Cien años después de la partida de Willem de Kooning (Rotterdam, 1904 – Nueva York, 1997) de Róterdam hacia Estados Unidos, el Rijksmuseum de Ámsterdam trae de vuelta simbólicamente a los Países Bajos a uno de los principales protagonistas del arte del siglo XX con una de las exposiciones más importantes jamás dedicadas a su obra. Del 9 de octubre de 2026 al 17 de enero de 2027, el museo acogerá, de hecho, «Willem de Kooning at Work», una gran retrospectiva que ofrece una nueva perspectiva sobre el artista, situando en el centro de la narración el dibujo, elemento fundamental de su búsqueda creativa. La exposición promete ser una de las iniciativas más significativas dedicadas a De Kooning en los últimos años y surge de la colaboración entre el Rijksmuseum, el Art Institute of Chicago y la Fundación Willem de Kooning de Nueva York. La muestra, que reúne más de 120 obras procedentes de museos internacionales y colecciones privadas, pretende narrar la evolución artística del maestro a lo largo de más de sesenta y cinco años de actividad, poniendo de relieve el papel central que ha desempeñado el dibujo en su producción. El anuncio de la exposición se ha dado a conocer en los últimos días y subraya el valor simbólico de la iniciativa. Exactamente un siglo después de abandonar Róterdam en busca de una nueva vida al otro lado del océano, Willem de Kooning regresa, en sentido figurado, a la ciudad y al país donde se formó artísticamente antes de convertirse en una de las figuras más influyentes del arte del siglo XX.
Para el Rijksmuseum se trata de una exposición de carácter histórico, destinada a ofrecer la visión general más amplia jamás realizada sobre la obra gráfica del artista. De hecho, el recorrido expositivo sitúa el dibujo en el centro de la experiencia del visitante, presentándolo no como una simple fase preparatoria de las pinturas, sino como el verdadero núcleo del proceso creativo de De Kooning. Junto a los dibujos, el público podrá admirar una selección de algunas de las pinturas y esculturas más famosas del artista, en un diálogo continuo que permite comprender cómo han evolucionado las ideas, las formas y los temas a lo largo de su dilatada carrera.
Uno de los elementos más significativos de la exposición será precisamente la posibilidad de observar de cerca el método de trabajo de De Kooning. Los dibujos, que rara vez se exponen al público, permiten seguir el recorrido creativo del artista mientras experimenta, modifica, borra, repite y transforma continuamente sus propias intuiciones. Según el proyecto curatorial, el proceso creativo se convierte en sí mismo en el núcleo de la exposición. A través de las obras seleccionadas surge la figura de un artista constantemente comprometido con la búsqueda de nuevas posibilidades expresivas, incapaz de conformarse con fórmulas consolidadas y siempre dispuesto a reinventar su propio lenguaje.
El recorrido documenta cómo De Kooning pasaba con naturalidad de bocetos aparentemente rápidos realizados a lápiz o carboncillo a obras ejecutadas incluso con los ojos cerrados, hasta llegar a trabajos en los que la frontera entre el dibujo y la pintura se disuelve por completo. La exposición pone así de relieve una práctica artística en la que cada obra representa un momento de una búsqueda en continuo movimiento.
Entre las más de 120 obras reunidas figuran algunos de los trabajos más importantes de toda la producción del artista. Se expondrá *Reclining Nude (Juliet Browner)*, realizada entre 1934 y 1938 y procedente de una colección privada, junto con *Itinerant Chapel*, de 1951, y *Woman in a Rowboat*, realizada entre 1964 y 1965, ambas también pertenecientes a colecciones privadas. La selección incluye además *Abstraction*, realizada entre 1949 y 1950 y cedida en préstamo por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, *Pink Angels*, que data aproximadamente de 1945 y procede de la Frederick R. Weisman Art Foundation, y *Woman*, de 1983, cedida por el Museum Ludwig. Estas obras se complementan con algunas de las obras maestras más representativas de la madurez artística de De Kooning, como *Excavation*, de 1950, procedente del Art Institute of Chicago, y *Clam Diggers*, de 1963, perteneciente a una colección privada.
Según el Rijksmuseum, la selección de las obras permite poner de relieve la continuidad de algunos temas fundamentales en la trayectoria del artista. De hecho, las figuras humanas y los paisajes atraviesan toda su producción, reapareciendo en repetidas ocasiones a lo largo de las décadas, aunque adoptando formas y lenguajes siempre diferentes. La exposición pretende mostrar cómo estos temas no constituyen elementos estáticos, sino instrumentos a través de los cuales De Kooning ha cuestionado continuamente su propia forma de pintar y dibujar, transformando cada obra en una oportunidad para la experimentación.
