológica sometida a la erosión provocada por el mar y los huracanes. La zona presentaba una capa constituida por una concreción bioclástica carbonatada con inclusiones de material arqueológico. Se trata de un sustrato fangoso solidificado que se extiende a lo largo de más de 50 metros por la playa. En el interior de esta capa se habían identificado materiales cerámicos, entre los que se encontraban hallazgos rojos pulidos y de color naranja, carbón y lítica pulida. Los hallazgos se habían atribuido a las fases de Ortices, datada entre el 500 a. C. y el 100 d. C.; Comala, entre el 0 y el 400 d. C.; Colima, entre el 300 y el 700 d. C., y Armería, entre el 500 y el 1100 d. C.
Los materiales arqueológicos recuperados en las distintas actividades se encuentran actualmente bajo la custodia del Centro del INAH de Colima, donde se están llevando a cabo las labores de estudio y documentación. El instituto está evaluando, además, la disponibilidad de un espacio adecuado que permita, una vez concluidas las actividades de investigación, devolver los hallazgos a la comunidad de Tecuanillo.
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| En México, el mar ha devuelto más de 90 hallazgos arqueológicos que datan desde el año 1200 a. C. hasta el 1521 d. C. |
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