El Rostro Sagrado de Lucca vuelve al Tempietto del Civitali tras la restauración del crucifijo medieval


A partir del 19 de junio de 2026, el Rostro Sagrado de Lucca volverá al Tempietto del Civitali, en la catedral de San Martino, tras la restauración finalizada en 2025. La intervención ha permitido recuperar la policromía original, ha confirmado su datación en el siglo IX y ha introducido un nuevo sistema para su vestimenta.

A partir del 19 de junio de 2026, el Volto Santo de Lucca volverá a colocarse en el Tempietto de Matteo Civitali, en el interior de la catedral de Lucca, donde se conserva desde 1484. Esta reubicación marca el regreso definitivo del monumental crucifijo de madera tras la larga intervención de restauración concluida en septiembre de 2025, que ha devuelto a la obra el aspecto que tenía antes de las transformaciones cromáticas introducidas a partir del siglo XVII. La presentación al público está prevista para el viernes 19 de junio. A las 9:00 horas, el arzobispo de Lucca, Su Excelencia Reverendísima monseñor Paolo Giulietti, presidirá la celebración eucarística durante la cual tendrá lugar la bendición del Volto Santo. Por la tarde, a las 18:30, está prevista la presentación de la obra, que volverá a ocupar su lugar en el pequeño templo.

El Volto Santo, conservado en la catedral desde hace más de mil años, es una escultura monumental de madera que representa a un Christus triumphans, la figura de Cristo victorioso sobre la muerte y el mal. Su función devocional y simbólica lo convirtió, en la Edad Media, en una de las imágenes más veneradas de Italia y Europa, considerada durante mucho tiempo como el retrato auténtico del rostro de Cristo esculpido por el discípulo Nicodemo tras la crucifixión. Lucca se incorporó así al circuito de los principales centros de peregrinación de la cristiandad, junto con Roma y Santiago de Compostela, como atestiguan también las numerosas medallas con la imagen del Volto Santo halladas incluso en Noruega.

El Rostro Sagrado, tras su restauración, en el templet CON FONDO. Por cortesía de la Fundación de la Catedral de San Martín de Lucca. Foto: Alcide
El Rostro Santo tras su restauración en el tempietto con fondo. Por cortesía de la Fundación de la Iglesia Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide
Rostro sagrado tras su restauración en el tempietto, CON UN MURAL A TRASO. Por cortesía de la Fundación de la Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide
El Volto Santo tras su restauración en el tempietto con el mural de fondo. Por cortesía de la Fundación de la Iglesia Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide

La obra, que mide 250 centímetros de altura y 270 de anchura, con una cruz de 442 x 286 centímetros, presenta a Cristo vestido con una túnica larga con mangas, elemento iconográfico que lo configura como sacerdote de su propio sacrificio. A diferencia de otros crucifijos medievales, no muestra signos de sufrimiento y destaca por un fuerte componente teológico vinculado a la idea del triunfo sobre la muerte.

La restauración, iniciada en 2022 tras una primera fase de diagnóstico, ha sido la primera intervención completa realizada en la obra. La operación se hizo necesaria debido al estado de deterioro constatado e incluyó un complejo traslado inicial y varias campañas de estudio. Las actividades comenzaron en 2022 con los primeros análisis realizados directamente en el Tempietto y con el posterior traslado del crucifijo al taller instalado en el crucero de la catedral el 1 de diciembre de 2022. La intervención de conservación propiamente dicha se inició en 2023 y se completó en septiembre de 2025.

La dirección de la restauración se encomendó al Sector de Restauración de Esculturas de Madera Policromadadel Opificio delle Pietre Dure de Florencia, bajola supervisión general de la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisaje de las provincias de Lucca, Massa Carrara y Pistoia. La intervención fue llevada a cabo por Francesca Spagnoli. El proyecto fue impulsadopor la Fundación Iglesia Catedral de San Martino y financiado por la Fundación Cassa di Risparmio de Lucca con una dotación total de 600 mil euros.

El Rostro Sagrado antes de la restauración, en el pequeño templo de Matteo Civitali. Por cortesía de la Fundación de la Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Luca Lupi
El Rostro Santo antes de la restauración, en el tempietto de Matteo Civitali. Por cortesía de la Fundación de la Iglesia Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Luca Lupi
El Rostro Sagrado tras la restauración, con el nimbo y la paloma. Por cortesía de la Fundación de la Catedral de San Martín de Lucca. Foto: Alcide
El Volto Santo tras la restauración, con el nimbo y la paloma. Por cortesía de la Fundación de la Iglesia Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide

Los estudios científicos han desempeñado un papel fundamental en el proyecto. En 2020, con motivo de las celebraciones por los 950 años de la refundación de la catedral, el Instituto Nacional de Física Nuclear de Florencia llevó a cabo análisis con carbono 14 en muestras de la madera de nogal del Cristo y en un fragmento de lienzo. Los resultados situaron la obra entre finales del siglo VIII y finales del siglo IX, desmintiendo la hipótesis tradicional que la databa en el siglo XII como copia de un original perdido. Durante la restauración, nuevos análisis confirmaron y precisaron dicha datación. Los estudios dendrocronológicos realizados por el Laboratorio IBE-CNR de Florencia han determinado una datación en torno al año 860, con márgenes compatibles con el siglo IX.

