Alemania: se han perdido más de mil edificios históricos en dos años


En Alemania, la DSD, la Fundación Alemana para la Conservación de los Monumentos, publica la segunda edición de su Libro Negro: en 2024 y 2025 se han perdido 1.077 edificios históricos y muchos otros monumentos se encuentran hoy en peligro. El informe denuncia la negligencia, las presiones económicas, los errores técnicos y las deficiencias políticas.

Alemania ha perdido al menos 1.077 edificios históricos a lo largo de 2024 y 2025. Se trata del dato más alarmante que figura en la segunda edición del *Schwarzbuch der Denkmalpflege – Ein Verzeichnis verlorener Geschichte* ( «Libro negro de la conservación de monumentos —Un registro de la historia perdida»), el informe de la Deutsche Stiftung Denkmalschutz (DSD, Fundación Alemana para la Protección de los Monumentos) dedicado a la situación de la protección del patrimonio histórico y arquitectónico alemán. Publicada un año después de la primera edición, la nueva versión del volumen documenta en 324 páginas los monumentos que se han perdido y aquellos que hoy se encuentran expuestos a un peligro real, poniendo de relieve fenómenos que, según la fundación, se están produciendo en numerosas zonas del país. El libro se puede descargar de forma gratuita desde la página web de la DSD, y también se puede solicitar un ejemplar impreso de forma gratuita.

La publicación, única a nivel nacional, no se limita, de hecho, a registrar las pérdidas, sino que intenta reconstruir sus causas y contextos. Entre los factores identificados por la DSD figuran el descuido generalizado del patrimonio arquitectónico histórico, las presiones económicas y locales, las decisiones técnicas consideradas inadecuadas, las omisiones por parte de los responsables políticos yla aplicación insuficiente de los instrumentos de protección ya existentes.

La segunda edición introduce, además, algunas novedades con respecto al primer Libro Negro. Una de las nuevas secciones está dedicada a la «fehlende Fachlichkeit», es decir, a la falta de competencia especializada, un tema que la fundación considera especialmente relevante también a la luz de los actuales debates políticos y legislativos. Otro capítulo inédito, titulado «Nachgeschaut» (Análisis), vuelve a abordar los casos ya publicados en la primera edición para comprobar qué ha sucedido desde entonces: qué edificios se han salvado, qué situaciones se han agravado y qué decisiones políticas o jurídicas se han adoptado.

Gasthaus Untere Linde, en Oberkirch, demolida
Gasthaus Untere Linde de Oberkirch, demolida

Además, por primera vez se han incluido en el informe algunos casos denunciados a través del portal de denuncias del Libro Negro, activo en línea desde agosto de 2025 y que ha recopilado hasta la fecha más de 400 denuncias procedentes de toda Alemania. La cifra de 1.077 monumentos perdidos en apenas dos años constituye, según la fundación, la confirmación de que la progresiva desaparición del patrimonio histórico arquitectónico no se ha detenido. Muchos de los bienes perdidos tenían una gran relevancia cultural, urbanística o identitaria, pero su desaparición ha pasado a menudo prácticamente desapercibida.

El volumen organiza los casos en diferentes secciones. «Für immer verloren», es decir, «Perdidos para siempre», recoge las historias de numerosos monumentos que han desaparecido definitivamente en los últimos dos años. Para cada caso se reconstruyen la historia y el contexto de la pérdida, acompañados de una evaluación especializada de la DSD. Además, los casos se subdividen por temas, con el fin de poner de relieve los distintos patrones y causas de la pérdida.

La sección «Gefährdet», dedicada a los monumentos en peligro, examina por su parte numerosos edificios y complejos expuestos a un riesgo concreto de demolición o de mayor deterioro. También en este caso, la fundación considera que cada uno de estos casos es representativo de problemas estructurales más amplios. El informe subraya, en particular, que la pérdida de un monumento rara vez se produce de forma repentina: en la mayoría de los casos es el resultado de procesos que se desarrollan a lo largo de los años, debido al descuido, la falta de mantenimiento, la ausencia de inversiones o los conflictos entre las necesidades de conservación y las expectativas económicas.

A esta sección se suma «Gerettet», «Salvados», dedicada a los casos en los que la movilización en favor de la conservación ha tenido éxito. Algunos monumentos se han salvado a pesar de que ya se habían concedido autorizaciones de demolición. Para la DSD, estos casos demuestran que el compromiso con la protección aún puede dar resultados concretos.

Puente Cäcilienbrücke de Oldenburg, demolido
Cäcilienbrücke de Oldenburg, demolido

El nuevo capítulo «Nachgeschaut» introduce, por su parte, una perspectiva temporal diferente. Los monumentos que ya aparecieron en la primera edición se examinan de nuevo para comprender cuál ha sido su destino. El informe analiza qué edificios se han recuperado, dónde ha empeorado la situación y qué decisiones políticas o jurídicas se han tomado. La fundación utiliza estos casos para subrayar que la conservación no es una condición estática, sino un proceso continuo en el que la atención pública puede generar cambios tanto positivos como negativos.

Sin embargo, el Schwarzbuch no se limita a casos concretos. La nueva edición contiene también diversas contribuciones dedicadas a algunos de los principales temas de la conservación contemporánea, empezando por las infraestructuras y las políticas de patrimonio. Se presta especial atención a las consecuencias que las políticas de infraestructuras y el denominado «Sondervermögen», el fondo especial destinado a inversiones públicas, pueden tener sobre los monumentos históricos.

