Viterbo: tras la restauración, vuelve a aparecer la inscripción «Casa del Balilla» en la fachada del instituto; se desata la polémica


En Viterbo se ha desatado una polémica por la recuperación de una inscripción fascista durante las obras de restauración del instituto clásico y lingüístico que lleva el nombre del partisano Mariano Buratti, sede de la Opera Nazionale Balilla durante el régimen: el caso divide a instituciones, historiadores y asociaciones. En el centro del debate se encuentran su autenticidad, su valor histórico y

En Viterbo se ha desatado un acalorado debate sobre la relación entre la protección del patrimonio, la memoria pública y los símbolos del fascismo, a raíz de una inscripción en la fachada de un edificio construido durante el régimen fascista. El centro del debate es la fachada del Instituto Clássico y Lingüístico «Mariano Buratti», edificio construido durante el Ventennio y que hoy lleva el nombre de Mariano Buratti ( Bassano Romano, 1902 – Roma, 1944), profesor de filosofía que optó por la lucha partisana contra el régimen fascista, hasta el punto de sacrificar su vida. Las obras de mantenimiento extraordinario del inmueble de la calle Tommaso Carletti están dejando al descubierto, de hecho, una gran inscripción, «Casa del Balilla», realizada en la fachada del edificio. La aparición de la inscripción ha suscitado reacciones inmediatas por parte de asociaciones antifascistas, estudiantes, docentes e instituciones culturales: se ha desatado un debate que no solo se centra en la conveniencia de conservar un símbolo vinculado al período fascista, sino también en su veracidad histórica.

El asunto saltó a la luz pública tras la investigación de la publicación digital Tusciaweb, que documentó las obras en curso en el edificio histórico: en las fotografías publicadas solo se ven, por el momento, las letras bajo las lonas colocadas en los andamios, pero eso basta para haber desatado la polémica. Según algunas reconstrucciones iniciales, la inscripción habría sido restaurada durante las obras, transformando lo que debía ser una intervención conservadora en una decisión capaz de alterar la relación simbólica entre el lugar y su historia. Además, lo que hace que el caso sea especialmente delicado es el hecho de que el instituto esté dedicado a Mariano Buratti, figura central de la Resistencia de Viterbo. Nacido en 1902, profesor de historia y filosofía precisamente en esas aulas, Buratti se negó a adherirse a la dictadura y, tras el 8 de septiembre de 1943, constituyó una formación partisana activa en la Tuscia, la denominada «Banda Buratti». Detenido por los nazifascistas, fue trasladado a Roma y sometido a torturas en las cárceles de la via Tasso, y el 31 de enero de 1944 fue fusilado en Forte Bravetta: a su memoria se le concedió la medalla de oro al valor militar.

Precisamente el vínculo entre el nombre del centro y la historia del edificio ha hecho que este asunto resulte especialmente significativo: la presencia de una inscripción referidaa la Opera Nazionale Balilla —es decir, la organización fascista de la juventud— en una escuela dedicada a un hombre que luchó contra el régimen representa una contradicción difícil de ignorar. Sin embargo, el quid de la cuestión se refiere también a la autenticidad de la inscripción. El Istoreco, Instituto para la Historia de la Resistencia y de la Época Contemporánea de Viterbo y de la Tuscia, ha expresado su profunda preocupación por lo revelado durante las obras, alegando que la inscripción «Casa del Balilla» no estaría documentada en las fotografías históricas del edificio.

El Instituto de Enseñanza Secundaria Clásica y Lingüística «Mariano Buratti» de Viterbo hoy
El Instituto Clássico y Lingüístico Mariano Buratti de Viterbo hoy
El Instituto de Enseñanza Secundaria Clásica y Lingüística «Mariano Buratti» de Viterbo hoy
El Instituto Clásico y Lingüístico Mariano Buratti de Viterbo hoy

