Ecuador en la Bienal de Venecia: Tawna y Oscar Santillán imaginan nuevos mundos posibles


El Pabellón de Ecuador en la 61ª Bienal de Arte de Venecia presenta 'Tawna & Oscar', un proyecto comisariado por Manuela Moscoso que aúna saberes amazónicos, prácticas artísticas contemporáneas, tecnologías emergentes y conocimientos ancestrales para reflexionar sobre nuevas formas de relación y convivencia.

El Pabellón de Ecuador en la 61ª Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia se presenta como un espacio dedicado a escuchar, relacionar y construir nuevas posibilidades de comprensión del mundo. Bajo el título Tawna & Oscar, el proyecto expositivo reúne las prácticas del colectivo Tawna y del artista ecuatoriano Oscar Santillán en una muestra comisariada por Manuela Moscoso y promovida por el Museo de Antropología y Arte Contemporáneo de Ecuador (MAAC), comisario del pabellón. La exposición pretende cuestionar algunos de los modelos dominantes a través de los cuales se organizan la vida, el conocimiento y el territorio. En lugar de ofrecer una lectura única de la realidad o una representación consolidada de la identidad nacional, el proyecto opta por centrarse en los procesos de relación e intercambio que se desarrollan entre diferentes cuerpos, lenguas, territorios y temporalidades.

La idea delarte como práctica de la atención ocupa un lugar central en el planteamiento curatorial. En un contexto cultural cada vez más orientado hacia la velocidad de la comunicación y la simplificación de las narrativas, el Pabellón de Ecuador invita a los visitantes a ralentizar la mirada y a entrar en contacto con formas de conocimiento que a menudo permanecen marginales o invisibles dentro de los sistemas culturales dominantes. El proyecto parte de una perspectiva arraigada en los territorios andino-amazónicos, zonas caracterizadas por una extraordinaria pluralidad lingüística, cultural y ecológica. En este contexto, el conocimiento no se concibe como una estructura estable o una verdad a transmitir, sino como algo que toma forma a través de la experiencia compartida, la confrontación y la relación continua entre individuos, comunidades y medio ambiente. La exposición reúne dos prácticas artísticas diferentes pero profundamente complementarias. Por un lado la del colectivo Tawna, por otro la de Oscar Santillán. El diálogo entre estas experiencias no pretende una síntesis ni la construcción de una visión uniforme, sino la creación de un espacio abierto en el que puedan coexistir diferentes formas de habitar e interpretar el mundo sin reducirse a una única perspectiva.

El colectivo Tawna basa su trabajo en modos de pensamiento que se remontan a las culturas panamazónicas, en las que la existencia se entiende como una continuidad dinámica entre cuerpos, territorios, energías y fuerzas que atraviesan el mundo natural y espiritual. Sus investigaciones se desarrollan a partir de experiencias comunitarias y corporales y conceden especial importancia a la sexualidad y a los sueños, considerados auténticas tecnologías sensibles a través de las cuales se orienta la vida colectiva, se transmiten conocimientos y se construyen formas de cuidado.

En la práctica de Tawna, el lenguaje no se concibe como una mera herramienta de representación de la realidad. Al contrario, se considera una fuerza viva y activa que participa directamente en la construcción del mundo. A través del lenguaje, se activan conexiones entre las dimensiones individual y colectiva, entre las experiencias materiales y espirituales, entre la memoria y el presente. El planteamiento del colectivo se desarrolla a través de una pluralidad de medios expresivos que incluyen el vídeo, la fotografía y los archivos vivos. Las obras surgen de procesos compartidos con comunidades de territorios amazónicos y están enraizadas en prácticas rituales, la dimensión onírica y formas de trabajo colectivas centradas en la relación con el territorio. Fundado en 2017 por artistas Sápara, Kichwa y mestizos, Tawna se define como un colectivo anticolonial comprometido con la construcción de narrativas capaces de devolver complejidad y autonomía a las experiencias culturales amazónicas. Sus obras han sido presentadas en numerosos contextos internacionales y representan una de las voces más significativas de la investigación artística contemporánea relacionada con los temas de la descolonización y las ecologías culturales.

Colectivo TAWNA, LLAKI (2025; fotograma de vídeo)
Colectivo TAWNA, LLAKI (2025; fotograma de vídeo)
Colectivo TAWNA, LLAKI (2025; fotograma de vídeo)
TAWNA collective, LLAKI (2025; fotograma de vídeo)
Colectivo TAWNA, LLAKI (2025; fotograma de vídeo)
Colectivo TAWNA, LLAKI (2025; fotograma del vídeo)

Junto a esta experiencia se encuentra la práctica de Oscar Santillán, artista ecuatoriano que vive y trabaja entre Ecuador y los Países Bajos. Su investigación explora lo que existe más allá de las definiciones establecidas de la realidad y se centra en aquellas condiciones que escapan a los sistemas dominantes de clasificación y control. En la obra de Santillán coexisten la ciencia, las tecnologías emergentes y los conocimientos ancestrales. A través de esta contaminación disciplinar, el artista cuestiona los límites tradicionales entre lo natural y lo artificial, lo humano y lo no humano, el conocimiento científico y el intuitivo.

