Con su nombramiento (asumido el 4 de febrero) como directora regional de los Museos Nacionales de la Toscana, Carlotta Paola Brovadan se encargará de dirigir la red museística de la región, coordinando instituciones que abarcan desde los grandes centros florentinos hasta los museos repartidos por todo el territorio regional. Nacida en 1987, milanesa de origen pero profundamente vinculada a la realidad cultural toscana, Brovadan se formó en Historia del Arte en la Universidad de Florencia, continuando su trayectoria en la Fundación «Roberto Longhi» y con un doctorado en la Universidad de Roma «Tor Vergata», con estudios dedicados a la diplomacia cultural de los Médici del siglo XVII. Su trayectoria se ha desarrollado entre la investigación y la gestión cultural, desde el Opificio delle Pietre Dure hasta la Fundación Escuela de Bienes y Actividades Culturales, pasando por cargos de gestión en la administración pública y la superación del curso-concurso para directivos técnicos del Ministerio de Cultura.
En esta entrevista, Brovadan destaca que la prioridad de los primeros meses es escuchar a la red de museos, a los directores, al personal y a los territorios, en un contexto compuesto por instituciones muy diferentes entre sí en cuanto a tamaño e identidad. El trabajo de la dirección, explica, se basa en el establecimiento de un diálogo constante con las comunidades locales y en el fortalecimiento de las relaciones institucionales, con el objetivo de fomentar una mayor conexión entre los 24 museos de la red. En el centro de su visión surge una idea de museo en la que la investigación y la gestión son partes integradas de un mismo proceso: el conocimiento científico como base para la calidad de la experiencia del visitante y la programación cultural como herramienta para traducir ese conocimiento en recorridos expositivos, educativos y accesibles. Entre las prioridades señaladas figuran también el tema de la accesibilidad, entendida como sentido cognitivo, y la necesidad de hacer que los recorridos museísticos sean más comprensibles e inclusivos. Brovadan insiste, además, en la importancia de una red museística capaz de dialogar con las comunidades y de valorizar también a los museos menos céntricos en los grandes flujos turísticos, a través de itinerarios compartidos, proyectos participativos e iniciativas educativas. Desde esta perspectiva, el museo se configura como un espacio público activo, en el que la relación con el territorio se convierte en parte integrante de su función cultural.
NC. ¿Cuáles serán las prioridades de su dirección durante los primeros meses de su mandato?
CPB. En los primeros meses, mi objetivo es, ante todo, conocer aún más de cerca la red de museos de la Dirección Regional, a sus directores, al personal y a los territorios en los que operan. Se trata de realidades muy diferentes entre sí en cuanto a tamaño, colecciones y contextos, y creo que escuchar es el punto de partida para trazar cualquier estrategia. Al mismo tiempo, será importante reforzar las relaciones con las instituciones locales y con las comunidades, consolidar los proyectos ya iniciados e identificar algunas líneas de trabajo comunes que permitan a los 24 museos de la red dialogar cada vez más entre sí, poniendo en valor la riqueza y la variedad del patrimonio toscano.
Su experiencia abarca desde la investigación histórica hasta la gestión cultural. ¿Cómo piensa integrar ambos aspectos en el trabajo diario de los museos?
Para mí, la investigación y la gestión no son ámbitos separados, sino dos dimensiones que se refuerzan mutuamente. Los museos son, ante todo, lugares de conocimiento, y la investigación científica es lo que permite comprender, conservar y dar a conocer mejor las obras. Al mismo tiempo, la gestión cultural permite plasmar ese conocimiento en proyectos concretos: exposiciones, actividades educativas y nuevos recorridos expositivos. Un ejemplo muy significativo es la reciente reorganización de la Sala de Angelico en el Museo de San Marcos, que surge precisamente de la voluntad de plasmar en el recorrido de la visita los resultados de los estudios más recientes, ofreciendo una interpretación más clara y coherente de las obras. Iniciativas de este tipo demuestran cómo la investigación puede tener un impacto directo en la calidad de la experiencia del público.
En su opinión, ¿cuáles son los aspectos más urgentes que hay que abordar hoy en día en la gestión y la puesta en valor de los museos estatales de la Toscana?
