Pompeya en realidad aumentada: se estrena la aplicación Portyl, que muestra cómo era la ciudad antigua antes de la erupción


Gracias a una nueva aplicación de realidad aumentada, los visitantes pueden explorar Pompeya tal y como era antes de la erupción del año 79 d. C. El proyecto se estrena con la reapertura de la Casa del Citarista.

El Parque Arqueológico de Pompeya da un nuevo paso hacia el futuro de la puesta en valor cultural con el lanzamiento de Portyl, una aplicación de realidad aumentada que permite explorar la ciudad antigua tal y como era antes de la catastrófica erupción del Vesubio del año 79 d. C. Mediante una combinación de rigor científico, tecnologías avanzadas y reconstrucciones inmersivas, el proyecto pretende ofrecer al público una experiencia inédita.

El proyecto arranca con la reapertura al público, a partir del 24 de junio de 2026, de la Casa del Citarrista, una de las casas más grandes de Pompeya. El edificio se convierte en el primer espacio incluido en la iniciativa y se transforma en un laboratorio de arqueología digital, donde la investigación histórica, la reconstrucción virtual y la narración se entrelazan para aportar una nueva perspectiva a un contexto arqueológico complejo. Famosa por la presencia de la estatua de Apolo Citarrista, de la que deriva el nombre de la domus, la casa ofrece hoy a los visitantes la posibilidad de observar estancias, mobiliario y momentos de la vida cotidiana reconstruidos digitalmente. La experiencia, sin embargo, no se limita a este edificio: también se pueden explorar en realidad aumentada lugares famosos como el Foro, el Anfiteatro, el Teatro Grande y el Odeón (el Teatro Pequeño). Disponible para iPhone, smartphones Android o tabletas, Portyl permite visualizar los edificios tal y como eran originalmente, a través de reconstrucciones digitales detalladas e históricamente precisas, y observar no solo la arquitectura, sino también a las personas, los animales y las actividades que animaban la ciudad. Los usuarios pueden asistir virtualmente a representaciones teatrales, combates de gladiadores e incluso revivir los momentos de la erupción del Vesubio.

La plataforma ha sido desarrollada por la empresa Histoury Inc. utilizando tecnologías avanzadas basadas en LiDAR, fotogrametría e inteligencia artificial generativa. Cada zona incluida en el proyecto ha sido sometida a escaneos digitales de alta precisión y reconstruida a partir de exhaustivas investigaciones arqueológicas e históricas. La aplicación se puede descargar de forma gratuita mediante los códigos QR disponibles en las entradas del Parque Arqueológico y en las zonas incluidas en la experiencia. Hasta el 15 de julio de 2026, Portyl será gratuita para todos los visitantes. Posteriormente, algunos recorridos seguirán siendo gratuitos, entre ellos la Basílica, el Cuadripórtico y el exterior del Anfiteatro, mientras que el acceso completo a las reconstrucciones inmersivas estará disponible por un precio de 15 euros. Los yacimientos incluidos en la experiencia completa son: el Foro, la Domus del Citarista, el Teatro Grande, el Odeón y el Anfiteatro. Para los visitantes que no dispongan de dispositivos compatibles, también será posible alquilar, por 20 euros, tabletas equipadas con la aplicación y con todos los contenidos desbloqueados en la taquilla, la librería y los puntos de información gestionados por Opera Laboratori Fiorentini.

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es el uso de la tecnología de geofencing basada en el GPS, que permite a la aplicación reconocer la posición exacta del visitante y superponer con precisión las reconstrucciones virtuales a los espacios reales. De este modo, el usuario puede observar el entorno antiguo exactamente en el punto en el que se encuentra, logrando una integración perfecta entre el presente y el pasado. La aplicación también se podrá utilizar de forma remota, para permitir la exploración virtual de Pompeya incluso fuera del yacimiento arqueológico.

La iniciativa forma parte de una estrategia de innovación más amplia que tiene como objetivo transformar la forma de narrar y comprender la arqueología. «La introducción de la inteligencia artificial y las tecnologías digitales marca un paso crucial», ha declarado el director Gabriel Zuchtriegel. «Estas herramientas están llamadas a revolucionar la conservación, la investigación y el disfrute del patrimonio cultural. Sin embargo, esta revolución no es neutra; su resultado depende del uso que hagamos de ella. La IA representa una oportunidad extraordinaria si se orienta hacia la democratización del conocimiento, haciendo accesibles a todos contenidos complejos y a menudo difíciles de comprender. Puede ampliar el público, involucrar a las nuevas generaciones y derribar barreras culturales y físicas. Al mismo tiempo, existe un riesgo: que la tecnología se encierre en un circuito autorreferencial, llegando a producir contenidos para sí misma, sin un vínculo real con la investigación científica ni con el patrimonio auténtico. Es precisamente aquí donde entra en juego el papel de la arqueología. Los arqueólogos no deben convertirse en espectadores pasivos de máquinas que procesan datos y reconstrucciones, sino en directores conscientes de la transmisión del patrimonio. El reto consiste en guiar estas tecnologías, asegurando que cada reconstrucción digital se asiente sobre bases sólidas, verificables y compartidas, manteniendo un equilibrio entre la espectacularización y el rigor científico».

Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Aplicación Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Aplicación Portyl, Casa del Citarista. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya

Paralelamente a la reapertura de la Casa del Citarista, también continúa el proyecto social y cultural Parvula Domus, la granja cultural y social del Parque, gestionada por la cooperativa «Il Tulipano». A partir del 1 de julio, todos los miércoles, los jóvenes de Parvula Domus acompañarán a los visitantes en el descubrimiento de la domus a través de visitas y talleres temáticos.

El proyecto de realidad aumentada surge de una investigación multidisciplinar dedicada precisamente a la Casa del Citarista, excavada a partir de mediados del siglo XIX y que hoy resulta difícil de interpretar en su totalidad, ya que muchos frescos y hallazgos fueron trasladados al Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, según las prácticas museográficas de la época. Las investigaciones, coordinadas por el director del Parque, Gabriel Zuchtriegel, han dado lugar a la creación de un nuevo modelo digital de la casa gracias a la colaboración entre el Departamento de Ingeniería Industrial de la Universidad de Salerno, dirigido por Francesco Colace, y el Politécnico de Milán, con Luisa Ferro, de la Facultad de Arquitectura. El modelo se ha construido con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y ha proporcionado una base científica para la aplicación, que se pone a disposición del público. Además, se ha publicado un libro titulado «El Apolo de Pompeya: reconstrucción de una obra maestra clásica, editado por el director y con un apéndice de los colaboradores Anna Civale y Alessandro Russo, impreso por Giunti y Sillabe como concesionarios del servicio editorial de Pompeya, que propone una nueva interpretación de la famosa estatua del Apolo Citarrista. Según los estudiosos, la obra sería una copia fiel de un original griego del siglo V a. C., del que se conservan otras copias, unas diez en total. Entre ellas, la estatua de Pompeya es la única de bronce, mientras que las demás están realizadas en mármol. A través de la «crítica de las copias» —el método desarrollado por la arqueología del siglo XIX para reconstruir los originales griegos a partir de las copias romanas— y del análisis minucioso del contexto de la casa, los autores tratan de demostrar que la domus pompeyana es una grandiosa recreación de la casa de Augusto en el Palatino, en cuyo centro se alzaba el templo de Apolo, divinidad a la que el emperador estaba muy vinculado. Además, teniendo en cuenta que Augusto había poseído una estatua de Apolo realizada por Mirón, escultor ateniense del siglo V a. C., se plantea la hipótesis de que el Apolo Citarrista de Pompeya descienda de un célebre arquetipo clásico.

La Casa del Citarrista sigue siendo, además, objeto de estudios arqueológicos y archivísticos llevados a cabo por Annette Haug y Asja Müller, de la Universidad de Kiel (Alemania), con el objetivo de esclarecer la compleja evolución constructiva de la vivienda, surgida de la unión de varias unidades habitacionales que originalmente estaban separadas. En los últimos años, la domus ha sido objeto de importantes intervenciones de consolidación, restauración y mejora de la accesibilidad a cargo del equipo de mantenimiento programado de Ales y de los restauradores de Ales S.p.A. Las obras han abarcado la recuperación de los muros, el consolidación de las columnas de los peristilos y la eliminación de las principales barreras arquitectónicas, en consonancia con el programa «Pompeya para todos». También se ha prestado especial atención a la restauración de las famosas copias de bronce realizadas por la histórica fundición Chiurazzi, entre las que se encuentran la estatua de Apolo Citarrista, la serpiente y el grupo con perros y jabalí. Las obras han sido sometidas a una minuciosa intervención de conservación destinada a preservar sus pátinas históricas. Por último, el jardín de la domus se ha rediseñado basándose en los hallazgos arqueológicos y se ha enriquecido con una reconstrucción botánica en la que destaca el Laurus nobilis, el laurel sagrado de Apolo. Un elemento que contribuye a recuperar la atmósfera original de la casa y a reforzar el vínculo entre arqueología, paisaje y memoria histórica.

App Portyl, Anfiteatro. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Anfiteatro. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Anfiteatro. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Anfiteatro. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Foro. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
App Portyl, Foro. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Aplicación Portyl, Odeón. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya
Aplicación Portyl, Odeón. Foto: Parque Arqueológico de Pompeya

Pompeya en realidad aumentada: se estrena la aplicación Portyl, que muestra cómo era la ciudad antigua antes de la erupción
Pompeya en realidad aumentada: se estrena la aplicación Portyl, que muestra cómo era la ciudad antigua antes de la erupción



Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.