El arte de Egon Schiele nos hace enfrentarnos a nuestros tabúes. En el cine el docufilm, sólo los días 20, 21 y 22 de abril


El Gran Arte en el Cine de Nexo Studios vuelve con TABU. EGON SCHIELE. Sólo los días 20, 21 y 22 de abril de 2026.

Los días 20, 21 y 22 de abril de 2026, vuelve La Grande Arte al Cinema de Nexo Studios, con TABÙ. EGON SCHIELE, producida por 3D Produzioni y Nexo Studios, dirigida por Michele Mally, que también firma el tema y el guión junto con Arianna Marelli. Guiando a los espectadores en el viaje tras los pasos de Egon Schiele se encuentra Erika Carletto, una joven actriz que, a través del canto, evoca el ambiente de la Viena y la Praga de la época. Entre finales del siglo XIX y principios del XX, estas ciudades, relatadas también a través de material de archivo, fueron centros vitales de cambios y contradicciones que aún influyen en el presente. La banda sonora está compuesta por piezas originales de la violinista Laura Masotto y estará disponible en formato digital en el sello Nexo Digital. La lista de cines participantes puede consultarse en nexostudios.it.

En la intensa y agitada vida de Egon Schiele (Tulln an der Donau, 1890 - Viena, 1918), repleta de cientos de cuadros y miles de obras sobre papel, surge un retorno constante: el de Krumau, el lugar de nacimiento de la madre del artista, hoy Český Krumlov, en la República Checa. Es precisamente desde aquí desde donde TABU. EGON SCHIELE, delAtelier Egon Schiele, la casa con jardín donde el pintor vivió con su compañero y modelo Wally Neuzil. En esta pequeña ciudad de Bohemia, entonces parte del Imperio Austrohúngaro, se encuentran las raíces de un arte capaz de romper los moldes estéticos, morales y psicológicos de la época, conduciéndonos aún al corazón de la experiencia humana. Fue observando la arquitectura de Krumau como Schiele, ya de joven, desarrolló una mirada original destinada a convertirse en distintiva: la perspectiva desde arriba, que en sus dibujos se traduce en un punto de vista inédito. Krumau alterna líneas suaves, como el río Moldava que envuelve el casco antiguo, con rasgos más rígidos y angulosos, como las casas medievales y las calles serpenteantes. Una ciudad casi maternal, que recuerda los temas recurrentes en la obra de Schiele: el deseo inconsciente de volver al origen y la necesidad de reconstruir la propia identidad. La relación del artista con su madre Marie estuvo marcada por la distancia emocional y la tensión, al igual que la que mantuvo con Edith Harms, con quien se casó en 1915 tras el fin de su relación con Wally, se caracterizó por la soledad y la incomunicación. El vínculo más profundo seguía siendo el que mantenía con su hermana Gerti, sobre la que sólo recientemente han aparecido nuevos datos biográficos.

El análisis de estos vínculos, tanto visuales como interiores, se enriquece con las aportaciones de estudiosos y expertos, entre ellos Jane Kallir, conservadora del catálogo completo de obras; Ralph Gleis y Elisabeth Dutz, de la Albertina de Viena; Kerstin Jesse, del Museo Leopold; Verena Gamper, del Belvedere; Klára Sváčková, del Museo Fotoatelier Seidel; los historiadores del arte Elio Grazioli y Otto M. Urban; la filósofa Maddalena Mazzocut-Mis; la psicoanalista Micaela Riboldi; la germanista Amelia Valtolina; los escritores Romina Casagrande y Alessandro Banda; y la directora Gerda Leopold.

Póster
Cartel

Un momento clave de la película es 1910, año en el que el estilo de Schiele queda plenamente definido. Al mismo tiempo, el paso del cometa Halley ilumina el cielo, creando una estela que parece conectar diferentes lugares y épocas. Con este telón de fondo, uno puede imaginarse a Schiele caminando por las calles de Praga junto a Franz Kafka (1883-1924), una figura recurrente en la película. No hay constancia de su encuentro, pero sus vidas y sus obras se entrelazan idealmente, ofreciendo también nuevas perspectivas para comprender el universo de Kafka: un mundo onírico e inquietante, capaz de perturbar, al igual que los cuerpos contorsionados representados por Schiele. En aquella Viena, la forma de percibir el tiempo también cambió: ya no era lineal, sino densa, emocional e inevitable, como las “horas estrelladas” descritas por Stefan Zweig, en las que el nacimiento y la muerte están estrechamente relacionados. En todas partes se percibía un final inminente. 1918, el año de la muerte de Schiele y Gustav Klimt junto con otros protagonistas de la Viena dorada, también fue testigo del colapso del Imperio Austrohúngaro y del nacimiento de Checoslovaquia.

Con la muerte de Schiele, su historia personal llega a su fin, mientras que la de Kafka continúa. Sin embargo, es sobre todo el mundo moderno el que toma forma en esos años: el retorno cíclico de los temas, la obsesión por la muerte, la profunda y a menudo inquieta introspección, el sentimiento de inadecuación combinado con una fuerte presencia en el mundo hacen de Schiele un artista de increíble actualidad, capaz aún de provocar e inquietar. Su arte nos obliga a enfrentarnos a nuestros tabúes, los de ayer y los de hoy.

Para 2026, La Grande Arte al Cinema de Nexo Studios se distribuye en exclusiva en Italia con el apoyo de los media partners Radio Capital, Sky Arte, MYmovies y en colaboración con Abbonamento Musei.

El arte de Egon Schiele nos hace enfrentarnos a nuestros tabúes. En el cine el docufilm, sólo los días 20, 21 y 22 de abril
El arte de Egon Schiele nos hace enfrentarnos a nuestros tabúes. En el cine el docufilm, sólo los días 20, 21 y 22 de abril



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