Uno de los aspectos más urgentes es encontrar un equilibrio entre la protección, la accesibilidad y la sostenibilidad. Los museos deben ser lugares abiertos y acogedores, pero al mismo tiempo deben garantizar la conservación de obras que, a menudo, son muy frágiles. Otro tema central es la puesta en valor de los museos fuera de los grandes circuitos turísticos: la Toscana no se compone solo de grandes centros como Florencia, sino también de museos extraordinarios que merecen una mayor visibilidad. También se presta gran atención al tema de la accesibilidad, no solo física, sino también cognitiva. Muchos museos de la red están trabajando en esta dirección, también gracias a las intervenciones del PNRR, con la eliminación de las barreras arquitectónicas, la mejora de la señalización y nuevas herramientas de mediación cultural. El objetivo es hacer que la experiencia museística sea cada vez más inclusiva y comprensible para públicos diversos.
¿Hay alguna innovación o nueva iniciativa que tenga previsto introducir en los recorridos expositivos o en las actividades de los museos?
Creo firmemente en los proyectos que establecen un diálogo entre diferentes lenguajes y períodos históricos, creando nuevas claves de interpretación para el público. En este sentido, iniciativas como el proyecto que ha llevado algunas obras de Mark Rothko al Museo de San Marcos, en diálogo con los frescos de Beato Angelico en las celdas del convento, representan un ejemplo interesante de cómo es posible tender puentes entre épocas y sensibilidades artísticas distantes en el tiempo. Al mismo tiempo, estamos trabajando en la renovación de los recorridos expositivos, para que reflejen los estudios más actuales y ofrezcan una experiencia más clara y envolvente de las colecciones.
¿De qué manera pretende consolidar las relaciones con las comunidades locales de los territorios en los que se encuentran los museos de la red?
Los museos funcionan de verdad cuando se perciben como parte viva de la comunidad. Por eso creo que es fundamental trabajar en estrecha colaboración con colegios, universidades, asociaciones y administraciones locales. Pienso en proyectos participativos, actividades educativas, iniciativas culturales compartidas y momentos de diálogo con los ciudadanos. Reforzar este diálogo significa también potenciar el sentido de pertenencia que muchas comunidades sienten hacia su patrimonio. Todo el proyecto expositivo de la Minerva en el Museo Arqueológico Nacional de Arezzo y el programa de actividades públicas que lo acompaña son hoy el ejemplo más concreto de ello. El título es precisamente «La Minerva de Arezzo. Una historia de comunidad redescubierta» y constituye la primera cita del proyecto nacional del Ministerio de Cultura «Semi di comunità – Plan Olivetti para la cultura». El programa incluye tres convocatorias participativas dirigidas a artistas, diseñadores, orfebres y creativos; a las entidades del tercer sector y a todos los ciudadanos de Arezzo y su provincia, junto con un amplio programa de visitas guiadas, visitas inclusivas con intérprete de lengua de signos italiana (LIS), un taller de podcasts e iniciativas dedicadas a la escuela primaria.
¿Cómo piensa fomentar la colaboración entre los museos toscanos y otras instituciones culturales nacionales e internacionales?
La colaboración es una de las herramientas más eficaces para poner en valor el patrimonio. Un punto de partida imprescindible será el diálogo con los museos que forman parte del Sistema Museístico Nacional promovido por el Ministerio de Cultura —que el público puede consultar en la aplicación Museitaliani— y con todos los nuevos museos autónomos de la Toscana. Pienso en proyectos de investigación compartidos, préstamos para exposiciones, programas de formación e intercambios entre instituciones. La Toscana goza de una extraordinaria visibilidad internacional y creo que esto puede suponer una oportunidad para reforzar las relaciones con museos, universidades y centros de investigación tanto en Italia como en el extranjero, creando redes de trabajo cada vez más amplias.
Los datos muestran que, entre 2023 y 2024, los grandes centros de arte de la Toscana han experimentado un crecimiento exponencial de los flujos turísticos. ¿Cómo se puede conciliar la protección de los museos y la calidad de vida de los ciudadanos con estos volúmenes de visitantes?
La cuestión de los flujos turísticos es compleja y afecta no solo a los museos, sino a todo el sistema urbano y territorial. Una posible vía es trabajar en la distribución de los visitantes, promoviendo itinerarios culturales que pongan en valor también museos y lugares menos conocidos, tal y como ya ocurre en los itinerarios propuestos y disponibles precisamente en la aplicación Museitaliani. Esto puede contribuir tanto a mejorar la experiencia del público como a reducir la presión sobre los lugares más visitados. Al mismo tiempo, es importante seguir invirtiendo en sistemas de reserva, gestión de accesos y herramientas de información que permitan un disfrute más equilibrado y sostenible.