«Es una fecha que también encuentra confirmación en la tipología del Volto Santo», explica Anna Maria Giusti, asesora en historia del arte del complejo museístico y arqueológico de la catedral de Lucca y de la restauración del Volto Santo, «que presenta afinidades evidentes con el crucifijo de la catedral de Sansepolcro, al que también se ha atribuido el siglo IX tras los análisis con carbono 14». Se ha determinado una datación análoga para un crucifijo conservado en Tancrémont (Bélgica) y procedente de una abadía de fundación carolingia. Los crucifijos de este tipo, perdidos pero mencionados en los documentos, se concentraban en gran número en los territorios del Imperio de Carlomagno, del que también formó parte Lucca a partir del año 774, y no hay que descartar que se pueda hipotetizar que el Volto Santo proceda de ese ámbito carolingio, que fue el epicentro de un extraordinario florecimiento artístico».

El Rostro Sagrado antes de la restauración. Por cortesía de: Tecnoservice. Foto: Luca Lupi
Volto Santo antes de la restauración. Por cortesía de: Tecnoservice. Foto: Luca Lupi
El Rostro Sagrado tras su restauración. Por cortesía de la Fundación de la Catedral de San Martín de Lucca. Foto: Alcide
El Volto Santo tras la restauración. Por cortesía de la Fundación de la Iglesia Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide

Uno de los resultados más destacados de la restauración es la recuperación de la policromía original. Bajo una gruesa capa oscura aplicada en el siglo XVII, han aflorado los tonos de piel del rostro, las manos y los pies, además de los dorados y las decoraciones de la túnica. Ha reaparecido un azul intenso, realizado con lapislázuli de alta calidad, que constituía el color principal de la túnica. La estratigrafía también ha puesto de manifiesto la presencia de varias repintadas sucesivas. En la cruz se ha recuperado un motivo con el alfa y el omega en pan de oro sobre fondo azul, además de restos de decoraciones anteriores en rojo y azul.

Otro elemento destacado son los ojos de Cristo, realizados en pasta vítrea obtenida a partir de la refundición de vidrios de la época romana. La eliminación de las repintadas del siglo XIX ha permitido recuperar la plena legibilidad de la esclera, devolviendo mayor profundidad a la mirada de la escultura. La intervención también se centró en una laguna del ojo izquierdo, que se rellenó con resina. Los análisis estructurales han aclarado la técnica de construcción del crucifijo. El Cristo está tallado a partir de un único tronco de nogal, con la cabeza y las piernas esculpidas en continuidad con el tronco. La parte posterior está ahuecada, siguiendo una práctica que garantiza la estabilidad de la madera. El sistema de ensamblaje utiliza clavijas de roble y cedro. La cruz está compuesta por diferentes maderas: castaño para el montante vertical y abeto blanco para el travesaño horizontal.

El gran nimbo semicircular, de unos 240 centímetros de diámetro, ha sido liberado de una capa oscura que ocultaba su superficie. La estructura está formada por láminas de plata repujada con motivos de querubines, elementos dorados y 384 gemas de pasta de vidrio de color verde esmeralda y rojo rubí. En los extremos inferiores hay dos lirios de cobre dorado.

Ojo derecho del Santo Rostro durante su limpieza.  Por cortesía de la Fundación de la Catedral de San Martín de Lucca. Foto: Alcide
Ojo derecho del Volto Santo durante la limpieza. Por cortesía de la Fundación de la Iglesia Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide
Detalle de los ojos del Volto Santo tras la restauración. Por cortesía de la Fundación de la Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide
Detalle de los ojos del Volto Santo al finalizar la restauración. Por cortesía de la Fundación de la Iglesia Catedral de San Martino de Lucca. Foto: Alcide

Además, a partir de 2026 se ha habilitado un sistema técnico para permitir el tradicional atavío del Volto Santo durante las celebraciones de la Santa Cruz. La nueva disposición reduce los riesgos de tensión mecánica sobre la obra: el peso de la corona ya no recae sobre la parte superior de la escultura, mientras que los elementos textiles y decorativos se sostienen mediante estructuras específicas. Se han introducido protecciones para reducir la fricción en las superficies policromadas y los materiales sensibles.

Durante las fases de reacondicionamiento del Tempietto, se han recolocado elementos históricos del aparato decorativo, entre ellos la estructura de madera dorada del siglo XVIII. Las superficies murales con fragmentos pictóricos que quedaron al descubierto durante la restauración se han protegido con sistemas reversibles, compatibles con futuras actividades de seguimiento. Además, se han instalado paneles de fibra de vidrio revestidos con tejido ignífugo para sustituir los paneles anteriores. En el proceso de restauración han participado varias instituciones científicas y culturales, bajo la coordinación del Opificio delle Pietre Dure y con la colaboración del INFN de Florencia, del Instituto IBE-CNR de Florencia y de las autoridades competentes en materia de conservación.

El Rostro Sagrado de Lucca vuelve al Tempietto del Civitali tras la restauración del crucifijo medieval
El Rostro Sagrado de Lucca vuelve al Tempietto del Civitali tras la restauración del crucifijo medieval



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