Nuevas piezas de mayólica renacentista adquiridas por la Galería Nacional de Las Marcas


La Galería Nacional de Las Marcas, en Urbino, amplía su colección con la adquisición de una selección de piezas de cerámica procedentes del monasterio de Santa Chiara. Estas piezas reflejan la producción alfarera de Urbino entre los siglos XV y XVII, así como la vida cotidiana del convento.

La Galería Nacional de Las Marcas amplía el patrimonio que conserva en su sede del Palacio Ducal de Urbino con una nueva selección de piezas procedentes del monasterio de Santa Chiara, ofreciendo así a los visitantes la oportunidad de profundizar en el conocimiento de la producción cerámica de Urbino y de Italia de la primera Edad Moderna. Las nuevas adquisiciones forman parte de un proyecto más amplio de puesta en valor dedicado a la extraordinaria tradición de las mayólicas del Ducado de Urbino entre los siglos XV y XVI, llevado a cabo gracias al apoyo del Ayuntamiento de Urbino y del ISIA —Instituto Superior de Industrias Artísticas de Urbino—.

Las nuevas piezas se han expuesto en la galería de cerámica, en la segunda planta del Palacio Ducal, y pasan así a formar parte de forma permanente del recorrido de visita de la Galería Nacional de Las Marcas. La incorporación de estos materiales permite ampliar la narrativa dedicada a una de las producciones artísticas que más han contribuido a la fama de Urbino en el Renacimiento, enriqueciendo una colección ya de por sí significativa con piezas procedentes de un yacimiento arqueológico de especial interés.

La iniciativa se enmarca en un proyecto que tiene como objetivo poner en valor la producción de mayólica desarrollada en el Ducado de Urbino entre los siglos XV y XVI, una de las épocas más importantes de la cerámica italiana, estableciendo un diálogo entre los hallazgos procedentes del monasterio de Santa Chiara y los que ya se conservan en la colección del museo. Las obras que hoy se exponen documentan, de hecho, la riqueza y la elevada calidad de los objetos cerámicos realizados en el territorio de Urbino, y se suman a los fragmentos recuperados durante las excavaciones llevadas a cabo en las bóvedas del Palacio Ducal. La comparación entre los distintos conjuntos permite reconstruir el nivel alcanzado por la artesanía artística en la corte de Federico da Montefeltro, de su hijo Guidubaldo y, posteriormente, de los duques Della Rovere, poniendo de relieve la excelencia de los talleres activos en la zona y la variedad de las producciones destinadas tanto a la corte como a otros ámbitos de la sociedad de la época.

Fragmentos de Santa Clara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de Santa Chiara en la Galería Nacional de las Marcas
Fragmentos de Santa Clara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de Santa Chiara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de Santa Clara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de Santa Chiara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de Santa Clara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de Santa Chiara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de Santa Clara en la Galería Nacional de Las Marcas
Fragmentos de cerámica de Santa Chiara en la Galería Nacional de Las Marcas

Desde el punto de vista histórico-artístico, los hallazgos descubiertos en el monasterio de Santa Chiara, a la luz de las excavaciones realizadas a principios de la década de 2000, constituyen una fuente inestimable para comprender la complejidad de la producción cerámica en la Edad Moderna temprana. De hecho, estos objetos permiten profundizar tanto en la presencia de piezas importadas procedentes de la zona del Adriático y de otros centros internacionales, como en la de las cerámicas fabricadas en los talleres de Urbino, poniendo de relieve las relaciones entre la producción local y la refinada clientela de la corte ducal.

Los materiales expuestos destacan por la elevada calidad de su elaboración y por sus características formales, que permiten reconstruir numerosos aspectos de la vida cotidiana en el interior del monasterio. A través de estos fragmentos es posible conocer los objetos utilizados por las religiosas entre los siglos XV y XVII, lo que ofrece una visión concreta de la organización material de la comunidad conventual. De hecho, el conjunto incluye objetos destinados a los usos más diversos: hay elementos que formaban parte del mobiliario de la farmacia del monasterio, testimonio de la actividad de preparación y conservación de medicamentos que se llevaba a cabo en el interior del convento, así como vajilla utilizada en la cocina y sencillos objetos de carácter religioso destinados al uso personal de las monjas. El conjunto de los hallazgos ofrece, por tanto, una imagen detallada de la vida cotidiana en el convento, en la que la producción cerámica respondía tanto a necesidades prácticas como a funciones litúrgicas y devocionales.