Uno de los conceptos centrales de su investigación es el de "antimundo", noción que nos permite explorar espacios de posibilidad más allá de las categorías convencionales a través de las cuales se interpreta la realidad. En esta perspectiva, la indeterminación no se considera un límite a superar, sino una condición fundamental de la existencia. Su obra propone una visión en la que las dimensiones terrestre, tecnológica y cósmica no aparecen separadas, sino profundamente interconectadas y en continua transformación mutua. El artista sugiere así nuevas formas de percibir el presente y de imaginar las relaciones entre seres vivos, máquinas, territorios y fenómenos naturales.

El encuentro entre Tawna y Oscar Santillán constituye el corazón conceptual del pabellón. No se trata de un diálogo destinado a encontrar un equilibrio definitivo, ni a construir una síntesis teórica. Por el contrario, el proyecto hace hincapié en la posibilidad de coexistencia entre perspectivas diferentes y a veces incluso irreconciliables. En este contexto, el arte pretende asumir el papel de una práctica que preserva la apertura y hace posible la coexistencia de múltiples formas de experiencia. Las obras y las relaciones que se desarrollan dentro de la exposición se convierten en herramientas a través de las cuales experimentar nuevos modos de percepción y convivencia.

Según el planteamiento curatorial de Manuela Moscoso, el pabellón no pretende representar una supuesta identidad nacional estable e inmutable. Por el contrario, propone una posición contemporánea basada en los conocimientos situados, las relaciones y las responsabilidades materiales que caracterizan el presente. El objetivo es ofrecer herramientas para pensar críticamente sobre el mundo contemporáneo e imaginar escenarios alternativos capaces de dar cabida a una pluralidad de existencias y perspectivas. En esta visión, el presente no se interpreta como una condición cerrada, sino como un espacio abierto a la posibilidad de mundos múltiples.

Óscar Santillán, Larva (2025; óleo sobre lienzo, 250 x 170 cm)
Oscar Santillán, Larva (2025; óleo sobre lienzo, 250 x 170 cm)
Óscar Santillán, Larva (2025; óleo sobre lienzo, 250 x 170 cm)
Oscar Santillán, Larva (2025; óleo sobre lienzo, 250 x 170 cm)
Óscar Santillán, Larva (2025; óleo sobre lienzo, 250 x 170 cm)
Oscar Santillán, Larva (2025; óleo sobre lienzo, 250 x 170 cm)

El comisario del proyecto es el Museo de Antropología y Arte Contemporáneo de Ecuador, conocido por sus siglas MAAC. Considerado una de las principales instituciones culturales del país, el museo desempeña un papel fundamental en la conservación del patrimonio arqueológico y artístico nacional y en la promoción del arte contemporáneo. El MAAC alberga alrededor de 60.000 piezas arqueológicas prehispánicas y más de 3.500 obras de arte moderno y contemporáneo. Sus actividades incluyen programas de exposiciones, investigación, iniciativas públicas y proyectos educativos destinados a poner en diálogo la memoria histórica de Ecuador con el paisaje cultural contemporáneo. Con cerca de 120.000 visitantes al año, el museo es hoy uno de los principales referentes de la vida cultural del país y un interlocutor cada vez más activo en la escena internacional.

La realización del Pabellón de Ecuador implica también a numerosos actores institucionales y socios. La dirección institucional corre a cargo de Romina Muñoz Procel, Viceministra de Cultura de Ecuador, y Stephanie García Albán, Directora Ejecutiva del MAAC. La producción y las relaciones con la prensa corren a cargo de Anna Shvets para TAtchers’ Art Management, mientras que el diseño de la exposición ha sido desarrollado por Studio Manuel Raeder.

Entre los patrocinadores figuran el Viceministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador, el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura, el Viceministerio de Turismo, la Embajada de la República del Ecuador en Italia, la Fundación Identidad Nacional, NIRSA, la Galería James Fuentes, la Fundación EACHEVE, la Galería Livia Benavides, Global Transport, TAtchers’ Art Management, Colecciona.Art, Pily Estrada Lecaro, Dos Islas Studios y Giada Lusardi.

Ecuador en la Bienal de Venecia: Tawna y Oscar Santillán imaginan nuevos mundos posibles
Ecuador en la Bienal de Venecia: Tawna y Oscar Santillán imaginan nuevos mundos posibles



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