¿Cree que son necesarias medidas específicas para proteger las obras dentro de los museos sin comprometer el acceso ni la experiencia de los visitantes?
La protección de las obras es, naturalmente, una prioridad absoluta. En los últimos años, los museos ya han reforzado las medidas para garantizar la seguridad y el control, pero creo que también es importante trabajar en la sensibilización del público. El museo es un espacio de intercambio y respeto, y la calidad de la experiencia depende también del comportamiento de los visitantes. El objetivo debe ser encontrar un equilibrio entre la protección de las obras y la accesibilidad, evitando soluciones demasiado invasivas, pero garantizando al mismo tiempo la máxima seguridad.
¿Qué estrategias se pueden adoptar para potenciar económica y culturalmente también a los museos con menor afluencia?
Los museos que se definen erróneamente como «menores» no lo son en absoluto. Es más, a menudo custodian patrimonios de gran valor, aunque sean menos conocidos. Una estrategia posible es incluirlos en recorridos temáticos o territoriales que los pongan en relación con otras realidades culturales, creando redes e itinerarios. Además, es importante desarrollar actividades culturales y educativas, así como eventos, que hagan que estos lugares sean cada vez más vivos y frecuentados también por el público local. La puesta en valor no depende solo de las grandes cifras, sino también, y sobre todo, de la calidad de las experiencias que se ofrecen.
¿Qué criterios rigen las decisiones sobre el precio de las entradas una vez finalizadas las exposiciones temporales?
Las políticas tarifarias tienen en cuenta diversos factores: el valor y la complejidad de la oferta cultural, los servicios disponibles, el contexto territorial y, naturalmente, las directrices del Ministerio de Cultura. Las exposiciones temporales pueden implicar ajustes temporales de las tarifas, pero el objetivo es siempre mantener un equilibrio entre la sostenibilidad económica y la accesibilidad para el público. En el caso de las recientes subidas de las entradas para San Marcos, estas no están relacionadas con la exposición de Beato Angelico, sino más bien con la apertura de nuevas salas y espacios que han enriquecido y completado la experiencia de la visita.
¿Hay algún proyecto específico dirigido a las nuevas generaciones que desee desarrollar?
Las nuevas generaciones son fundamentales para el futuro de los museos. En el mes de marzo presentamos en la feria Didacta de Florencia algunas propuestas y proyectos de nuestros museos, entre los que se encuentra el «serious game» Ars et Anima. Este innovador proyecto educativo ha surgido gracias al apoyo de la Fundación Franchi y a la colaboración entre el centro de educación secundaria de primer ciclo del Instituto Comprensivo Galluzzo y el Museo de San Marcos, y aúna educación cívica, patrimonio cultural y tecnología digital. Al idear la trama, los personajes y el guion gráfico, los alumnos han colaborado en la creación de un videojuego en el que, metiéndose en la piel de Beato Angelico, se les invitará a resolver acertijos en inglés y en latín. En este proceso, la escuela y el museo se convierten en laboratorios de ciudadanía, creatividad e innovación. Me gustaría reforzar aún más las relaciones con los colegios y las universidades, desarrollando cada vez más actividades educativas y talleres que conviertan el museo en un espacio de descubrimiento y participación. Los servicios educativos también desempeñarán un papel importante, ya que en muchos museos de la red están ampliando su oferta con itinerarios pensados para familias, estudiantes y jóvenes visitantes. El objetivo es acompañar al público en el descubrimiento de las colecciones con herramientas accesibles pero científicamente rigurosas.
De cara al futuro, ¿cómo imagina el papel de los museos toscanos en la promoción del patrimonio cultural y en la construcción de la identidad?
Los museos desempeñan un papel fundamental no solo en la conservación del patrimonio, sino también en la construcción de una memoria compartida y de un sentido de pertenencia a las comunidades. En un territorio como la Toscana, tan rico en historia y en capas artísticas, los museos pueden ser lugares de encuentro entre el pasado y el presente, entre las comunidades locales y el público internacional. Me imagino museos cada vez más abiertos, inclusivos y capaces de presentar el patrimonio como un recurso vivo, capaz de dialogar con el presente y con los retos del futuro.
El autor de este artículo: Noemi Capoccia
Originaria di Lecce, classe 1995, ha conseguito la laurea presso l'Accademia di Belle Arti di Carrara nel 2021. Le sue passioni sono l'arte antica e l'archeologia. Dal 2024 lavora in Finestre sull'Arte.Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.