Una parte considerable de los materiales data de finales del siglo XV. Estos objetos se caracterizan por un repertorio decorativo en el que predominan los motivos geométricos y las ornamentaciones vegetales, ejecutados con una paleta viva y rica en variaciones cromáticas. Se trata de una producción que da testimonio del nivel técnico y artístico alcanzado por los talleres activos en el territorio de Urbino en un momento de especial desarrollo de las artes aplicadas.

Desde el punto de vista tipológico, los hallazgos comprenden sobre todo recipientes destinados al uso cotidiano, como tazas, cuencos, platos y palanganas, a los que se suman jarras y albarelli, los antiguos recipientes utilizados para la conservación de especias, hierbas medicinales y preparados farmacéuticos. La exposición permite así observar de cerca una amplia gama de piezas, que pone de relieve no solo el valor estético de los objetos, sino también su función en la vida cotidiana.

Copa de cristal turquesa mate (Venecia, primera mitad del siglo XVI)
Copa de vidrio turquesa opaco (Venecia, primera mitad del siglo XVI)
Jarra con decoración de hojas arrugadas y emblema comercial (Pesaro, finales del siglo XV)
Jarra con decoración de hojas arrugadas y emblema comercial (Pesaro, finales del siglo XV)
Fragmento de cuenco con cabeza de dragón representada de perfil viril (¿para San Crescentino?) (Urbino, finales del siglo XV)
Fragmento de cuenco con cabeza de dragón de perfil viril (¿para San Crescentino?) (Urbino, finales del siglo XV)
Cuenco de doble asa con cristograma (Urbino, finales del siglo XV)
Cuenco de dos asas con cristograma (Urbino, finales del siglo XV)

Entre los objetos expuestos destaca además un pequeño pero excepcional conjunto de piezas de cristal datables en la segunda mitad del siglo XVI, consideradas entre los elementos más valiosos de toda la colección. Se trata de objetos importados de los talleres venecianos, que representan algunos de los tipos más refinados de la producción lagunar de la época. Hay ejemplares realizados en vidrio de colores, transparente y opaco, testimonio del elevado nivel técnico alcanzado por los talleres venecianos y de la difusión de sus productos también en Las Marcas. Según los estudiosos, estos objetos debieron de formar parte del ajuar personal de las monjas pertenecientes a las familias más acaudaladas o bien llegaron al monasterio como donaciones destinadas a la comunidad religiosa. Su presencia en el complejo de Santa Chiara ofrece, por tanto, un importante testimonio de las relaciones entre el monasterio y las élites del territorio, además de documentar el prestigio de los objetos destinados a adornar la mesa y los salones de recepción del convento. Entre los objetos de cristal figuran copas, botellas, jarrones y cálices, piezas que destacan por la elegancia de sus formas y la calidad de su ejecución, y que contribuyen a ampliar aún más el panorama de las producciones artísticas y artesanales presentes en la colección de la Galería Nacional de Las Marcas.

La incorporación de estos hallazgos al recorrido permanente del Palacio Ducal permite así ofrecer una visión más completa de la cultura material de la corte de Urbino y del territorio, complementando las célebres obras de la pintura renacentista con una colección que narra la vida cotidiana, el comercio, los encargos y las relaciones artísticas que se desarrollaron entre los siglos XV y XVII. La ampliación de la colección refuerza, además, el papel de la Galería Nacional de las Marcas como punto de referencia para el estudio de la producción cerámica renacentista italiana.

Con esta iniciativa, el museo enriquece su patrimonio y ofrece al público un recorrido aún más completo, en el que las mayólicas y el resto de piezas narran no solo la excelencia de los talleres de Urbino, sino también la complejidad de una sociedad en la que el arte, la artesanía, la devoción y la vida cotidiana estaban estrechamente entrelazadas.

Nuevas piezas de mayólica renacentista adquiridas por la Galería Nacional de Las Marcas
Nuevas piezas de mayólica renacentista adquiridas por la Galería Nacional de Las Marcas



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