Más concretamente, según Istoreco, las fuentes fotográficas disponibles mostrarían inscripciones diferentes a la que se ve hoy en día. El edificio, construido entre 1930 y 1931 por iniciativa de la Opera Balilla, habría llevado inicialmente la inscripción «Opera Balilla» y, posteriormente, a partir de 1937, la relativa a la «Gioventù Italiana del Littorio» (Gil), la organización que sustituyó a la Opera Balilla en el marco de la orientación ideológica de los jóvenes italianos durante el fascismo. También el historiador y periodista local Mauro Galeotti ha buscado en los archivos sin encontrar fotografías que atestigüen la inscripción «Casa del Balilla» (en algunas fotos, en cambio, se ve la fachada sin inscripciones, y en otra se puede ver la inscripción «Opera Balilla»), aunque, efectivamente, en las fotos anteriores a la restauración se ven las letras «ASA» y «BAL», casi ilegibles pero distinguibles de todos modos, como ha señalado el propio Galeotti. Sin embargo, no ha sido posible determinar a qué época se remonta la inscripción que se ha restaurado.

En cualquier caso, para Istoreco, la reconstrucción de la inscripción «Casa del Balilla» constituiría un uso problemático de la documentación histórica y una decisión contraria a la necesidad de un conocimiento correcto del pasado. Istoreco ha solicitado aclaraciones sobre el proceso administrativo que condujo a la decisión de conservarla y ha anunciado su intención de impulsar una movilización cultural y ciudadana junto con las asociaciones locales para defender el papel central de la figura de Buratti en la memoria pública de la ciudad.

Por el contrario, la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de la provincia de Viterbo y del sur de Etruria, así como la Provincia de Viterbo —entidad encargada de las obras—, han ofrecido una versión diferente de los hechos, tal y como la ha reconstruido el periodista Raffaele Strocchia en Viterbo Today. Según han explicado las entidades implicadas, la inscripción no se habría recreado ni inventado durante la restauración, sino que se habría descubierto durante las operaciones de análisis de la fachada. La inscripción, como se ha adelantado, ya era parcialmente visible a simple vista antes de la intervención, debido al diferente comportamiento de los materiales utilizados. La inscripción, realizada en enlucido fino, tendría, de hecho, un coeficiente de porosidad diferente al del enlucido de la fachada, lo que, con el paso del tiempo, provocó el desprendimiento prematuro de la capa superficial de color y dejó al descubierto las letras subyacentes. Durante las obras, el restaurador encargado habría realizado ensayos estratigráficos, es decir, análisis de las capas de pintura y acabado presentes en las superficies, lo que habría permitido identificar la forma y el contenido de la inscripción. Los contornos de las letras se habrían repassado a lápiz y la presencia de la inscripción habría sido certificada por el personal implicado en la obra y, posteriormente, sometida a la evaluación de la Superintendencia.

Para el organismo de protección, la inscripción representaría un testimonio material perteneciente a la historia del edificio y, como tal, debería conservarse de acuerdo con los principios de la restauración. La eliminación de la inscripción, incluso en el supuesto de que debajo de ella pudieran encontrarse otras inscripciones más antiguas, supondría, de hecho, la destrucción de un vestigio histórico considerado protegido y podría constituir una infracción. La Superintendencia y la Provincia han rechazado, además, cualquier interpretación política de esta decisión, subrayando que la intervención se habría determinado exclusivamente en función de evaluaciones técnicas y de conservación. La protección del bien cultural, según este enfoque, debe considerar el edificio como un palinsesto en el que conviven diferentes etapas históricas, sin realizar selecciones basadas en juicios ideológicos.

Sin embargo, sigue abierta la cuestión de la datación de la inscripción. Las fotografías históricas del edificio no parecen documentar una inscripción que diga «Casa del Balilla» en la fachada, aunque sí muestran otras inscripciones presentes durante el período fascista. Una imagen de 1932 documenta la inscripción «Opera Balilla», mientras que una fotografía de 1937, año de la inauguración oficial del edificio, muestra la inscripción «Gioventù Italiana del Littorio». Según las investigaciones realizadas sobre el asunto, la datación de la inscripción reaparecida deberá ser objeto de análisis adicionales por parte del restaurador. La hipótesis que se baraja actualmente es que pueda remontarse a los últimos años del régimen fascista, pero se necesitarán más datos para establecer con certeza cuándo se realizó.

