AStArte: más seguridad y personal en los museos sicilianos


La Asociación Nacional de Historiadores del Arte pide a la Región de Sicilia que refuerce la cualificación profesional del personal del patrimonio cultural y aborda el tema de la seguridad en los museos, apoyando con carácter de urgencia la propuesta de vigilancia armada de la consejera Scarpinato y solicitando nuevas convocatorias de oposiciones para los conserjes.

La Asociación Nacional de Historiadores del Arte (AStArte) vuelve a pronunciarse sobre la situación del patrimonio cultural siciliano, pidiendo a la Región que refuerce la plantilla con profesionales especializados y que aborde con los medios adecuados la emergencia en materia de seguridad en los museos. La asociación expresa, en primer lugar, su agradecimiento por la rápida respuesta recibida del Departamento de la Función Pública en relación con la solicitud, compartida con SISCA —Asociación Italiana de Historia de la Crítica de Arte ETS, Legambiente Nacional y Legambiente Sicilia—, de reincorporar en la nueva Matriz Profesional de la Región de Sicilia el perfil de Funcionario Técnico en Historia del Arte. Para AStArte resulta positivo el reconocimiento de la contribución ofrecida por las asociaciones y de la importancia del diálogo iniciado en el marco de la revisión del Sistema Profesional regional. Ahora, la asociación espera que también el Departamento de Patrimonio Cultural e Identidad Siciliana, al que corresponde evaluar las necesidades organizativas y funcionales relacionadas con sus atribuciones institucionales, pueda atender de forma concreta la solicitud.

«El de historiador del arte no es un perfil profesional inédito, sino una figura de alta especialización indispensable para la protección del patrimonio histórico-artístico, ya prevista estructuralmente en la legislación estatal y regional», subraya Silvia Mazza, presidenta de AStArte. Según Mazza, su exclusión de la nueva Matriz Profesional supondría «una incomprensible discontinuidad con respecto al marco estatal» y penalizaría una profesión esencial para la protección del patrimonio siciliano.

La petición de la asociación, sin embargo, no se refiere únicamente a los historiadores del arte. De hecho, AStArte subraya la necesidad de que la revisión de la Matriz Profesional regional reconozca todas las profesiones especializadas previstas en el artículo 9-bis del Código de Bienes Culturales y del Paisaje. Por lo tanto, la petición incluye también a archiveros, bibliotecarios, demoetnoantropólogos, antropólogos físicos, restauradores y colaboradores en la restauración de bienes culturales, expertos en diagnóstico y profesionales de las ciencias y tecnologías aplicadas a los bienes culturales, además de los profesionales colegiados, como arquitectos e ingenieros, que ya están históricamente presentes en los organigramas departamentales.

Para AStArte, una revisión que no reconociera estas figuras generaría «una asimetría injustificada entre la Región de Sicilia y el Estado», precisamente en un sector en el que las competencias especializadas y las responsabilidades institucionales deberían ir de la mano. A modo de comparación, la asociación se remite a la actual normativa profesional del Ministerio de Cultura, donde los funcionarios historiadores del arte están encuadrados en el Área de Funcionarios y pueden acceder, mediante procedimientos de oposición y selección, a progresiones económicas y profesionales hasta los puestos de mayor responsabilidad.

AStArte recuerda, además, la anterior planificación de las necesidades de personal recogida en el PIAO, que había excluido a los historiadores del arte y al resto de profesiones previstas en el artículo 9-bis, con la única excepción de los arqueólogos, impidiendo así su inclusión en los procesos de selección del pasado mes de diciembre. «Más allá de la distinción entre los distintos procedimientos administrativos, se trata de un precedente que no debe repetirse», afirma Mazza. «La planificación de las necesidades debe partir de las competencias realmente necesarias para la protección y la puesta en valor del patrimonio cultural siciliano». La asociación confirma, por tanto, su disposición a poner a disposición de las instituciones su aportación técnica y profesional en el marco del diálogo anunciado por el Departamento de la Función Pública.