Para enriquecer aún más la iniciativa, se ha optado por una disposición expositiva de gran valor simbólico. Paralelamente a la exposición temporal, dos de los cuadros más famosos del artista, *Woman I* y *Woman and Bicycle*, se colocarán en la Galería de Honor del Rijksmuseum. La presencia de estos dos lienzos en el espacio que el museo reserva tradicionalmente a los grandes maestros de la pintura holandesa supone un reconocimiento especialmente significativo. De este modo, Willem de Kooning pasará a formar parte, de manera ideal, de la historia de la pintura de los Países Bajos, junto a los protagonistas de la tradición artística nacional que se conservan en las colecciones permanentes del museo.
La iniciativa adquiere un significado especial también a la luz de la biografía del artista. Nacido en Róterdam en 1904, Willem de Kooning desarrolló muy pronto una gran pasión por el dibujo y la pintura. Durante sus años de formación, asistió a cursos nocturnos en la Academia de Artes Visuales y Ciencias Técnicas de la ciudad, perfeccionando progresivamente sus habilidades. Al mismo tiempo, trabajó como aprendiz en el taller de artes decorativas de Jan y Jaap Gidding, una experiencia que contribuyó a su crecimiento profesional y al conocimiento de las técnicas artísticas. El punto de inflexión llegó en 1926 cuando, decidido a buscar nuevas oportunidades en Estados Unidos, se embarcó clandestinamente en un buque mercante con destino a América. Una decisión destinada a cambiar radicalmente el curso de su vida y de la historia del arte del siglo XX. Una vez en Nueva York, De Kooning atravesó unos años especialmente difíciles. Para ganarse la vida, desempeñó diversos trabajos, como pintor de brocha gorda, ilustrador y diseñador de escaparates. Sin embargo, al mismo tiempo siguió dedicándose a su propia búsqueda artística, hasta que optó definitivamente por la carrera de artista independiente.
El reconocimiento llegó a finales de los años cuarenta, cuando su obra comenzó a imponerse en la escena internacional. A partir de ese momento, De Kooning se convirtió en una de las figuras centrales de la denominada Escuela de Nueva York, un movimiento que reunía a algunos de los protagonistas más importantes del arte estadounidense de la posguerra. Entre los artistas con los que compartió esa etapa figuran Jackson Pollock, Lee Krasner, Barnett Newman y Mark Rothko, nombres destinados a redefinir el panorama del arte contemporáneo internacional. Aunque se le suele asociarcon el expresionismo abstracto, De Kooning rechazó constantemente cualquier intento de encasillarlo en una definición estilística unívoca. De hecho, su obra abarcó diferentes lenguajes, manteniendo siempre una fuerte inclinación hacia el cambio y la experimentación.
La exposición irá acompañada de dos publicaciones dirigidas a públicos diferentes. El catálogo científico, editado por el Art Institute of Chicago, recoge nuevas investigaciones dedicadas a los dibujos de Willem de Kooning y ofrece un análisis especializado sobre su papel dentro de la producción completa del artista. Junto al catálogo se publicará también un volumen elaborado por el Rijksmuseum, dirigido sobre todo a los visitantes que se acercan por primera vez a la obra de De Kooning o que desean redescubrir su trayectoria artística a través de un enfoque más divulgativo. El proyecto expositivo irá acompañado, además, de un amplio programa de actividades públicas diseñadas para profundizar en la figura del artista y atraer a visitantes de diferentes edades e intereses. Entre las iniciativas previstas figura una clase magistral dedicada a la historia del arte moderno, que ofrecerá un marco histórico y crítico del contexto en el que trabajó Willem de Kooning y del papel que desempeñó en el desarrollo del arte del siglo XX. El público también podrá participar en un taller de dibujo organizado en la Teekenschool, el centro educativo del Rijksmuseum, con el objetivo de acercar a los participantes a las técnicas y al método creativo del artista.
La oferta se completará con una audioguía que acompañará a los visitantes a lo largo del recorrido de la exposición, explicando las obras y profundizando en los principales temas que aborda la muestra. La realización de «Willem de Kooning at Work» ha sido posible gracias a la contribución de la Fundación Willem de Kooning, la Friends Lottery, Ammodo Art, la Art Mentor Foundation Lucerne, el Blockbusterfonds, el Rijksmuseum International Circle, los Amigos del Rijksmuseum y el Ministerio de Educación, Cultura y Ciencia de los Países Bajos.
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| Ámsterdam: el Rijksmuseum dedica una gran retrospectiva a Willem de Kooning |
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