Maurizio Cattelan ha creado una obra con las cenizas de un amigo fallecido


Una obra que dará que hablar: entre las nuevas obras de la exposición NIGHT en la Neue Nationalgalerie, Maurizio Cattelan presenta Dust, que transforma un extintor común en un recipiente que contiene las cenizas de un amigo del artista.

Maurizio Cattelan ha creado una obra que alberga las cenizas de un amigo fallecido. Se trata de «Dust», una de las nuevas creaciones presentadas en el marco de «NIGHT», la exposición que el artista de Padua ha inaugurado hoy en la Neue Nationalgalerie de Berlín tras ganar la edición de 2026 del Preis der Nationalgalerie. La obra consiste en un extintor común que, al mantener intacto su aspecto habitual (de hecho, en la instalación se ha colocado en el suelo, tal y como lo estaría cualquier extintor normal), esconde en su interior restos humanos incinerados, transformando así un dispositivo normalmente asociado a la emergencia, el socorro y la protección en un inesperado receptáculo de la memoria.

El título de la obra, Dust («Polvo»), alude tanto a la naturaleza material de las cenizas como a un pasaje del libro del Génesis, según el cual el hombre es polvo y al polvo volverá, una expresión que también se recoge en el rito fúnebre cristiano en la fórmula «ceniza a la ceniza, polvo al polvo». La obra evoca así la inevitabilidad de la muerte y la idea de un ciclo que devuelve todo a su punto de origen. Al apropiarse de un objeto industrial común para convertirlo en una obra de arte, siguiendo una estrategia que hunde sus raíces en la tradición del ready-made, Cattelan traslada su significado de la utilidad a la reflexión: el extintor, objeto familiar y cotidiano, se convierte así en un memorial silencioso, capaz de dotar a un elemento ordinario de un intenso sentido de presencia y, al mismo tiempo, de ausencia. La obra, tal y como precisa la propia producción de la exposición, se ha realizado respetando los deseos expresados por el difunto, quien había elegido personalmente esta forma para su memoria. Materialmente, Dust está compuesta por acero, plástico, goma, vidrio y restos humanos incinerados, y está fechada en 2026.

Maurizio Cattelan, Dust (2026; extintor, restos humanos incinerados)
Maurizio Cattelan, Dust (2026; extintor, restos humanos incinerados)
Dust en la exposición NIGHT. Foto: David von Becker © Neue Nationalgalerie – Stiftung Preußischer Kulturbesitz
Dust en la exposición NIGHT. Foto: David von Becker © Neue Nationalgalerie – Stiftung Preußischer Kulturbesitz

La obra forma parte de NIGHT, la primera gran exposición individual dedicada en Alemania a Maurizio Cattelan, comisariada por Lisa Botti, conservadora de la Neue Nationalgalerie, junto con el director del museo, Klaus Biesenbach. La exposición, concebida específicamente para la famosa sala de cristal diseñada por Mies van der Rohe, podrá visitarse del 10 de septiembre de 2026 al 7 de marzo de 2027 y reúne obras históricas fundamentales del artista junto con una serie de nuevas creaciones, entre las que se encuentra precisamente Dust. La disposición general confiere al museo el carácter de una iglesia contemporánea, concebida como un espacio de recogimiento, elevación y reflexión, y toda la muestra se articula en torno a los temas de la historia, el poder, la memoria, la identidad y la fe.

Para dar fe del vínculo personal y directo entre la obra y la esfera afectiva del artista, también intervino el crítico Fabio Cavallucci, quien en su perfil de Facebook quiso comentar una fotografía en la que aparece junto a Cattelan justo delante del extintor-reliquario. En su comentario, Cavallucci recordó que se encontraba junto a Maurizio Cattelan y a otro amigo del artista, cuyas cenizas se conservan precisamente en el interior del extintor convertido en obra de arte. Cavallucci describió además esta situación como un «final tragicómico, tan frágil como la propia vida, a punto de desvanecerse en un soplo si alguien decidiera accionar la palanca del dispositivo».

Maurizio Cattelan. Foto: Ivan Erofeev
Maurizio Cattelan. Foto: Ivan Erofeev

El gesto realizado por Cattelan con *Dust* encaja así plenamente en la lógica general de *NIGHT*, una exposición que, como subraya el propio artista, no trata de la oscuridad en sentido literal, sino más bien de la pérdida de la certeza, al tiempo que sigue siendo una condición temporal que siempre conlleva la posibilidad de un nuevo comienzo. En este contexto, el extintor transformado en una especie de relicario laico se convierte en una de las imágenes más directas y desconcertantes de toda la exposición: un objeto concebido para intervenir en momentos de peligro y pérdida, que aquí, en cambio, custodia aquello de una persona que ya no se puede salvar, lo que invita al visitante a una reflexión tan íntima como universal sobre la relación entre la vida, la muerte y lo que queda de un individuo tras el fin de su existencia.

Sin embargo, Cattelan no es el primer artista en utilizar las cenizas de un difunto para una obra de arte. Existen algunos precedentes: el estadounidense Bill Fink, por ejemplo, realizó en 1992 el retrato de un californiano de 39 años, Bob Christensen, fallecido de sida el año anterior, utilizando sus cenizas, siempre respetando los deseos del difunto. Por otra parte, la alemana Heide Hatry creó una serie, «Icons in Ash», de retratos fotorrealistas realizados también con cenizas humanas. El pintor estadounidense Wayne Gilbert , por su parte, creaba cuadros utilizando como material restos humanos incinerados y no reclamados, que recuperaba de las funerarias. Por otra parte, la británica Bea Haines utilizó las cenizas de un tío fallecido mezclándolas con los pigmentos de algunas de sus acuarelas. Otro caso interesante es el del artista iraquí-estadounidense Wafaa Bilal, quien , en la serie *Ashes*, realizó fotografías de pequeños espacios en ruinas, una alusión a la guerra de Irak, sustituyendo las figuras humanas presentes en los originales por 21 gramos de cenizas humanas, lo que confiere a los restos cremados un significado colectivo, político y espiritual a la vez. Cattelan, por tanto, se suma a su manera a este ya nutrido grupo de artistas.

Maurizio Cattelan ha creado una obra con las cenizas de un amigo fallecido
Maurizio Cattelan ha creado una obra con las cenizas de un amigo fallecido



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