Con la nueva edición de La Mostra in mostra. Novant’anni tra storia e futuro (Noventa años entre historia y futuro), que se celebrará en Florencia a partir del 25 de abril de 2026 en la Fortezza da Basso (Florencia), la historia de la Feria de Artesanía afronta un aniversario que requiere una interpretación de su patrimonio documental. En este camino se inscribe la aportación de Ilaria Pescini, responsable del sistema documental y de archivos de la Región de Toscana, llamada a restituir el sentido de una historia que abarca casi un siglo de transformaciones productivas, culturales e institucionales. La archivera coordina la oficina que se ocupa tanto del sistema documental de archivos digitales, vinculado a la documentación producida hoy por las oficinas regionales en el desempeño de sus funciones, como de la conservación de los archivos históricos en papel, acumulados a lo largo de décadas por las administraciones locales. Inserto en el Departamento de Sistemas de Información de la Región de Toscana, su trabajo se desarrolla entre la memoria y el futuro: por un lado la protección de los documentos históricos, por otro la gestión de lo que mañana será patrimonio archivístico. Una actividad que requiere la selección, el estudio, la descripción y la valorización de las fuentes, reconstruyendo su procedencia, sus funciones y sus relaciones internas.
Ilaria Pescini ha sido vicepresidenta de la Asociación Nacional Italiana de Archivística, ha participado en paneles y grupos de trabajo nacionales sobre temas archivísticos y ha impartido clases de Archivística Informática en la Universidad de Pisa, contribuyendo a la formación de nuevas competencias en este campo. Su actividad científica se refleja en numerosas publicaciones en revistas italianas e internacionales y en volúmenes colectivos, con especial atención a la descripción e interpretación de fondos históricos. Entre sus obras destacan el inventario delArchivo HistóricoPreunificacióndel Municipio de San Casciano Val di Pesa y elArchivo Preunificación del Municipio de Castelfiorentino, publicados por Olschki Editore en la serie dedicada a la valorización de las fuentes toscanas. En esta entrevista, Pescini presenta una reflexión sobre el valor del archivo como herramienta viva para la interpretación de la Exposición de Artesanía, destacando la relación entre las fuentes y las transformaciones de la artesanía a lo largo del tiempo, hasta las posibilidades más recientes que ofrecen la digitalización y los sistemas inteligentes de gestión de documentos.
NC. Usted es responsable del sistema documental y de los archivos de la Región de Toscana. ¿Cuáles son las principales actividades en la gestión de un archivo y cómo organiza su trabajo en la gestión y protección del patrimonio documental del organismo?
IP. La oficina cuyas actividades coordino se ocupa del sistema documental de los archivos digitales, es decir, de toda la documentación que producen actualmente las oficinas regionales en el ejercicio de sus funciones. Paralelamente, también se ocupa de la conservación de los archivos históricos en papel, es decir, la documentación acumulada a lo largo de los años y décadas por las oficinas de la Región y fuera de ella. Desde el punto de vista organizativo, la oficina forma parte del Departamento de Sistemas de Información de la Región de Toscana. ¿A qué nos dedicamos? Por lo que respecta a la parte histórica del archivo, entendida en el sentido más tradicional del término, tenemos la tarea de conservar y valorizar la documentación. A los archiveros les gusta definirse como un Jano de dos caras: por un lado, miran al pasado, a través de los documentos históricos que conservan; por otro, miran al futuro, a través de la documentación que se produce hoy y que mañana se convertirá a su vez en memoria histórica. Y esta es precisamente la función de nuestra oficina. Interactuamos diariamente con todas las oficinas regionales, recogiendo la documentación producida, que, una vez transferida físicamente, se almacena en nuestro archivo histórico. El primer paso consiste en seleccionar el material que se conservará como memoria permanente, a disposición de la comunidad y los ciudadanos del futuro. Una vez establecidos los documentos que deben conservarse, procedemos a una descripción precisa y a un estudio en profundidad del material: analizamos cómo fue producido, por quién, con qué fin y qué relaciones existen con otra documentación de nuestros archivos. En la actualidad, todo ello constituye un patrimonio documental que ocupa casi 30 kilómetros lineales de estanterías, distribuidas en tres almacenes situados entre Florencia y Grosseto. Por supuesto, preservar también significa hacerlo accesible. Por eso ponemos la documentación a disposición de ciudadanos y estudiosos a través de las salas de estudio, donde acogemos a nuestros usuarios, y promovemos proyectos de valorización. Entre ellos destacan en este momento los proyectos de digitalización del material en papel, que también se llevan a cabo en colaboración con otras direcciones de la administración regional, incluida la Dirección de Cultura. El objetivo es mejorar los métodos de gestión y garantizar un uso eficaz del patrimonio archivístico. En efecto, los archivos representan la memoria de una administración, la memoria de una sociedad y la propia identidad de una comunidad. También son el lugar donde se protegen los derechos de los ciudadanos y, precisamente por ello, deben conservarse y transmitirse a las generaciones futuras.
