Michele Chiossi se exhibe en la Villa Nigra de Masino con Corollario


Del 6 al 27 de junio de 2026, la Villa Nigra de Miasino acogerá la exposición individual de Michele Chiossi. Obras recientes y obras históricas dialogan en un recorrido por la escultura, la pintura y la instalación que abarca muchos años de investigación.

No se trata de una retrospectiva, ni de un simple reconocimiento de obras realizadas en distintos momentos de su carrera. Corollario, la exposición personal de Michele Chiossi (Lucca, 1970) instalada en los espacios de Villa Nigra en Miasino (Novara) del 6 al 27 de junio de 2026, pretende más bien presentarse como un sistema abierto de conexiones, retornos y desviaciones, capaz de relacionar obras recientes e históricas a través de una red de correspondencias formales y conceptuales que atraviesa el tiempo sin perder coherencia.

La exposición reúne una selección significativa de la producción del artista, construyendo un recorrido que no sigue una cronología lineal, sino que privilegia el diálogo entre materiales, formas e intuiciones desarrolladas a lo largo de los años. De hecho, Corollario nace como un proyecto que investiga las consecuencias laterales de una investigación artística consolidada, poniendo de relieve cómo cada obra puede leerse como una derivación, una variación o una expansión de un lenguaje que sigue transformándose al tiempo que mantiene su propia identidad reconocible. Uno de los elementos más característicos de la poética de Chiossi emerge en el centro de la exposición: el zigzag. Más que un simple motivo formal, este signo se convierte en un principio generador que recorre toda la exposición. La línea quebrada introduce ritmo, tensión y discontinuidad, cuestionando constantemente la idea de desarrollo lineal y abriendo espacio a una multiplicidad de interpretaciones.

El zigzag aparece en los dibujos, esculturas y obras que jalonan la exposición, transformándose en una verdadera gramática visual. Es el caso de Europa, obra de 2025 concebida como un remolino de acero suspendido en el espacio que adquiere las características de un dibujo tridimensional. La obra dialoga idealmente con Capogiro, creada en 1999, una calavera giratoria construida sobre una tendencia fracturada e inestable que anticipa muchas de las reflexiones desarrolladas posteriormente por el artista. Aunque pertenecientes a momentos históricos diferentes, las dos obras revelan la persistencia de una misma tensión proyectual y dan testimonio de la capacidad del zigzag para atravesar épocas, técnicas y materiales distintos.

Michele Chiossi, Europa
Michele Chiossi, Europa

La exposición pone de relieve la gran variedad de medios de expresión utilizados por Chiossi. Esculturas de acero conviven con fundiciones de latón, cerámicas, pinturas sobre mármol, lienzos de PVC e intervenciones en plata, trazando una trayectoria en la que la experimentación material va acompañada de una constante reflexión sobre la forma. Cada obra parece moverse en una línea de precario equilibrio entre orden y desviación, control y pérdida, construcción y desintegración. Esta dialéctica representa uno de los aspectos más significativos de todo el proyecto expositivo. Las formas surgen de estructuras aparentemente rigurosas, de sistemas regidos por reglas compositivas precisas. Sin embargo, es precisamente dentro de estos dispositivos ordenados donde se abren fracturas y deslizamientos que permiten al signo emanciparse de su control inicial. El resultado es un lenguaje que no pretende eliminar la inestabilidad, sino que opta por habitarla, transformándola en un componente esencial de su expresividad.

El núcleo de la exposición incluye también una serie de vanitas contemporáneas caracterizadas por la presencia de composiciones florales. En estas obras, el artista reinterpreta una tradición iconográfica secular, sustrayéndola a la dimensión puramente simbólica de la fugacidad y transformándola en una reflexión más amplia sobre el tiempo, la transformación y la permanencia. Las flores se convierten así en elementos suspendidos entre la presencia y la disolución, imágenes que evocan simultáneamente vitalidad y fragilidad.

La exposición se desarrolla en constante diálogo con el entorno histórico de Villa Nigra, uno de los lugares más significativos de la zona del lago de Orta. La arquitectura no constituye simplemente el contenedor de las obras, sino que participa activamente en la construcción del itinerario expositivo. Las estancias de la villa se convierten en un campo de resonancia en el que se confrontan materia y memoria, amplificando las tensiones presentes en las obras y favoreciendo una interpretación que supera la dimensión exclusivamente plástica para abrirse a una esfera más contemplativa.

Michele Chiossi, Spazio Luce
Michele Chiossi, Spazio Luce

En esta relación con el lugar, cobra especial importancia una nueva obra creada especialmente para la ocasión como homenaje a Antonio Calderara, figura fundamental del arte italiano del siglo XX y profundamente vinculada al territorio del lago de Orta. La obra combina mármol y metales espejados en una reflexión sobre los principios de orden y equilibrio, utilizando la luz y la abstracción como instrumentos de investigación perceptiva. La obra establece un sutil diálogo con las investigaciones de Calderara, sin limitarse a la cita o a la referencia directa. A través de la confrontación entre superficies reflectantes y materiales pétreos, Chiossi pretende construir un dispositivo visual que relacione rigor formal e inestabilidad perceptiva, confirmando uno de los temas centrales de toda la exposición: la posibilidad de encontrar el equilibrio precisamente dentro de la complejidad y la transformación continua.

El propio título de la exposición ayuda a aclarar el marco teórico del proyecto. En lógica y matemáticas, un corolario es una consecuencia que se sigue naturalmente de una proposición anterior. Chiossi utiliza este término para sugerir la idea de un sistema de relaciones en el que cada obra representa un posible resultado de una investigación más amplia, pero sin agotar su significado. Por tanto, las obras no están dispuestas según una jerarquía definida, sino que se presentan como elementos de una constelación abierta, en la que cada obra remite a otras, generando conexiones inesperadas.

La publicación del artista Corollary. Sistema derivado, que se presentará con motivo de la exposición. El volumen, acompañado de un texto de Martina Alemani, profundiza en los principales núcleos teóricos del proyecto y ofrece una clave para entender las relaciones que unen las obras expuestas.

La publicación no es un mero catálogo, sino una extensión del proyecto expositivo, una herramienta a través de la cual continuar la reflexión iniciada en las salas de Villa Nigra. A través de la contribución crítica de Alemani, se analizan los temas de la desviación, la derivación y la construcción de sistemas abiertos que caracterizan la investigación del artista.

Michele Chiossi se exhibe en la Villa Nigra de Masino con Corollario
Michele Chiossi se exhibe en la Villa Nigra de Masino con Corollario



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