La inteligencia artificial entra de forma permanente en el sistema escolar, tanto como contenido a aprender como recurso para renovar los métodos de enseñanza. Esta es una de las novedades del decreto legislativo aprobado hoy en examen preliminar por el Consejo de Ministros como parte de la adaptación de la legislación nacional a las disposiciones del Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre las competencias de las autoridades nacionales y la utilización de la inteligencia artificial en la educación. En este marco, la formación se considera la condición habilitadora de la estrategia nacional de IA: no se trata de una mera formación técnica, sino de un camino orientado a desarrollar las capacidades críticas, la conciencia del riesgo, las habilidades interpretativas y la responsabilidad en el uso de las herramientas. El objetivo no es seguir pasivamente la evolución tecnológica, sino reforzar el papel educativo de las escuelas. La implantación de la delegación afecta a todos los ámbitos de la educación escolar, introduciendo medidas específicas dirigidas a alumnos, profesores y adultos.
Entre las principales medidas previstas está la actualización de los currículos escolares en el segundo ciclo de enseñanza, con la integración de las tecnologías avanzadas y la inteligencia artificial generativa en los planes de estudio. La IA también se incluye en la educación cívica, con especial atención a la ética y la ciudadanía digital. También se reforzarán las competencias STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas) y las actividades de orientación escolar, para ayudar a los estudiantes a tomar decisiones educativas y profesionales coherentes con las transformaciones tecnológicas. A continuación, se concederá especial importancia a la formación continua de los profesores, que incluirá el estudio del funcionamiento de los sistemas de IA, los posibles riesgos de error y distorsión, la protección de datos y la forma de utilizar la IA de manera responsable.
Para apoyar a las escuelas, se crearán comités técnico-éticos territoriales organizados en redes, con tareas de orientación pedagógica, apoyo a la experimentación didáctica, protección de los derechos fundamentales y protección de datos. Estos organismos también contribuirán a la actualización de los reglamentos escolares para garantizar un uso seguro y verificable de la inteligencia artificial.
Otro elemento innovador se refiere a las medidas para contrarrestar la emergencia educativa derivada del abuso de las redes sociales, las plataformas digitales y la IA. La escuela se convierte así en guardiana de la prevención y el bienestar digitales. Para ello, está previsto un plan de formación del profesorado, financiado con 100 millones de euros, destinado a reforzar la capacidad del sistema escolar para prevenir riesgos, adicciones digitales, opacidad algorítmica y formas de condicionamiento de los menores. También está prevista la implicación de las familias, para favorecer un crecimiento equilibrado del individuo y de los menores también en el entorno digital.
Las iniciativas de formación implicarán también a los adultos, a través de cursos estructurados de alfabetización y formación en inteligencia artificial, potenciando las competencias ya poseídas y favoreciendo procesos de reciclaje profesional, actualización y reinserción en el mercado laboral. También se promueve la integración de actividades formativas dedicadas a la IA en los cursos de educación superior y en las Academias ITS, con el objetivo de potenciar su papel.
La inteligencia artificial no sólo afecta a campos especializados, sino que, por su carácter transversal, se introduce en los distintos cursos universitarios, AFAM y técnico-profesionales a través de contenidos adaptados a los distintos contextos formativos. Las universidades e instituciones AFAM deberán incluir actividades formativas dedicadas al uso consciente y seguro de los sistemas de IA, también mediante métodos de laboratorio e interdisciplinares.
Los contenidos mínimos versarán sobre el funcionamiento de los sistemas, la correcta interpretación de los resultados producidos, los aspectos legales, los riesgos relacionados con la ciberseguridad y el impacto sobre los derechos. La formación también debe favorecer la integración de las competencias técnicas, jurídicas y éticas. En los cursos de carácter predominantemente científico, se introducirán las cuestiones reglamentarias y éticas, mientras que en los cursos económicos y jurídicos se desarrollarán también las competencias técnicas. La ANVUR tendrá la misión de supervisar la calidad de la formación ofrecida sobre la base de las indicaciones del Ministro de Universidades e Investigación, también a efectos de las políticas de incentivos. Además, se valorizarán las actividades de divulgación científica, alfabetización y formación profesional llevadas a cabo por profesores e investigadores, reconociendo su contribución también a efectos de evaluación y progresión profesional. La Academia ITS se potenciará como segmento estratégico del sistema terciario superior, gracias a la integración de las necesidades de educación, innovación y producción, y a la formación de figuras aptas para operar en contextos tecnológicamente avanzados.
La inteligencia artificial también se introducirá en la administración pública, representando una oportunidad concreta para aumentar el valor público, haciendo los servicios más accesibles, simplificando los procedimientos administrativos y mejorando la capacidad de planificación. Las disposiciones de aplicación prevén la integración de sistemas de IA en las políticas de contratación, formación e innovación organizativa de las administraciones públicas, con el objetivo de hacer más eficiente la acción administrativa y agilizar los procedimientos.
En lo que respecta a las profesiones reguladas, incluido el sector sanitario, la intervención normativa introduce cursos de alfabetización y actualización en IA tanto en la formación inicial como en la continua. Sin embargo, se mantiene firme el principio de que la responsabilidad de las actividades profesionales sigue siendo del profesional y no puede transferirse a las herramientas tecnológicas utilizadas. Los cursos de formación preparados por los colegios profesionales se estructurarán en torno a tres dimensiones principales: técnica, jurídica y deontológica.
El paquete de medidas de aplicación sobre inteligencia artificial tiene por objeto promover la innovación, garantizando al mismo tiempo la centralidad de la persona. La inteligencia artificial se reconoce como una herramienta que puede apoyar las decisiones, los servicios, la formación y la competitividad, pero no puede sustituir la responsabilidad humana ni limitar los derechos fundamentales. El elemento común de todas las medidas introducidas es el equilibrio entre el desarrollo tecnológico y la protección de las personas. Este equilibrio se persigue mediante la difusión de las competencias a través de itinerarios de formación específicos, la protección de los trabajadores, la garantía de un acceso efectivo a la justicia en caso de daños, la introducción de instrumentos sancionadores para las infracciones más graves y la coordinación de las autoridades competentes.
Estos proyectos de decretos legislativos han sido sometidos hoy al examen preliminar del Consejo de Ministros. A continuación serán examinados por las comisiones parlamentarias, la Conferencia de las Regiones y las autoridades competentes.
Las disposiciones se ajustan a la Ley europea de IA y no introducen una disciplina alternativa a la europea, sino que garantizan su aplicación en el sistema nacional. Durante la elaboración de la ley y de los decretos de aplicación, el Gobierno ha mantenido un diálogo constante con la Comisión Europea, tanto mediante interlocuciones informales como a través de los procedimientos formales de notificación previstos por la normativa comunitaria.
El aspecto más característico de todo el marco normativo es el enfoque antropocéntrico. En efecto, las disposiciones están orientadas a garantizar que el desarrollo tecnológico esté siempre al servicio de la persona, de su dignidad y de sus derechos fundamentales. Este enfoque recuerda una visión ética y humanista según la cual la tecnología no puede sustituir el juicio, la responsabilidad y la capacidad de discernimiento del ser humano. En esta perspectiva, la inteligencia artificial sólo es un recurso valioso si se rige por principios que concilien la innovación, la justicia, la seguridad y la búsqueda del bien común.
![]() |
| La inteligencia artificial entra en el sistema escolar, profesional y administrativo: medidas de aplicación |
Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.