En Ucrania, la Fiscalía de la República Autónoma de Crimea y de la ciudad de Sebastopol ha abierto oficialmente un expediente de investigación sobre presuntas actividades ilícitas cometidas en el ámbito arqueológico dentro del territorio de la península. En el punto de mira de los investigadores se encuentran dos investigadores, cuyas identidades aún no se han revelado, acusados de haber participado en expediciones ilegales en la Crimea ocupada por la Federación Rusa desde 2014. La gravedad de los cargos, que se enmarcan en el ámbito de los crímenes de guerra, refleja una creciente atención por parte de las autoridades ucranianas hacia la protección de su patrimonio cultural e histórico ante los cambios administrativos y territoriales que se han producido en la última década.
El primero de los investigados es un investigador que trabaja en el Museo Estatal del Hermitage de San Petersburgo, mientras que el segundo ha sido identificado como un representante del denominado «Instituto de Arqueología de Crimea», entidad dependiente de la Academia Rusa de Ciencias. La apertura del proceso penal, hecha pública el lunes por la Fiscalía de Sebastopol (que, debido a la ocupación rusa de Crimea, tiene su sede en la capital, Kiev), marca un nuevo capítulo en el largo litigio jurídico y diplomático relativo a la gestión de los bienes arqueológicos situados en Crimea.
Las investigaciones, coordinadas por la Dirección General del Servicio de Seguridad de Ucrania para la República Autónoma de Crimea, se centran especialmente en las operaciones llevadas a cabo en un yacimiento arqueológico, el asentamiento medieval de Solkhat, situado en las proximidades de la ciudad de Staryj Krym, una zona que constituye un testimonio histórico de primer orden, que data del periodo comprendido entre los siglos XIII y XIV: ha sido objeto de intervenciones que, según la hipótesis de la acusación, se habrían llevado a cabo sin contar con las autorizaciones necesarias por parte de las autoridades gubernamentales ucranianas, las únicas legitimadas para conceder permisos de excavación en este territorio.
Según la reconstrucción proporcionada por los órganos de investigación, las actividades arqueológicas en cuestión habrían causado un daño parcial a la estratificación del yacimiento medieval. La sustracción de hallazgos de diversa índole, entre los que figuran componentes del sistema histórico de abastecimiento de agua, depósitos destinados a la recogida de agua y fragmentos de cerámica, constituye uno de los puntos clave de la investigación. Estos materiales, una vez sustraídos de su lugar de origen, habrían sido trasladados al Hermitage por iniciativa de uno de los investigadores implicados.
La inclusión de estos hallazgos en el Catálogo Estatal del fondo museístico ruso es interpretada por la justicia ucraniana como un acto destinado a consolidar la apropiación indebida de bienes que forman parte integrante del patrimonio cultural e histórico de Ucrania. Dicho procedimiento, que sustrae física y jurídicamente los objetos de su contexto de hallazgo original para integrarlos en el patrimonio del Estado que Ucrania define como agresor, se ha calificado como una violación de las normas internacionales de protección de los bienes culturales en los territorios ocupados.
El marco jurídico en el que se inscribe la iniciativa de la Fiscalía se basa en las disposiciones previstas en el artículo 438, apartado 1, del Código Penal ucraniano, complementadas por el artículo 28, apartado 2, relativo a la comisión de delitos en concurso por parte de un grupo organizado. La normativa en cuestión prevé, en caso de condena, la aplicación de penas de prisión que pueden alcanzar hasta doce años de reclusión. La calificación de las actividades arqueológicas como crímenes de guerra subraya la voluntad de abordar la protección de los yacimientos históricos no como una mera controversia académica, sino como una cuestión de derecho internacional humanitario y de soberanía nacional. Obviamente, de conformidad con lo establecido en el artículo 62 de la Constitución de Ucrania, en esta fase rige el principio de la presunción de inocencia: la Fiscalía recuerda que toda persona implicada en un proceso penal debe ser considerada inocente hasta que su responsabilidad sea declarada definitivamente mediante una sentencia firme dictada por un tribunal competente. Las investigaciones preliminares, que se están llevando a cabo actualmente bajo la supervisión de la Dirección General del SBU, tienen precisamente por objeto recabar las pruebas necesarias para confirmar o desmentir las acusaciones formuladas contra los dos investigadores.
La atención prestada por la Fiscalía de la República de Crimea y de la ciudad de Sebastopol al caso de Solkhat no parece un hecho aislado: de hecho, se inscribe en un debate más amplio sobre la gestión de los yacimientos arqueológicos de la península, objeto de disputa entre las exigencias de conservación de las instituciones ucranianas y las prácticas administrativas aplicadas por las autoridades rusas en los últimos años. El caso de Solkhat adquiere, desde esta perspectiva, un valor paradigmático, ya que se trata de un yacimiento que durante siglos ha sido testimonio de la estratificación cultural de la región y que hoy se encuentra en el centro de un conflicto que afecta no solo al territorio, sino también al patrimonio histórico de un pueblo.
El yacimiento de Solkhat, en particular, es conocido por los estudiosos por su relevancia en el ámbito de la historia del Oriente medieval, ya que fue un centro comercial y cultural de gran importancia. La destrucción, aunque sea parcial, de la estratificación del yacimiento, denunciada por la Fiscalía, suscita inquietudes sobre la conservación íntegra de dichos contextos, cuando las excavaciones no siguen los rigurosos protocolos científicos internacionales ni las normas de protección vigentes antes de la crisis de 2014. La retirada de elementos estructurales, como los sistemas hidráulicos medievales, compromete la capacidad de los arqueólogos para reconstruir la evolución urbanística del centro histórico.
![]() |
| Excavaciones ilegales en Crimea: Ucrania investiga a dos arqueólogos rusos |
Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.