Guidi y Tancredi en el CIAC de Foligno: debate sobre dos concepciones de la pintura del siglo XX


Del 28 de junio al 27 de septiembre de 2026, en el CIAC de Foligno, más de setenta obras establecen un vínculo entre Virgilio Guidi y Tancredi Parmeggiani. La exposición, comisariada por Italo Tomassoni y Giovanni Granzotto, analiza las diferencias y los posibles puntos de contacto entre dos visiones muy distantes de la pintura italiana del siglo XX.

El CIAC de Foligno (Centro Italiano de Arte Contemporáneo) presenta la exposición «Guidi - Tancredi. Un nodo invisible», dedicada a Virgilio Guidi y Tancredi Parmeggiani, dos figuras destacadas del arte italiano del siglo XX. La exposición, promovida y organizada por la Fundación Cassa di Risparmio de Foligno, estará abierta al público del 28 de junio al 27 de septiembre de 2026. La inauguración está prevista para el sábado 27 de junio a las 18:00 horas.

El proyecto expositivo, comisariado por Italo Tomassoni y Giovanni Granzotto, reúne más de setenta obras de calidad museística, seleccionadas para establecer una relación entre dos trayectorias artísticas distintas en cuanto a generación, lenguaje y enfoque estético. La exposición establece un diálogo entre las obras realizadas por Guidi, sobre todo en los años veinte y treinta, y las obras más radicales de Tancredi, que datan de los años cincuenta y sesenta.

Virgilio Guidi, Notre Dame de París (1931; óleo sobre tabla, 61 x 50 cm)
Virgilio Guidi, Notre Dame de París (1931; óleo sobre tabla, 61 x 50 cm)

La exposición surge de una reflexión crítica sobre la posibilidad de identificar un vínculo entre dos artistas considerados distantes en cuanto a sensibilidad y visión. El subtítulo «Un nodo invisible» alude precisamente a una conexión que no resulta evidente a primera vista, interpretada como una relación subyacente que trasciende las diferencias estilísticas y temporales. En la comparación propuesta, la pintura de Guidi se basa en un equilibrio entre luz, forma, color y espacio, con una tensión lírica que impregna gran parte de su obra. La obra de Tancredi, por su parte, se desarrolla como un campo marcado por la energía interior, la fragmentación y la urgencia expresiva, con un uso del trazo y del color orientado hacia una dimensión introspectiva y dinámica.

El recorrido expositivo pone de relieve dos concepciones distintas de la pintura y de la realidad. Guidi desarrolla una trayectoria que abarca todo el siglo XX manteniendo una relación con la tradición italiana, con especial atención a la luz veneciana y a una construcción poética del espacio pictórico. Tancredi Parmeggiani, apoyado por Peggy Guggenheim y cercano a las corrientes del espacialismo, elabora, por su parte, un lenguaje caracterizado por una fuerte tensión visual, en el que el trazo asume una función emotiva y perceptiva.

Tancredi Parmeggiani, «Los locos» (1960; técnica mixta sobre papel, 172 x 152 cm)
Tancredi Parmeggiani, I matti (1960; técnica mixta sobre papel, 172 x 152 cm)

El proyecto del CIAC plantea una reflexión sobre el papel de la obra de arte. En el contexto contemporáneo, marcado por la reproducibilidad técnica y la progresiva desmaterialización de las imágenes, la exposición llama la atención sobre la presencia física de la obra y su singularidad. La comparación entre Guidi y Tancredi se convierte así también en una ocasión para cuestionar la persistencia del aura de la obra en el presente.

La relación entre ambos artistas cuenta, además, con referencias históricas documentadas. Ya en 1949 se atestigua una relación de estima mutua, cuando Guidi presentó a Tancredi con motivo de su primera exposición individual en Venecia. Otro hito tuvo lugar en 1953, con motivo de una exposición en la Galleria del Naviglio de Milán, que contó también con el apoyo de Peggy Guggenheim y que supuso un momento decisivo en la visibilidad del joven artista.

A través de una exposición concebida como un intenso enfrentamiento entre diferencias y asimetrías, «Guidi - Tancredi. Un nodo invisible» propone una lectura articulada de dos trayectorias autónomas que, a pesar de la distancia que las separa, siguen ofreciendo elementos de reflexión sobre el lenguaje de la pintura y su evolución en el siglo XX.

Declaraciones

«El diálogo entre los dos artistas puede interpretarse a través de la metáfora del “nudo borromeano” elaborada por Jacques Lacan: un entrelazamiento entre lo real, lo simbólico y lo imaginario que se convierte en clave de acceso a las profundidades del ser y de la creación artística», afirma el comisario Italo Tomassoni. «En Guidi, esta estructura se organiza armónicamente en la síntesis de luz, forma, color y espacio; en Tancredi, en cambio, se contrae hasta transformarse en una tensión psicológica extrema, en una pintura que plasma el drama de la existencia y la inestabilidad de la conciencia contemporánea».

«Guidi recorre el siglo XX buscando en la luz la verdad de la naturaleza, sin convertirse nunca en su rehén: vivía la contemporaneidad con la mirada puesta en la historia y el pensamiento proyectado hacia el futuro. Tancredi, en cambio, fue “un huracán ligero”», subraya el comisario Giovanni Granzotto. «Transformó el espacio en un campo mental atravesado por la energía, la angustia y la libertad. Es en esta distancia donde nace su punto de contacto invisible: la profunda necesidad de hacer de la pintura una forma absoluta de verdad interior».

Información práctica

Horario de apertura: de jueves a domingo, de 10:30 a 13:00 y de 15:30 a 19:00.

Entrada: General 8,00 €; Reducida A 6,00 €

Guidi y Tancredi en el CIAC de Foligno: debate sobre dos concepciones de la pintura del siglo XX
Guidi y Tancredi en el CIAC de Foligno: debate sobre dos concepciones de la pintura del siglo XX



Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.