A la cuestión de las competencias profesionales se suma la de la seguridad, que se ha vuelto aún más urgente tras el reciente y grave episodio del robo de los cuadros de Antonello da Messina, que ha afectado al patrimonio cultural siciliano. AStArte, sin perjuicio de la labor de los investigadores para determinar las responsabilidades, subraya que los acontecimientos han puesto de manifiesto la importancia fundamental de la prevención, la vigilancia y las competencias especializadas en la conservación del patrimonio. «Al personal encargado de la vigilancia y la seguridad se le confía una responsabilidad crucial», explica Mazza. «Por ello, debe estar debidamente formado y poseer competencias específicas en materia de control, prevención y gestión de emergencias». Por ello, la asociación solicita que, en el marco de la evaluación de las necesidades organizativas del Departamento de Patrimonio Cultural y con vistas a la planificación de la plantilla, se aborde también la redefinición del perfil profesional y de las necesidades de los conserjes de las instituciones culturales regionales. Según AStArte, el sistema actual presenta problemas tanto en lo que respecta a la formación especializada del personal como a la insuficiencia crónica de efectivos en relación con las necesidades de las instituciones.

El MuMe de Messina. Foto: Museo Regional Accascina de Messina
El MuMe de Messina. Foto: Museo Regional Accascina de Messina

En este contexto se inscribe la propuesta relativa a la vigilancia armada en los museos más expuestos. «No se trata de un caso concreto de Messina, no es “una cuestión del sur” (Claudio Strinati), pero sí es una cuestión siciliana», señala Silvia Mazza. A la espera de que se convoquen oposiciones para contratar personal cualificado, AStArte apoya, por tanto, con carácter de urgencia, la propuesta del consejero regional de Patrimonio Cultural, Francesco Scarpinato, de introducir la vigilancia armada en los museos más expuestos.

Para los turnos nocturnos, añade la asociación, teniendo en cuenta el nivel de exposición de los museos y los lugares de interés cultural, sería además conveniente evaluar el empleo de efectivos militares allí donde las condiciones de riesgo lo hagan necesario. AStArte recuerda que, cuando los museos sicilianos aún eran estatales, los vigilantes disponían de permiso de armas. Además, en el ámbito ministerial, el personal de vigilancia se contrata mediante procedimientos de concurso específicos, mientras que las instituciones autónomas pueden recurrir a servicios externos cuando los recursos internos no son suficientes.

Otro elemento señalado por la asociación se refiere a la Carta de Riesgo del Patrimonio, cuya reactivación había anunciado la concejala Scarpinato. AStArte acoge favorablemente el trabajo ya iniciado para restablecer este instrumento, considerado estratégico para establecer las prioridades de las intervenciones de protección.

«La Carta de Riesgo constituye una herramienta estratégica porque permite clasificar los niveles de exposición del patrimonio a los distintos factores de riesgo, tanto ambientales como antropogénicos, y, en consecuencia, dosificar los recursos públicos que deben destinarse a la prevención y la seguridad», explica Mazza, quien lleva años luchando por la reactivación del proyecto, suspendido por el Gobierno de Lombardía. A través del Mapa de Riesgos, las obras de mayor relevancia, como el Políptico de San Gregorio, podrían recibir la máxima atención, con la puesta en marcha de medidas de protección proporcionales a su excepcional importancia y vulnerabilidad.

Para AStArte, por tanto, la seguridad del patrimonio siciliano no puede abordarse al margen de la cuestión de la dotación de personal y las competencias. «La protección del patrimonio no puede prescindir de las personas llamadas a garantizarla. Se necesitan profesionales reconocidos, personal debidamente formado, plantillas acordes con las necesidades de las instituciones e instrumentos modernos de evaluación de riesgos», concluye Silvia Mazza. Es sobre la base de estos elementos que la Asociación Nacional de Historiadores del Arte pretende seguir ofreciendo su contribución a las instituciones regionales.

AStArte: más seguridad y personal en los museos sicilianos
AStArte: más seguridad y personal en los museos sicilianos



Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.