Picasso y Bacon: en la Albertina de Viena, un diálogo entre dos grandes figuras de la pintura del siglo XX


Del 18 de septiembre de 2026 al 31 de enero de 2027, el Museo Albertina de Viena presenta una gran exposición que compara a Pablo Picasso y Francis Bacon, dos de los figuras más destacadas de la pintura figurativa del siglo XX.

Del 18 de septiembre de 2026 al 31 de enero de 2027,el Museo Albertina de Viena presenta «PICASSO – BACON. What It Feels Like to Be Human, una gran exposición que compara a Pablo Picasso y Francis Bacon, dos de los protagonistas más importantes de la pintura figurativa del siglo XX. A través de unas 70 obras procedentes de museos internacionales y colecciones privadas, la exposición indaga en la forma en que ambos representaron la condición humana, entre el dolor, el deseo, la vulnerabilidad y la transformación.

La exposición propone un diálogo inédito e intenso entre Pablo Picasso y Francis Bacon, dos artistas aparentemente distantes, pero unidos por una concepción radical de la figura humana. Ambos situaron al ser humano en el centro de su búsqueda, transformando su cuerpo y su rostro hasta convertirlos en instrumentos para narrar las inquietudes de la existencia moderna.

Para Francis Bacon, Picasso supuso una referencia fundamental. Fue también al observar su obra cuando Bacon maduró la decisión de dedicarse a la pintura y, a lo largo de su carrera, siguió enfrentándose al legado del gran maestro español. Bacon aspiraba, en cierto modo, a convertirse, en la segunda mitad del siglo XX, en lo que Picasso había sido en la primera mitad del siglo: un intérprete y cronista del ser humano, de sus contradicciones y de sus laceraciones. La comparación entre ambos artistas se convierte, por tanto, también en una comparación entre dos épocas. Picasso había revolucionado el lenguaje de la pintura moderna, mientras que Bacon recogió parte de ese legado para desarrollarlo a través de una visión aún más dramática e inquieta de la figura.

Pablo Picasso, Dora Maar (1940; óleo sobre papel, 64 x 46 cm) © Succession Picasso / Bildrecht, Viena 2026, © Foto: bpk/Nationalgalerie, SMB, Museum Berggruen/Jens Ziehe)
Pablo Picasso, Dora Maar (1940; óleo sobre papel, 64 x 46 cm) © Succession Picasso / Bildrecht, Viena 2026, © Foto: bpk/Nationalgalerie, SMB, Museum Berggruen/Jens Ziehe)
Francis Bacon, Autorretrato (1972; óleo sobre lienzo, 35,5 x 30,5 cm; colección privada) © The Estate of Francis Bacon / Todos los derechos reservados / Bildrecht, Viena y DACS, Londres 2026
Francis Bacon, Autorretrato (1972; óleo sobre lienzo, 35,5 x 30,5 cm; colección privada) © The Estate of Francis Bacon / Todos los derechos reservados / Bildrecht, Viena y DACS, Londres 2026

El principal punto de encuentro entre Picasso y Bacon es la figura humana, a la que ambos someten a un proceso de fragmentación, deformación y reconstrucción. Los cuerpos y los rostros se descomponen y se reinventan, perdiendo su función representativa tradicional para convertirse en expresión de estados de ánimo y condiciones existenciales.

A través de imágenes a menudo crudas e inquietantes, ambos artistas abordan temas universales como el dolor, el deseo, el miedo y la vulnerabilidad, ofreciendo una imagen del ser humano desprovista de idealizaciones. Sus figuras parecen así transformarse en un espejo de la modernidad: una imagen inquietante y despiadada que pone en tela de juicio las certezas sobre la identidad y la naturaleza humana.

El recorrido expositivo destaca también algunos de los temas recurrentes en la obra de ambos artistas. Crucifixiones, gritos, corridas de toros, desnudos e imágenes relacionadas con el Eros se convierten en ocasiones para reflexionar sobre el drama de la existencia. Aunque utilizan lenguajes profundamente diferentes, Picasso y Bacon comparten la voluntad de ir más allá de la mera representación del cuerpo. De hecho, la figura se convierte en el lugar donde se manifiestan tensiones psicológicas, impulsos, sufrimientos y deseos. El resultado es una pintura que no busca necesariamente la belleza, sino que más bien pretende hacer visible lo que se esconde tras la superficie del ser humano.

La exposición reúne unas 70 obras fundamentales procedentes de importantes museos internacionales y colecciones privadas. El diálogo directo entre los cuadros permite observar analogías, diferencias y resonancias recíprocas, ofreciendo además la oportunidad de comprender mejor la influencia que ejerció Picasso sobre la generación de artistas que le siguió.

Un aspecto especialmente interesante es precisamente la relación entre ambos: Picasso no recibió la influencia directa de Bacon, pero siguió con atención la trayectoria del pintor británico. Bacon, por su parte, consideró a Picasso una figura de referencia decisiva y un punto de comparación con el que medirse a lo largo de toda su vida.

La exposición pretende proponer una reflexión sobre la pintura figurativa del siglo XX a través de dos personalidades artísticas extraordinarias, mostrando cómo, con medios diferentes, ambos intentaron responder a la misma pregunta: ¿qué significa ser humano?

Picasso y Bacon: en la Albertina de Viena, un diálogo entre dos grandes figuras de la pintura del siglo XX
Picasso y Bacon: en la Albertina de Viena, un diálogo entre dos grandes figuras de la pintura del siglo XX



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