La exposiciónNoventa años entre la historia y el futuro vuelve a Florencia el 25 de abril de 2026 con un importante aniversario. Según usted, como responsable del sistema documental y de los archivos de la Región de Toscana, ¿en qué cambia el panorama de la nueva edición con respecto a las anteriores y qué significa hoy contar noventa años de artesanía a través de los archivos?
La exposición de artesanía, ahora en su 90ª edición, es un acontecimiento importante. Ya en 2016, con motivo del octogésimo aniversario, se había celebrado una primera exposición, construida a partir de los materiales conservados en el Archivo Histórico de la Región de Toscana. En los años siguientes se decidió continuar en esta línea, adoptando un título recurrente, que de vez en cuando se declinaba en función de los contenidos y profundizaciones propuestos. La presente edición se centra precisamente en el 90 aniversario del acontecimiento. El punto de partida siguen siendo los documentos de archivo conservados en los archivos históricos de la Región de Toscana, que constituyen la base de la reconstrucción histórica. La lectura de estos documentos dirige inevitablemente también el marco narrativo de la exposición, influyendo en la manera de retratar la historia del acontecimiento y, más en general, de la artesanía. En 2022 se realizó una primera exposición de carácter documental, articulada a través de paneles fotográficos y textuales, que abarcaba todo el arco cronológico desde la primera edición en 1931 hasta la década de 1980. El proyecto actual, en cambio, opta por continuar la historia hasta el presente, centrándose en los noventa años del evento en total a través de una clave expositiva diferente. Se ha optado por organizar el recorrido en tres grandes secciones cronológicas, cada una de las cuales corresponde aproximadamente a treinta años de historia. De este modo, el visitante, a través de las imágenes seleccionadas de la rica sección fotográfica del archivo, puede captar con inmediatez las transformaciones que han tenido lugar a lo largo del tiempo: el cambio de gustos, la evolución de los lugares de exposición, las variaciones artesanales y, más en general, los cambios culturales y económicos que han tenido lugar durante el certamen. La historia que se desprende de los documentos es una historia objetiva, basada en las fuentes, pero su interpretación pasa inevitablemente por las ideas, las elecciones de quienes utilizan las fuentes y por las formas de contarla y presentarla. En esta edición, el lenguaje elegido es el de las grandes imágenes, capaces de poner directamente de relieve las transformaciones de la producción, los espacios y las sensibilidades estéticas a lo largo del tiempo. Éstas están flanqueadas por textos breves y esenciales, concentrados en algunos momentos particularmente importantes, con el objetivo de acompañar la lectura sin sobrecargarla, dejando sobre todo a las imágenes la tarea de restituir la profundidad del cambio histórico. Además de las imágenes de las fotografías históricas, el archivo habla a través de otros documentos expuestos: los catálogos de las exposiciones, los carteles, las postales, así como la proyección de dos películas, una extraída de los archivos de Luce, la otra realizada por el archivo histórico de la Región sobre la moda en la Exposición de Artesanía.
¿Cuál es el documento o núcleo de archivo que transmite mejor que ningún otro el paso de la artesanía como tradición local a fenómeno internacional?
La parte del archivo más inmediatamente accesible al gran público es sin duda la fotográfica, a la que se presta especial atención. Se trata de un patrimonio muy vasto, compuesto por miles de imágenes conservadas desde los años treinta hasta nuestros días. Esta sección representa uno de los núcleos más importantes del archivo también porque es de fácil lectura para el público contemporáneo, cada vez más acostumbrado a un enfoque más visual que textual. La imagen, de hecho, tiene una capacidad de comunicación directa: suscita emociones inmediatas, evoca recuerdos y permite acceder rápidamente a contenidos históricos sin mediaciones complejas. Por estas razones, el componente fotográfico se utiliza ampliamente en la exposición. Junto a él, sin embargo, documentación de carácter más técnico y administrativo permite también reconstruir algunas etapas fundamentales de su evolución. Desde sus inicios, la Exposición de Artesanía dirigió su mirada al extranjero y a la producción artesanal internacional. El momento decisivo llegó en 1952, cuando se decidió transformar el carácter de la Exposición en internacional y el evento adoptó oficialmente el nombre de Exposición Internacional de Artesanía. Este paso marcó una importante evolución, que consolidó la vocación internacional del certamen y redefinió su identidad. Desde entonces hasta hoy, la estructura de la exposición refleja este enfoque. Los espacios de exposición se dividen entre una sección dedicada a los expositores extranjeros y otra reservada a la artesanía italiana.
