Ya no son sólo estudiosos del pasado, sino figuras integradas en los procesos de transformación y planificación territorial. El perfil del arqueólogo italiano ha cambiado considerablemente en los últimos años, tanto en su composición demográfica como en su posición en el mercado laboral. En este panorama destaca laAsociación Nacional de Arqueólogos, que del 27 de febrero al 1 de marzo participa en la 12ª edición de tourismA - Salón de Arqueología y Turismo Cultural, que se celebra en Florencia con entrada gratuita. Con tal motivo, se presentará el volumen Arqueología hoy: entre nodos abiertos y retos de futuro, un resumen actualizado del estado de la cuestión y de las perspectivas de la profesión.
“Hoy en día todos los arqueólogos son profesionales de pleno derecho, independientemente del campo en el que trabajen”, explica Marcella Giorgio, presidenta de ANA-Associazione Nazionale Archeologi. “Pero para consolidar este camino hacen falta reformas concretas: actualizar la formación, adaptar el Código del Patrimonio Cultural, garantizar una retribución justa y reforzar el sistema profesional. La arqueología italiana tiene ante sí una gran oportunidad: transformar las competencias adquiridas en una palanca para el futuro del país”.
Los datos muestran un sector que, si bien mantiene fuertes raíces académicas, se ha desplazado progresivamente hacia el autoempleo y el sector privado. En la actualidad, el 65% de los arqueólogos en activo son mujeres, una mayoría estable que redefine también el equilibrio interno dentro de la categoría. En cuanto a la formación, el nivel sigue siendo de los más altos de las profesiones culturales: el 95% tiene un máster y más del 72% ha seguido estudios de postgrado, incluidas escuelas de especialización, doctorados y cualificaciones complementarias.
Frente a esta cualificación generalizada, la distribución ocupacional muestra un peso limitado del sector público. Sólo el 22% de los arqueólogos trabaja en el sector público, mientras que la mayoría lo hace como autónomos con registro de IVA, el 52%, o en el sector privado, que absorbe al 23% de los empleados. El dato más importante se refiere a la expansión del trabajo por cuenta propia: en los últimos trece años, la proporción de profesionales con registro de IVA se ha duplicado, pasando del 27% al 52%. Se trata de una transformación estructural que señala un cambio en la demanda de competencias, cada vez más vinculadas al diseño, el asesoramiento técnico y las actividades relacionadas con la protección preventiva. Por el lado de los ingresos, también hay signos de cambio en comparación con el pasado. Mientras que en 2011 la mayoría de los profesionales declaraban honorarios inferiores a 15.000 euros anuales, hoy el 38% supera los 24.000 euros, con picos que superan los 48.000 euros. Este aumento indica una evolución desde un marco tradicionalmente caracterizado por una gran precariedad. Sin embargo, el retraso en la incorporación al mundo laboral sigue siendo evidente. A pesar de su alto nivel de formación, muchos arqueólogos inician su actividad profesional con poco más de treinta años. La cifra indica un desfase entre la formación académica y el mercado, ya que los cursos universitarios siguen estando orientados principalmente a la investigación y menos a las competencias operativas necesarias en las obras, en la gestión de los procedimientos administrativos y en el trato con los diseñadores y los poderes adjudicadores.
Una de las cuestiones centrales se refiere al marco reglamentario. Según la Asociación Nacional de Arqueólogos, el Código del Patrimonio Cultural no refleja plenamente la evolución de la profesión. Sigue habiendo diferencias entre las obras públicas y privadas en cuanto a los procedimientos de verificación previa del interés arqueológico, una herramienta que ahora se considera esencial para conciliar la protección y el desarrollo de infraestructuras. La aplicación de los procedimientos de arqueología preventiva también es desigual.
Sin embargo, la arqueología preventiva ha contribuido a redefinir el papel del arqueólogo, que ahora interviene en varias fases del proceso de construcción. Los datos del cuestionario ANA 2025 sobre actividades arqueológicas indican una presencia cada vez mayor a lo largo de todo el proceso de las obras públicas. El 22% de los profesionales interviene ya en los primeros pasos preliminares y en la fase de diseño; el 16% trabaja en la evaluación del potencial arqueológico; el 42% participa en la realización de prospecciones preventivas; el 19% interviene en la fase de construcción. El cuadro muestra la figura de un consultor técnico que dialoga con planificadores e instituciones y participa en los procesos de toma de decisiones desde las fases iniciales. Junto a las cuestiones reglamentarias y laborales, surgen retos relacionados con la innovación. El uso de la inteligencia artificial en el análisis de datos arqueológicos abre nuevos escenarios, especialmente en la gestión de grandes cantidades de información y la lectura integrada de evidencias. Paralelamente, se extienden las prácticas de ciencia participativa, que implican a los ciudadanos en las actividades de investigación y documentación. Ambos frentes plantean cuestiones éticas y metodológicas, que exigen actualizar los modelos de formación y las competencias requeridas a los profesionales.
Dentro del turismoA, un evento organizado por Archeologia Viva, la Asociación Nacional de Arqueólogos, promueve nuevos momentos de confrontación. El sábado 28 de febrero, a las 16.15 horas en la sala 4, tendrá lugar un encuentro sobre Arqueología preventiva: cuestiones críticas y soluciones un año después del Correttivo del Codice degli Appalti pubblici, organizado junto con Archeoimprese. El debate se centrará en el Código de Contratos Públicos, un año después de la entrada en vigor del Correttivo que introdujo cambios en el diseño arqueológico y el proceso de arqueología preventiva. El domingo 1 de marzo, a las 11.00 horas, en el stand de la Asociación Nacional de Arqueólogos, está prevista Punti di vista: storie di professionisti a confronto (Puntos de vista: historias de profesionales en confrontación), una cita dedicada al intercambio de experiencias entre operadores del sector.
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| Arqueólogos, más mujeres y más autónomos: la profesión está cambiando, pero las normas van a la zaga |
El autor de este artículo: Noemi Capoccia
Originaria di Lecce, classe 1995, ha conseguito la laurea presso l'Accademia di Belle Arti di Carrara nel 2021. Le sue passioni sono l'arte antica e l'archeologia. Dal 2024 lavora in Finestre sull'Arte.Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.