En Cerdeña, la localidad de Ulassai (Ogliastra) renueva su papel en el panorama del arte contemporáneo con la segunda edición de la Biennale Arte Contemporanea di Ulassai, titulada Il Significato dell’Opera (El Significado de la Obra), un proyecto que se desarrolla bajo el signo del legado de Maria Lai, natural del pueblo, y transforma el pequeño centro de Ogliastra en una plataforma difusa de investigación artística. Tras su debut en 2024, el nuevo capítulo del evento pretende explorar la dimensión conceptual del arte y el valor colectivo de la experiencia estética, cuestionando el significado mismo de la obra en el contexto contemporáneo.
En la Bienal, abierta del 21 de marzo al 7 de junio de 2026, participan veinte artistas, tres comisarios invitados y dos sedes de exposición, la Stazione dell’Arte y la CaMuC - Casa Museo Cannas. El proyecto transforma los museos en un sistema dinámico e interconectado, capaz de albergar prácticas artísticas heterogéneas y activar un diálogo continuo entre artistas, comisarios, territorio y público.
En el centro de la reflexión hay una pregunta que atraviesa todo el sistema curatorial: ¿dónde reside hoy el significado de la obra de arte? Ya sea en la intención del artista, en el proceso creativo, en la relación con el espectador o en el contexto que la acoge. Partiendo del ejemplo de Maria Lai, para quien la interpretación es un componente esencial de la obra, la Bienal propone una visión del significado como proceso abierto, generado por el encuentro entre sujetos, espacios y comunidades.
El proyecto se desarrolla en dos líneas principales: por un lado, la redefinición de la relación entre autor y responsabilidad cultural y, por otro, la valorización de la pluralidad de lenguajes y técnicas como terreno de contaminación y cruce. En una época marcada por profundas transformaciones sociales y territoriales, la obra vuelve así a configurarse como espacio de confrontación y dispositivo relacional, capaz de construir sentido de manera compartida.
La dirección artística de la Bienal se confía a Gianni Murtas, historiador y crítico de arte, implicado desde hace tiempo en el estudio de Maria Lai, flanqueado por Marco Peri, director de la Stazione dell’Arte. Les flanquean tres comisarios invitados, llamados a desarrollar proyectos expositivos coherentes con el contexto cultural y paisajístico de Ulassai: Giannella Demuro, directora artística de Organica Museo en el Parque de Limbara, Ivo Serafino Fenu, comisario del Parco delle Arti Molineddu en Ossi, y Francesca Sassu, comisaria independiente y gestora de la residencia de arte Nocefresca en Milis. La Bienal se configura así como una red curatorial compartida. Los museos de Ulassai se convierten en lugares de convergencia entre experiencias independientes y realidades activas en el territorio sardo, como Organica Museo, el Parco delle Arti Molineddu y la residencia Nocefresca. Lo que surge es una plataforma destinada a consolidar una red cultural regional en diálogo con el contexto nacional e internacional.
Según Marco Peri, la segunda edición de la Bienal representa una evolución natural de la misión de la Fondazione Stazione dell’Arte. El objetivo es promover el legado cultural de Maria Lai no sólo mediante la conservación y el estudio de su obra, sino también a través de una viva confrontación con la investigación contemporánea. En esta perspectiva, el diálogo con artistas del presente permite mantener vigente un pensamiento capaz de generar visiones, relaciones y transformaciones.
La exposición se divide en tres secciones, cada una de ellas confiada a uno de los comisarios invitados y construida en torno a núcleos temáticos específicos. La primera sección, Orografie, comisariada por Giannella Demuro, reúne las obras de cuatro jóvenes artistas - Fabiana Casu, Eleonora Desole, Giuseppe Loi y Davide Mariani - en un diálogo directo con el paisaje. El proyecto forma parte de la investigación de Organica Museo, que desde hace años explora la relación entre el arte emergente y el medio ambiente, entendido no como mero telón de fondo, sino como sujeto activo e interlocutor en el proceso creativo. Orografie se configura como una reflexión sobre la postura del arte contemporáneo en relación con los lugares. Las obras surgen de la escucha del territorio y se desarrollan en relación con sus ritmos, sus transformaciones y su dimensión ecológica. En esta perspectiva, el paisaje se convierte en un campo crítico y poético, capaz de orientar las prácticas artísticas y generar nuevas formas de conciencia.