La DSD señala además como especialmente preocupante la evolución del marco político y legislativo en varios estados federados. Según la fundación, las nuevas leyes, las reformas de la normativa urbanística y las reorganizaciones administrativas corren el riesgo, en varias regiones, de debilitar la protección del patrimonio. En este proceso, denuncia la DSD, se rebajan los estándares técnicos, aumenta la influencia política y se facilitan las intervenciones perjudiciales en los edificios históricos, lo que favorece pérdidas que, en muchos casos, serían irreversibles.

Entre los temas abordados en el volumen se encuentran también el papel específico de las administraciones públicas y el de la Deutsche Bahn, la compañía ferroviaria alemana. Por último, el informe contiene un índice con todos los casos de pérdida o de riesgo para los monumentos identificados hasta ahora por la fundación.

La variedad de los casos censados refleja una amplia geografía de la emergencia. En Baden-Württemberg figuran, entre otros, la Gasthaus Untere Linde de Oberkirch (un edificio del siglo XVII que ha sido demolido), el antiguo ayuntamiento de Schömberg y la antigua vivienda conocida como «Akademiegebäude» de Schwäbisch Hall, además de la taberna «Zum Rad» de Metzingen y el Technisches Rathaus de Pforzheim; este último, un edificio modernista de los años cincuenta, figura como monumento en riesgo. En Baviera se señalan un edificio de entramado de madera de Winkelhaid, demolido sin autorización, la Alte Schule (antigua escuela) del siglo XIX de Ballingshausen y la antigua posada «Zum weißen Schwanen» de Thurnau, ambos en peligro.

La «Mack-Pyramide» de Monheim, demolida
La Mack-Pyramide de Monheim, demolida

En Berlín, el informe analiza la Zweifamilienhaus Kern de Zehlendorf (una casa de estilo expresionista de los años veinte, ya desaparecida), mientras que en Brandeburgo se mencionan la Kunst- und Handelsgärtnerei de Prenzlau, desaparecida en el marco de la categoría dedicada a la responsabilidad de los propietarios, y el Wasserschloss Mühlberg, un castillo que hoy se encuentra en peligro. En Hesse aparecen la «Haus mit der Friedenstaube» de Fráncfort (un edificio de estilo clasicista de 1861), también clasificada como pérdida relacionada con la propiedad, y la «Opelrennbahn» de Rüsselsheim (el antiguo circuito automovilístico de Opel, construido en 1919), señalada como monumento en peligro. En Mecklemburgo-Pomerania Occidental se señala la situación de la Haus Demmin. En Baja Sajonia, el informe incluye el Cäcilienbrücke de Oldenburg, un histórico puente levadizo de 1927 que se ha perdido a pesar de la movilización local, la antigua Ackerbürgerhaus de Burgdorf, un edificio de entramado de madera de 1809 que se ha perdido y que figura en la nueva categoría relativa a la falta de competencia especializada.

Son especialmente numerosos los casos censados en Renania del Norte-Westfalia. Entre ellos figuran el Krusenhof de Anröchte (un edificio del año 1800), la Scarabaeus-Pyramide o Mack-Pyramide de Monheim (una pirámide posmoderna construida entre 1987 y 1990) y el Altes Hotel de Rosendahl, todos ellos demolidos sin autorización. Por su parte, se señalan como en riesgo cuatro puentes ferroviarios de Colonia, así como la Alte Schule de Köln-Roggendorf y un edificio de entramado de Ottmarsbocholt-Senden.

En el Sarre, la iglesia de San Mauricio en Saarbrücken figura como monumento en peligro, mientras que en Sajonia el informe menciona la Villa Ulrich de Glauchau, un edificio ecléctico de 1899 que se ha perdido a pesar de la intervención local. En Sajonia-Anhalt figuran la Renaissance-Haus de Halle, para la que se señala el riesgo de demolición debido a la especulación, y la Reuterhaus de Bitterfeld, perdida por falta de responsabilidad de la propiedad.

Schleswig-Holstein también presenta varios casos. El informe menciona el «Expeditionsschiff Feuerland» de Büsum, una embarcación de 1927 que se ha perdido, la Brodersen-Haus de Neumünster, un edificio de 1780 para el que se señala el riesgo de demolición debido a la especulación, y el Hotel Kaiserhof de Eckernförde, perdido por falta de competencia especializada. También se señalan como en situación de riesgo el edificio Citastrom de Elmshorn, ejemplo del siglo XIX de arqueología industrial, y el antiguo restaurante «Hein Mück» de Lübeck-Travemünde, una posada que data de 1898. Por último, en Turingia figuran la antigua casa de acogida para mujeres de Dermbach, perdida por falta de responsabilidad por parte de la propiedad, y el antiguo pabellón de caza Hohe Sonne de Eisenach, un pabellón barroco perdido por motivos económicos.

Para la DSD, el valor del Libro Negro va, por tanto, más allá del mero registro de los edificios desaparecidos o amenazados. La publicación pretende convertirse en una herramienta para alimentar el debate público sobre la forma en que Alemania aborda la conservación de su patrimonio cultural, poniendo de relieve los puntos críticos, exigiendo una mayor transparencia y solicitando un compromiso más firme tanto por parte de la política como de la sociedad.

Alemania: se han perdido más de mil edificios históricos en dos años
Alemania: se han perdido más de mil edificios históricos en dos años



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