Malta en la Bienal de Venecia 2026: la duda como resistencia en el Pabellón Nacional


En la Bienal de Venecia, el Pabellón de Malta presenta No Need to Sparkle; Experiments in Love and Revolution, un proyecto comisariado por Margerita Pulè con nuevas obras de Adrian MM Abela, Charlie Cauchi y Raphael Vella que eleva la duda a herramienta de conocimiento, resistencia e interpretación del presente.

Malta regresa a la Bienal de Arte de Venecia con un proyecto centrado en la duda como herramienta de conocimiento, resistencia e interpretación del presente. Instalado en el Arsenale, el Pabellón de Malta, organizado por el Arts Council Malta, acoge la exposición colectiva No Need to Sparkle; Experiments in Love and Revolution, comisariada por Margerita Pulè y en la que participan los artistas Adrian MM Abela (1989), Charlie Cauchi (1980) y Raphael Vella (1967). El proyecto marca la quinta participación de Malta en la Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia con un pabellón nacional propio y forma parte de una trayectoria que ha consolidado la presencia cultural del país en el contexto artístico internacional en los últimos años.

El título de la exposición tiene su origen en Una habitación propia, el célebre ensayo de Virginia Woolf que sigue representando una referencia fundamental para el pensamiento contemporáneo sobre la identidad, la libertad y la autodeterminación. Partiendo de esta referencia literaria, el proyecto expositivo propone una reflexión sobre las complejidades del presente a través de tres nuevas obras encargadas especialmente a los artistas participantes. Las instalaciones proceden de la elaboración de un amplio corpus de material histórico y conceptual y abordan temas que van desde la historia de la protesta hasta las mitologías prehistóricas, desde las cuestiones de identidad hasta los mecanismos de la industria cinematográfica. La intención es poner en diálogo mitos, narrativas y lenguajes contemporáneos para interrogar las formas en que los individuos construyen su propia comprensión de la realidad.

Subyace al proyecto el concepto de "dudar bien“, literalmente ”dudar bien", entendido no como un signo de incertidumbre paralizante, sino como una práctica activa de resistencia. En un periodo histórico caracterizado por la fragmentación de la información, las continuas transformaciones geopolíticas y las profundas tensiones sociales y medioambientales, la duda se propone como una herramienta capaz de fomentar la apertura, la conciencia y la participación crítica. Las obras de los tres artistas conformarán un recorrido en el que se invita al público a atravesar territorios inciertos y a enfrentarse a múltiples niveles de interpretación. Las instalaciones multimedia y en pantalla construyen un espacio dedicado alcuestionamiento y la reflexión, en el que confluyen realidad y ficción, memoria e imaginación, documento y construcción narrativa.

Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais

El proyecto se caracteriza por el uso de diferentes lenguajes y técnicas. De hecho, las obras integrarán esculturas a gran escala, artefactos hechos a mano, películas de acción en vivo y animaciones stop-motion, creando un entorno expositivo estratificado en el que se pedirá a los visitantes que se enfrenten a narrativas y sistemas de creencias cambiantes. El objetivo es estimular la reflexión crítica sobre conceptos como la verdad, la percepción y la construcción de significados, temas que resuenan especialmente en la sociedad maltesa contemporánea.

Adrian MM Abela presenta Declaration of Dependance, una obra inspirada en los cuentos fundacionales de Malta y sus mitologías prehistóricas. Mediante la combinación de tecnologías digitales, elementos escultóricos y obras dibujadas a mano, el artista construye un entorno inmersivo que cuestiona la relación entre historia e imaginería, cuestionando el modo en que las comunidades construyen sus propias narrativas identitarias y su sentido de pertenencia. La obra se desarrolla como una reflexión sobre los orígenes y las representaciones del pasado, proponiendo una reinterpretación crítica de las historias que han contribuido a definir la percepción colectiva de la nación maltesa. A través de un entretejido de referencias históricas, mitológicas y simbólicas, Declaration of Dependance invita al público a enfrentarse a las formas en que se construyen la memoria y la imaginación.

Por otro lado, Charlie Cauchi presenta Dolce, un proyecto que aborda el tema de la autenticidad en una época en la que la frontera entre realidad y representación parece cada vez más difusa. La obra se inspira en La Dolce Vita y en el universo cinematográfico de Federico Fellini para investigar los procesos a través de los cuales el cine construye ilusiones y produce imágenes destinadas a influir en la percepción de la realidad. A través de este trabajo, la artista reflexiona sobre las relaciones entre autenticidad, identidad, trabajo y producción global de imágenes, poniendo de relieve cómo el sistema audiovisual contemporáneo contribuye continuamente a redefinir la relación entre experiencia vivida y representación mediática. El proyecto también adquiere un valor simbólico particular, ya que Charlie Cauchi se convierte en la primera artista femenina que representa a Malta en la Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia, lo que supone un paso significativo en la historia de la participación maltesa en este evento.

Raphael Vella está presente con Praying For A Revolution That Will Never Come, una obra construida a partir de materiales de archivo de los siglos XX y XXI relacionados con las luchas por la autonomía y la autodeterminación. La obra recorre un siglo de disidencia colectiva en Malta a través de imágenes históricas que son extraídas de sus contextos originales para ser releídas en una nueva dimensión narrativa. En este proceso de descontextualización, las certezas ideológicas y las convicciones políticas que originalmente acompañaban a las imágenes tienden a disolverse. Lo que queda es el propio acto de resistencia, observado en su dimensión esencial y universal. De este modo, la obra nos invita a reflexionar sobre la memoria de los movimientos colectivos y la significación que asumen las prácticas de disidencia en distintos periodos históricos.

Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais
Bienal de Venecia 2026, Pabellón de Malta. Foto: Luca Zambelli Bais

Las tres instalaciones, aun manteniendo una fuerte autonomía de diseño, dialogan entre sí dentro de una visión curatorial compartida que aborda algunas de las cuestiones más acuciantes del presente. La exposición toma forma en un contexto global marcado por la creciente complejidad de la información, la aceleración de los procesos de comunicación y las consecuencias cada vez más evidentes de las transformaciones climáticas y geopolíticas. Según el proyecto curatorial, la búsqueda de una verdad absoluta corre hoy el riesgo de parecer inalcanzable y alimentar actitudes de cinismo o desentendimiento. En su lugar, No Need to Sparkle pretende proponer un espacio en el que la verdad pueda redefinir su papel, favoreciendo nuevas formas de interpretar la realidad basadas en la apertura y la empatía.

El Pabellón de Malta para 2026 ha sido encargado por el Arts Council Malta bajo los auspicios del Ministerio maltés de Patrimonio Cultural, Artes y Gobierno Local. La realización del proyecto está coordinada por el equipo de Internacionalización del Arts Council Malta, dirigido por la Dra. Romina Delia. La participación en la Bienal de Arte 2026 representa un paso más en el camino emprendido por el Arts Council Malta desde 2017, año del regreso del país a la Exposición Internacional de Arte con la muestra Homo Melitensis: An Incomplete History in 19 Chapters. Desde entonces, el organismo también ha comisariado las participaciones de 2019, 2022 y 2024, presentando respectivamente los proyectos Maleth / Haven / Port - Heterotopias of Evocation, Diplomazija Astuta y I WILL FOLLOW THE SHIP.

Malta en la Bienal de Venecia 2026: la duda como resistencia en el Pabellón Nacional
Malta en la Bienal de Venecia 2026: la duda como resistencia en el Pabellón Nacional



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