Fotografías históricas del actual Instituto de Enseñanza Secundaria Clásica y Lingüística «Mariano Buratti»
Fotografías históricas del actual Instituto Clásico y Lingüístico Mariano Buratti
Fotografías históricas del actual Instituto de Enseñanza Secundaria Clásica y Lingüística «Mariano Buratti»
Fotografías históricas del actual Instituto Clásico y Lingüístico Mariano Buratti
Fotografías históricas del actual Instituto de Enseñanza Secundaria Clásica y Lingüística «Mariano Buratti»
Fotografías históricas del actual Instituto Clásico y Lingüístico Mariano Buratti

La elección cromática de la inscripción también ha sido objeto de debate. El tono utilizado se definió en el marco de los procedimientos previstos por la Superintendencia para las intervenciones en bienes culturales. El restaurador realizó pruebas y muestras que se sometieron a la evaluación del funcionario responsable del organismo de protección, quien indicó las modalidades de actuación. El color rojizo elegido inicialmente se habría justificado por la presencia de elementos cromáticos similares en el edificio, como otra inscripción grabada en la piedra con trazas de color rojo. Sin embargo, tras una inspección realizada el 22 de julio, la Superintendencia habría considerado el tono demasiado intenso y habría solicitado que se atenuara, con el objetivo de que la inscripción resultara menos llamativa, aunque sin dejar de ser visible.

La historia del edificio, reconstruida detalladamente por Galeotti, aporta nuevos elementos al debate. El palacio, como se ha mencionado, fue sede de la Opera Nazionale Balilla y, posteriormente, de la Gioventù Italiana del Littorio, organizaciones a través de las cuales el régimen fascista promovía la educación física, moral e ideológica de los jóvenes. Fue diseñado por el ingeniero Enrico Rispoli y el arquitecto Carlo Bodini, con revisiones del ingeniero Achille Pintonello, del Ministerio de Educación Nacional. Aunque la estructura se había abierto al público el 28 de octubre de 1930, la inauguración oficial tuvo lugar el 5 de mayo de 1937 en presencia de Renato Ricci, por entonces presidente nacional de la Opera Nazionale Balilla. En aquella ocasión, Ricci elogió el edificio como un lugar destinado a la formación de la juventud fascista.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el edificio cambió radicalmente de función. Entre 1948 y 1955, el gimnasio de la antigua Juventud Italiana del Littorio se utilizó para la reorganización y el inventario de los volúmenes de la Biblioteca Municipal, que se salvaron de la destrucción del Palacio Pocci durante los bombardeos de 1944 gracias a la intervención de la directora Laura Dentini. La transformación en instituto de secundaria dedicado a Mariano Buratti supuso, por tanto, una nueva etapa en la historia del lugar, con un fuerte cambio de significado hacia lo civil y lo democrático.

El caso del letrero del instituto de Viterbo llegó incluso al Parlamento. El 23 de julio de 2026 se presentó en el Senado una pregunta con respuesta oral dirigida a la ministra de Cultura, Cecilia D’Elia, firmada por varios senadores —siete del PD (Francesco Verducci, Francesco Giacobbe, Francesca La Marca, Dario Parrini, Vincenza Rando, Filippo Sensi y Valeria Valente), así como una senadora de Fratelli d’Italia (Susanna Donatella Campione).

En el acto parlamentario se pide al Ministerio que aclare las circunstancias que han llevado a la aparición de la inscripción y que haga públicos el proyecto, las autorizaciones y la documentación técnica relativa a la intervención. La pregunta recoge las posiciones expresadas por la ANPI, Istoreco y otras asociaciones, según las cuales la inscripción no se correspondería con las fotografías históricas y supondría una ofensa a la memoria de la Resistencia. Además, los senadores solicitan a la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de la provincia de Viterbo y del sur de Etruria que evalúe la posibilidad de hacer públicos el proyecto, las autorizaciones y toda la documentación técnica relativa a la intervención.

Viterbo: tras la restauración, vuelve a aparecer la inscripción «Casa del Balilla» en la fachada del instituto; se desata la polémica
Viterbo: tras la restauración, vuelve a aparecer la inscripción «Casa del Balilla» en la fachada del instituto; se desata la polémica



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