Milán dedica una exposición antológica a Carla Cerati con motivo del centenario de su nacimiento y diez años después de su fallecimiento. Del 26 de septiembre de 2026 al 10 de enero de 2027, el Palazzo Reale acoge «Carla Cerati. Plural femenino». Fotografía y escritura, 1926-2026, un recorrido comisariado por Elena Ceratti, Giovanna Calvenzi y Mariateresa Cerretelli que reúne 200 fotografías, junto con libros, documentos, material de archivo y vídeos. La exposición está promovida por el Ayuntamiento de Milán - Cultura y producida por el Palacio Real, Pernice Group y Cluster-A. La exposición recorre más de treinta años de actividad de la artista, relacionando su obra fotográfica con la literaria y mostrando cómo la fotografía ha sido para Cerati una herramienta para conocer la realidad, mientras que la escritura ha representado un lugar de retorno a la memoria.
El proyecto expositivo establece una relación entre dos dimensiones de la investigación de Cerati: la pública, vinculada a la actualidad, la política y las transformaciones sociales, y la privada, desarrollada a través de la memoria familiar y la elaboración autobiográfica confiada a la narrativa. Son dos trayectorias que se han desarrollado a lo largo de décadas y que, en la exposición, entablan un diálogo a través de fotografías, documentos y material de archivo.
Nacida en Bérgamo y afincada en Milán, Cerati ha identificado en la capital lombarda uno de los principales focos de su investigación fotográfica. Su obra ha seguido las transformaciones de la ciudad, desde la reconstrucción de la posguerra hasta el boom económico, pasando por la contestación y las tensiones de los años setenta. Los nuevos barrios, las luchas obreras, las manifestaciones estudiantiles y las primeras manifestaciones feministas entran en el campo de visión de la fotógrafa junto con los rituales de la burguesía y de la vida cultural milanesa, observados con una mirada irónica. La dimensión de la ciudad se entrelaza así con la documentación de la sociedad y sus cambios. En los retratos dedicados a los grandes intelectuales del siglo XX y en las fotografías realizadas en la Librería Einaudi de la via Manzoni de Milán aparecen algunas de las figuras más destacadas de la cultura italiana de la posguerra. También el teatro constituye un ámbito importante de la investigación de Cerati: desde el Living Theatre hasta Eduardo De Filippo, el gesto escénico se convierte en una ocasión para cuestionar la relación entre realidad y representación.
Uno de los ejes centrales de la exposición es «Morire di classe», el reportaje realizado por Carla Cerati junto con Gianni Berengo Gardin en el marco de la labor de Franco Basaglia y Franca Ongaro Basaglia, y publicado por Einaudi en 1969. Las fotografías tomadas en los hospitales psiquiátricos reflejan una realidad que durante mucho tiempo había permanecido oculta a la mirada pública. En aquella época, esas imágenes contribuyeron al debate sobre la situación de los manicomios que precedió a la Ley Basaglia, a la que se debe el cierre definitivo de los hospitales psiquiátricos italianos. En el reportaje, la fuerza documental de las fotografías convive con una implicación que el proyecto expositivo presenta como carente de retórica y atenta a preservar la dignidad de las personas fotografiadas. «Morire di classe» constituye, por tanto, uno de los ejes a través de los cuales la exposición aborda la relación de Cerati con el testimonio civil y con la representación de realidades sociales que durante mucho tiempo permanecieron al margen de la visibilidad pública.
El recorrido incluye también los trabajos dedicados a la crónica política, las investigaciones sobre la condición de la mujer y el cuerpo femenino, los paisajes y la arquitectura, hasta llegar a las experimentaciones de sus últimos años. La pluralidad de intereses y enfoques queda reflejada en el propio título, «Plural femenino», que aúna las distintas dimensiones de la actividad de Cerati: la fotógrafa y la escritora, la testigo de la historia colectiva y la autora comprometida con el cuestionamiento de su propia experiencia. La exposición se desarrolla en diez salas. Fotografías a gran escala, proyecciones, estructuras tridimensionales y entornos inmersivos plasman en el espacio algunos de los temas abordados en la investigación de la artista, manteniendo las fotografías en el centro de la narración. En la parte final, documentos originales y contribuciones en vídeo permiten además escuchar la voz de Cerati y profundizar en su obra a través de materiales directamente relacionados con su actividad.
La antología del Palazzo Reale aborda, por tanto, la obra de Cerati partiendo de la relación entre imagen y palabra, experiencia individual e historia colectiva, fotografía documental e investigación formal. El proyecto nos presenta a una figura que ha utilizado diversos lenguajes para observar las transformaciones de la sociedad, desde el Milán de la posguerra hasta las cuestiones políticas y sociales de los años posteriores, y combina la práctica fotográfica con la de la escritura y la memoria autobiográfica.
Como complemento de la exposición, está previsto un catálogo editado por Cluster-A, con textos de Marco Belpoliti, Giovanna Calvenzi, Elena Ceratti, Mariateresa Cerretelli, Silvia Mazzucchelli y Nicoletta Vernia. El patrocinador técnico es Viganò & C., con los tejidos de Gabriel; Fra.Mar, Verdevip y Flambé Fine Catering figuran entre los socios técnicos. La librería corre a cargo de Giunti.
«Acoger en el Palacio Real una exposición antológica dedicada a Carla Cerati significa devolver a Milán la mirada de una autora que supo narrar, con un rigor y una sensibilidad poco comunes, las transformaciones sociales, urbanas y culturales de más de medio siglo», declara Tommaso Sacchi, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Milán. «En el centenario de su nacimiento, la ciudad reconoce en su obra un patrimonio vivo y aún capaz de interrogar al presente, de dirigirse a las nuevas generaciones con la misma fuerza con la que supo narrar su propia época. Esta exposición es un viaje visual y literario a través de más de 200 obras, concebido para redescubrir a una de las grandes protagonistas de la cultura italiana y, con ella, a las figuras femeninas que, a lo largo del siglo XX, supieron convertirse en un espejo crítico de su tiempo».
«La exposición surge de la voluntad de presentar a Carla Cerati en su totalidad, sin separar a la fotógrafa de la escritora ni la historia pública de la memoria privada», afirma Elena Ceratti, hija de la autora y cocomisaria de la exposición. «Su obra es plural en cuanto a lenguajes y temas, pero nace de una misma necesidad: comprender su propia época y encontrar una forma de contarla».
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| Carla Cerati, en el Palacio Real: 200 fotografías que narran la realidad y la memoria |
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