El primer Picasso de Milán se expone en el Museo del Novecento


En el Museo del Novecento de Milán, la exposición dedicada al Homme assis de Pablo Picasso reconstruye la historia del primer cuadro del artista que entró en las colecciones cívicas milanesas: la obra nos habla de compromiso antifranquista, solidaridad internacional y memoria cultural.

Una obra de arte que narra no sólo la trayectoria creativa de uno de los mayores protagonistas del siglo XX, Pablo Picasso (Málaga, 1881 - Mougines, 1973), sino también una temporada de compromiso civil, solidaridad internacional y movilización política. Este es el punto de partida de la exposición El primer Picasso en Milán. Un mosquetero entre la revolución, el antifranquismo y la solidaridad internacional, que se exhibe desde hoy y hasta el 27 de septiembre en la planta baja del Museo del Novecento y está dedicada a la historia de Homme assis, el primer cuadro de Pablo Picasso que entró a formar parte de las colecciones cívicas milanesas en 1972.

Comisariado por Roberto Pini, el proyecto expositivo propone una relectura histórico-crítica de la obra, superando su dimensión estrictamente artística para reconstruir el complejo recorrido internacional que la llevó de París aLa Habana y finalmente a Milán. A través de documentos, fotografías de época y materiales audiovisuales, el enfoque aborda de hecho la relación entre arte, política e instituciones culturales en la segunda mitad del siglo XX, restituyendo al público el contexto histórico en el que el cuadro fue producido, expuesto y finalmente adquirido por el Ayuntamiento de Milán.

Pablo Picasso, Homme assis (1967)
Pablo Picasso, Homme assis (1967)

Creado en 1967, Homme assis pertenece a la famosa serie de los Mosqueteros, uno de los ciclos más significativos de la última fase creativa de Picasso. Las obras de esta serie han sido interpretadas tradicionalmente por la crítica como proyecciones imaginarias del propio artista, figuras a través de las cuales el maestro español reflexionaba sobre su propia identidad, la memoria y el paso del tiempo. Sin embargo, el nuevo enfoque del Museo del Novecento propone una perspectiva más amplia, situando la pintura en los diferentes contextos culturales y políticos que acompañaron su circulación pública a finales de los años sesenta y principios de los setenta. Fue un periodo caracterizado por profundas transformaciones sociales y una fuerte movilización internacional en torno a los temas de los derechos civiles, las libertades políticas y la solidaridad entre los pueblos. En este cuadro, Homme assis adquiere un significado que va más allá de una simple lectura iconográfica, convirtiéndose en testimonio de una época histórica precisa y de un compromiso que implicaba directamente a Picasso.

De hecho, antes de llegar a Milán, el cuadro fue protagonista de un importante periplo internacional. La obra se expuso por primera vez en el Salon de Mai de París, una de las principales exposiciones de arte francés tras la Segunda Guerra Mundial, y después llegó al Salón de Mayo de La Habana. En esta última ocasión, el propio Picasso envió el cuadro, convirtiéndolo en un símbolo de su compromiso político y su adhesión a los valores de la solidaridad internacional.

La llegada de la obra a Milán se produjo en un momento especialmente significativo de la historia cultural y civil de la ciudad. En efecto, en marzo de 1972, Milán acogió la exposición Amnistia. Que trata de España, celebrada en la histórica Sala delle Cariatidi. La exposición nació por iniciativa de las organizaciones sindicales CGIL, CISL y UIL con el objetivo de apoyar a los trabajadores españoles y promover la petición de amnistía para los presos políticos del régimen franquista. La iniciativa representó uno de los momentos más significativos de la movilización cultural y política de aquellos años. La exposición reunió obras de algunos de los principales protagonistas del arte internacional del siglo XX, transformando Milán en un punto de referencia para el debate cultural y democrático europeo. Entre los artistas presentes se encontraban Joan Miró, Alexander Calder, Antoni Tàpies, Franco Angeli, Renato Guttuso, Carlo Levi, Emilio Vedova, Giulio Turcato y Toti Scialoja.

Diseños de exposiciones
Esquemas de la exposición
Diseños de exposiciones
Planos de la exposición
Diseños de exposiciones
Montaje de exposiciones

De todas las obras expuestas, Homme assis ocupaba un lugar especial. De hecho, fue la única obra adquirida por la administración municipal, gracias a la voluntad del entonces alcalde Aldo Aniasi. La adquisición no sólo supuso un importante enriquecimiento de las colecciones cívicas milanesas, sino también una elección con un fuerte valor simbólico y político. Con ese gesto, la ciudad afirmaba concretamente su cercanía a las reivindicaciones democráticas y a los principios de solidaridad internacional que animaron la movilización contra el régimen de Francisco Franco.

Es precisamente esta imbricación entre arte y compromiso civil lo que constituye el núcleo de la exposición que propone hoy el Museo del Novecento. Se trata no sólo de poner en valor una obra fundamental del patrimonio cívico, sino también de reconstruir los acontecimientos que determinaron su fortuna crítica y su significación histórica. A través de los materiales expuestos, los visitantes podrán seguir la trayectoria del cuadro entre diferentes contextos geográficos y culturales, observando cómo su interpretación ha ido cambiando progresivamente con el paso del tiempo.

La exposición también forma parte de un proyecto de investigación más amplio que el Museo del Novecento lleva a cabo desde hace varios años sobre su patrimonio. Un trabajo sistemático de reconocimiento, estudio y catalogación de las colecciones que pretende reconstruir la historia de las obras conservadas por el museo, profundizando en su historia de conservación, exhibición y colección. Este proceso de investigación alcanzará un hito importante durante 2026, cuando se comparta en línea el catálogo de las colecciones del museo. La iniciativa pondrá al alcance de estudiosos y público en general un vasto patrimonio documental y científico, fomentando nuevas lecturas de las obras y nuevas conexiones entre la historia del arte y la de la ciudad.

Según Tommaso Sacchi, Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Milán, esta exposición “ejemplifica el trabajo de investigación, estudio y valorización que nuestros museos realizan cada día sobre el patrimonio de la ciudad. A través de la historia del primer Picasso que entró en las colecciones milanesas, el Museo del Novecento restituye al público no sólo la historia de una obra extraordinaria, sino también el papel de Milán como ciudad abierta y democrática, profundamente arraigada en los valores de la cultura y la solidaridad internacional”.

En el caso del cuadro de Picasso, esta operación adquiere un significado aún mayor. Más de cincuenta años después de su ingreso en las colecciones públicas de Milán, Homme assis sigue contando, de hecho, una historia que trasciende las fronteras del arte. Su historia entrelaza la trayectoria de uno de los más grandes artistas del siglo XX con la de una ciudad que en los años setenta supo asumir un papel activo en los procesos de solidaridad internacional y defensa de los valores democráticos.

El primer Picasso de Milán se expone en el Museo del Novecento
El primer Picasso de Milán se expone en el Museo del Novecento



Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.