El Museo Diocesano de Capua (Caserta) ha presentado la restauración de una escultura de madera policromada que representa una Virgen con el Niño atribuida a los escultores Pietro Alemanno y Giovanni Alemanno y fechada hacia 1480. La intervención forma parte de la 20ª edición de Restituzioni, el programa bienal promovido por Intesa Sanpaolo para la protección y valorización del patrimonio artístico italiano. La obra, originaria de la iglesia de Sant’Eligio de Capua pero colocada hace tiempo en la catedral de la ciudad, representa a la Virgen sentada en un trono mientras sostiene al Niño en brazos. Un elemento iconográfico significativo es el jilguero que descansa sobre la mano izquierda del Niño Jesús, símbolo que alude a la futura Pasión. La escultura formaba parte originalmente, junto con otras cuatro figuras, de un políptico articulado de madera situado en el coro de la iglesia, colocado en un nicho del registro principal de la imponente estructura.
La restauración corrió a cargo de Giuseppe Di Palma, Giuseppe Ricciardi y Orsola Riccio, bajo la dirección de Paola Coniglio y Giulia Nanfa, de la Soprintendenza Archeologia, Belle Arti e Paesaggio de las provincias de Caserta y Benevento. La intervención permitió devolver la legibilidad a una obra que había perdido gran parte de su brillo original con el paso del tiempo debido a los depósitos superficiales y a un barniz de cera que alteraba su percepción.
Los acontecimientos históricos del grupo escultórico fueron reconstruidos por Elisabetta Fadda, que confirmó con argumentos precisos la atribución al Alemanno, ya propuesta en el pasado por Raffaello Causa. Los dos artistas, de origen nórdico pero activos en Nápoles desde al menos 1478, representan una presencia significativa en el panorama de la escultura tardogótica del sur. Otros elementos útiles para la reconstrucción del trazado original de la obra proceden del testimonio del erudito capuano Fabio Vecchioni, que vivió entre 1597 y 1675. Según sus descripciones, a la derecha de la Virgen se encontraban las figuras de Santa Catalina y San Juan Bautista, mientras que a la izquierda estaban Santa Águeda y San Eligio. El conjunto se completaba en la parte superior con agujas y pináculos, según la tipología de los grandes polípticos de madera del gótico tardío.
La historia de la obra también está marcada por acontecimientos traumáticos. El políptico adquirió notoriedad a raíz de un episodio ocurrido en 1501, durante el Saqueo de Capua, cuando las tropas francesas intentaron sin éxito robar el retablo, episodio interpretado como un hecho milagroso. A pesar de su fama, en 1747 los padres teatinos, que se habían apoderado de la iglesia de Sant’Eligio, decidieron desmantelar el conjunto, conservando únicamente la Virgen con el Niño.
La reciente restauración ha ofrecido nuevos elementos para apoyar la atribución a los Alemanno. La larga y cuidadosa limpieza ha sacado a la luz la vivacidad cromática original, la calidad material de las vestiduras y el refinamiento de los detalles ornamentales, ocultos durante mucho tiempo. Este aspecto “nuevo” permite ahora captar más claramente las afinidades estilísticas con otras obras atribuibles a los dos escultores.
Las comparaciones más significativas incluyen la Virgen del Museo Nacional de San Martino de Nápoles, parte del belén de la iglesia de San Giovanni a Carbonara y una figura aún no identificada del Museo Nacional del Palacio Venecia de Roma. Elementos como el rostro redondeado, el corte de los ojos, la representación del cabello en gruesos mechones y el tratamiento del ropaje, caracterizado por pliegues profundos y marcados contrastes de claroscuro, refuerzan la atribución.
Un aspecto distintivo de la escultura capuana es el uso de la técnica del estofado de oro. Este procedimiento consistía en cubrir la superficie de madera con pan de oro puro, sobre el que se aplicaban colores -en este caso laca roja para el manto de la Virgen y azurita para el manto- y posteriormente se grababa mediante esgrafiado para revelar la lámina subyacente.
Las investigaciones de diagnóstico, incluida una espectrofotometría infrarroja especialmente realizada, permitieron identificar el uso de un aglutinante oleoso en los pigmentos utilizados. Este hecho técnico, que contribuye a realzar el efecto translúcido de los colores, se encuentra en otras obras de Alemanno, como el belén conservado en San Martino, y constituye un elemento más a favor de la atribución.
La restauración restablece así no sólo la integridad estética de la obra, sino también una colocación histórica y crítica más precisa, confirmando el valor de la escultura dentro de la producción de Alemanno y, más en general, en el contexto de la escultura de madera del gótico tardío italiano.
![]() |
| Capua, la Madonna de madera de Pietro y Giovanni Alemanno restaurada |
Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.