El Archivo Histórico de la Región de Toscana reúne materiales que abarcan más de un siglo de historia, desde la Unificación de Italia al nacimiento de la Región, hasta la actualidad. ¿Cómo se construye un relato unitario a partir de tal estratificación de memorias administrativas, culturales y sociales, y qué devuelve concretamente hoy el archivo de la transformación del territorio y de sus instituciones?
El archivo histórico de una gran administración, como la regional, puede ser interpretado en varios niveles y según distintas interpretaciones, en función de las diferentes competencias y propósitos de quienes lo consultan. Se trata de un sistema documental complejo, nacido en una época muy anterior al nacimiento de la propia Región. Aunque la Región de Toscana es una institución relativamente joven, creada a principios de los años setenta en aplicación de la Constitución Republicana, de hecho ha heredado por ley un patrimonio documental mucho más antiguo, producido por administraciones, organismos y oficinas que operaban en el territorio antes de su creación. Entre estos sujetos se encuentra, por ejemplo, el Ente Mostra, que funcionaba desde hacía unos cuarenta años, incluso antes de que se transfirieran las competencias a la Región. Del mismo modo, muchos otros organismos han generado a lo largo del tiempo una estratificación documental que ahora se ha reunido en el archivo regional, que se extiende a lo largo de unos treinta kilómetros lineales de documentos y sigue enriqueciéndose, también a través de la digitalización progresiva. Esta estructura permite diferentes formas de leer el archivo. Por un lado, es posible seguir una perspectiva vertical, vinculada a intereses específicos: la historia de la artesanía, de un territorio, de una institución o de un fenómeno social. Por otro lado, el archivo puede entenderse en su dimensión orgánica e histórica, observando su formación, su estratificación y las formas en que se ha producido, transferido y conservado la documentación a lo largo del tiempo. En este sentido, el archivo es una fuente que nos permite leer la historia administrativa y social de Toscana. A través de actos oficiales, documentos, imágenes y materiales heterogéneos, es posible reconstruir las formas en que el territorio fue gobernado, transformado y organizado a lo largo del tiempo. Un ejemplo es la sección separada de Grosseto, donde se conserva el archivo histórico de la reforma agraria de la Maremma. A través de esta documentación, se puede seguir un recorrido desde la Unificación de Italia hasta los años sesenta y setenta, reconstruyendo las distintas fases de recuperación de tierras y transformación del territorio. Surge así la historia de una profunda transformación: la de la Maremma tal como se conoce hoy, resultado de sucesivas intervenciones que alteraron radicalmente el paisaje y las condiciones de vida. Los mapas, junto con las fotografías y los documentos producidos por quienes trabajaron en aquel contexto, nos permiten comprender una evolución que a menudo, en la percepción contemporánea, parece darse por supuesta y asumida, pero que en realidad es el resultado de procesos históricos complejos y estratificados.
¿Qué es el Ente Mostra y qué hace?
El Ente Mostra se creó en 1938, en un contexto histórico muy anterior al nacimiento de la Región de Toscana. En realidad, la Mostra de Artesanía nació incluso antes como una iniciativa promovida por las confederaciones de artesanos, que pusieron en marcha la organización en defensa de los gremios, pero tuvo un éxito inmediato. La creciente importancia del acontecimiento llevó a la decisión de crear un organismo específico encargado de gestionar de forma estructurada la organización del evento. La institución del organismo tuvo lugar durante la época fascista y estuvo inevitablemente influida por los objetivos y la lógica de ese periodo, incluida la necesidad de propaganda cultural, económica e identitaria. A pesar de este contexto, la actividad principal del Ente se consolidó en la promoción de la Feria de Artesanía, con el objetivo de valorizar y difundir la artesanía toscana e italiana a nivel nacional e internacional. Esta función siguió siendo central durante varias décadas, hasta el nacimiento de la Región de Toscana, cuando las competencias en materia de artesanía se transfirieron progresivamente a la administración regional. Así pues, a mediados de los años setenta se desmanteló el Ente Mostra y sus funciones, incluida la organización del certamen, que hasta entonces siempre se había celebrado en el Parterre de Florencia, pasaron a la Región. En esos mismos años se diseñó y construyó la nueva sede en la Fortezza da Basso. En concreto, el gran espacio diseñado por el arquitecto Pierluigi Spadolini se convirtió en el punto de apoyo del sistema ferial de la ciudad de Florencia y sigue siendo su principal centro de exposiciones hasta el día de hoy. En este contexto se celebra la Feria de Artesanía, además de otros numerosos eventos, ferias y encuentros.