La segunda sección, Esto es, comisariada por Ivo Serafino Fenu, toma su punto de partida de una expresión utilizada por las artesanas sardas (“custu est”, dicha al final de un trabajo, al entregarlo al cliente) y reinterpretada en clave contemporánea. El proyecto reúne a diez artistas organizados en cinco parejas: Giovanni Carta con Gianni Nieddu, Daniela Frongia con Stefano Porru, Mattia Enna con Daniela y Francesca Manca, Giusy Calia con Antonello Fresu y Sabrina Oppo con Josephine Sassu. En el centro de la propuesta está el tema de la responsabilidad del autor y la dimensión relacional de la obra. Esta es se desarrolla a partir de la experiencia del Parco delle Arti Molineddu y está conectada con la reflexión sobrela estética relacional, entendida como espacio de encuentro entre artistas y público. “Custu est” -y su homólogo contemporáneo “This Is”- configura una profunda conciencia de causa: los artesanos, a través de su saber hacer secular, no se limitaban a ejecutar un proyecto externo, sino que lo asimilaban, lo interpretaban y lo devolvían como creación propia, fruto de un saber práctico encarnado. Traducido a nuestros días, este principio sugiere que la responsabilidad del artista no es la complacencia, sino que implica una toma de conciencia de su impacto, de su capacidad como ente “actuante” en la sociedad. El proyecto también recuerda la experiencia de Maria Lai y su obra Legarsi alla montagna (Atarse a la montaña), subrayando cómo el arte puede entenderse como un proceso de conexión continua. Las obras surgen del encuentro entre los artistas y se configuran como el resultado de una confrontación que va más allá de la individualidad para abrirse a una dimensión colectiva.
La tercera sección, Campo Luminoso. Luci sulla campagna, comisariada por Francesca Sassu, propone una investigación sobre el estado actual del campo sardo y sus comunidades. A través de las obras de Chiara Cordeschi, Laure Jolissaint, Josef Kováč, Renée Lotenero y Simone Mizzotti, el proyecto explora el paisaje rural como espacio de relación, observación y experimentación. El recorrido comienza en el territorio de Oristan y se extiende hasta Ulassai, relacionando diferentes contextos a través del análisis de las formas de presencia humana, los signos de abandono y las prácticas de cuidado. Las investigaciones artísticas, a pesar de su heterogeneidad, convergen en un complejo relato de la vida rural contemporánea, construido a través de lenguajes que van de la fotografía a la instalación, del vídeo a la escultura. Las obras proceden de los archivos de la residencia Nocefresca y, en su confrontación con el nuevo contexto expositivo, se transforman, adquiriendo nuevos significados. El proyecto pone de relieve la dimensión internacional de la residencia y su enfoque relacional, basado en la implicación de las comunidades locales y en la construcción de un lenguaje capaz de interpretar y reinventar los territorios.
Completa el marco de la Bienal la aportación teórica de Gianni Murtas, que en el concepto subraya cómo el proyecto nace de la necesidad de repensar las raíces de la modernidad y cuestionar las transformaciones que están teniendo lugar en el tercer milenio. El arte contemporáneo, amplificado por el impacto de los medios de comunicación, manifiesta una vocación universalista pero sigue enfrentándose a sus raíces poéticas y técnicas.
Retomando las palabras de Maria Lai, Murtas señala cómo la obra de arte requiere una lectura creativa para existir plenamente. El artista inicia un proceso que luego desarrolla el intérprete, en un diálogo potencialmente infinito. En este sentido, la Bienal se propone como un espacio de reflexión y confrontación, en el que la mirada se convierte en pensamiento y la experiencia estética se transforma en una oportunidad de conocimiento compartido.
El evento está abierto al público de martes a domingo, en horario de 9:30 a 13:30 y de 14:30 a 18:30 horas. La entrada incluye visitas guiadas, organizadas en horario de mañana y tarde. Las sedes de la exposición son la Stazione dell’Arte, situada a lo largo de la carretera provincial 11, en la antigua estación de ferrocarril de Ulassai, y la CaMuC - Casa Museo Cannas, en Via Garibaldi.
![]() |
| La Bienal Ulassai 2026 investiga el significado del trabajo entre arte y comunidad |
Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.