Hoy en día se habla a menudo de inteligencia artificial, catalogación automática o archivos digitales inteligentes. En su opinión, ¿qué papel puede desempeñar la tecnología en la valorización de un patrimonio como el de la Exposición, sin correr el riesgo de aplastar la dimensión humana de la investigación archivística?
La capacidad de interpretar correctamente los documentos de archivo, junto con el conocimiento del contexto histórico en el que nació y se desarrolló un acontecimiento, así como las formas en que se forma un archivo y las responsabilidades de las personas que contribuyen a él, son un elemento esencial para valorizar un patrimonio documental complejo como éste, también de cara a un público externo. Hoy en día, gracias a las herramientas digitales disponibles, es posible ampliar enormemente las formas de acceso y comprensión de estos materiales. En este sentido, las nuevas tecnologías, incluidas las basadas en la inteligencia artificial, pueden aportar una contribución significativa tanto en términos de difusión como de valorización del contenido informativo de los archivos. Los archivos de la Región de Toscana, de hecho, ya han sido ampliamente catalogados, inventariados y digitalizados, con especial atención al componente fotográfico, precisamente para hacerlos accesibles en línea a estudiosos, aficionados y ciudadanos. Sin embargo, las herramientas avanzadas de análisis y tratamiento de datos podrían representar un nivel más de desarrollo. Por un lado, tales sistemas pueden apoyar una descripción más articulada y dinámica de los documentos individuales; por otro, pueden ayudar a relacionar materiales conservados en distintos fondos, o presentes en diferentes archivos, incluso fuera de la institución. De este modo, podría resultar relativamente fácil establecer conexiones entre documentos relativos a la artesanía, la economía, la historia de las ferias, la historia de Florencia y, más en general, los numerosos campos que pueden investigarse a partir de un patrimonio documental de este tipo. Esto abre la posibilidad de integrar el archivo con otros sistemas de información y plataformas digitales.
A la luz de las fuentes conservadas en los archivos históricos, ¿qué le dice hoy al mundo la artesanía italiana y qué corremos el riesgo de perder si dejamos de leerla a través de sus archivos?
Tener la oportunidad de estudiar un archivo histórico que documenta el nacimiento, el desarrollo y las transformaciones del mundo de la artesanía significa disponer de un caudal de información de gran valor. Es una condición que nos permite adquirir una conciencia más profunda de lo que estamos observando, una conciencia que no puede surgir sin el estudio sistemático de las fuentes y los procesos históricos. En ausencia de esta perspectiva, se corre el riesgo de reducir la artesanía a una dimensión abstracta, desvinculada de la realidad concreta en la que se encuentra. Se acaba así describiéndola únicamente a través de categorías generales como la belleza, la calidad del trabajo manual o el refinamiento del gusto, elementos ciertamente pertinentes pero que no bastan para transmitir su complejidad. La artesanía, por el contrario, es un sector económico concreto, que se nutre de dinámicas de producción, transformaciones históricas y condiciones materiales precisas. Por ello, también necesita apoyarse en el conocimiento de su historia. En efecto, la dimensión histórica permite identificar momentos de crisis y de crecimiento, reconocer rasgos a potenciar y comprender elementos que han requerido adaptación o revisión a lo largo del tiempo. En este sentido, los archivos no sólo sirven para ofrecer un relato estético o festivo. También permiten leer el componente económico-productivo de la artesanía, que es un aspecto igualmente importante de la misma. A través de la documentación es posible observar cómo han evolucionado los procesos de producción, cómo han cambiado los mercados y qué transformaciones han afectado a los distintos sectores de productos. Un ejemplo de este enfoque se adoptó en la exposición 2023, cuando se decidió comparar los productos históricos documentados en las fotografías del archivo regional con los elaborados en la actualidad por artesanos de las mismas categorías de productos. La comparación permitió poner de relieve la continuidad y la discontinuidad, las transformaciones del gusto y de las técnicas, pero también los elementos de persistencia que atraviesan el tiempo. En esta perspectiva, el archivo se convierte en un instrumento de conocimiento que relata la belleza de la artesanía, pero sobre todo restituye su complejidad real.
El autor de este artículo: Noemi Capoccia
Originaria di Lecce, classe 1995, ha conseguito la laurea presso l'Accademia di Belle Arti di Carrara nel 2021. Le sue passioni sono l'arte antica e l'archeologia. Dal 2024 lavora in Finestre sull'Arte.Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.