Roma: la Biblioteca de Arqueología e Historia del Arte cierra su sede del Palacio de Venecia


La Agencia del Patrimonio Público ha ordenado el cierre de la Biblioteca de Arqueología e Historia del Arte, situada en el Palazzo Venezia, a partir del 7 de septiembre de 2026, con el fin de preparar el traslado a la nueva sede del Palazzo Sanfelice; no obstante, el servicio de reproducción de publicaciones seguirá en funcionamiento.

En Roma, la Biblioteca de Arqueología e Historia del Arte, más conocida por sus siglas BiASA, cerrará su sede del Palazzo Venezia a partir del 7 de septiembre de 2026. La decisión ha sido tomadapor la Agencia del Patrimonio Público y se refiere a los trámites preliminares necesarios para el traslado de la institución a su nueva sede en el Palazzo Sanfelice. La administración ha comunicado que se encargará de difundir oportunamente la información relativa a las fechas de reapertura tan pronto como sean dadas a conocer por la propia Agencia del Patrimonio Público.

Durante el periodo de cierre, para no interrumpir el trabajo de estudiantes e investigadores, seguirá activo el servicio de reproducción y envío de títulos, que se reforzará en caso necesario, dentro de los límites establecidos por la normativa vigente. Las solicitudes podrán seguir enviándose, como es habitual, a la dirección de correo electrónico vi-ve.biasa.ricerca@cultura.gov.it.

Una sala de la BiASA
Una sala de la BiASA. Foto: Instituto ViVe

El traslado se ha hecho necesario debido a la insuficiencia de los espacios disponibles actualmente. La nueva sede de la biblioteca será el Palazzo Sanfelice, en la via della Dataria, un edificio cedido por la Presidencia de la República y objeto de una importante intervención de restauración. Dentro del nuevo palacio, la biblioteca adoptará la forma de una fundación pública, con una duración prevista de veinticinco años.

La BiASA es la única biblioteca pública especializada de referencia nacional para los estudios de arqueología e historia del arte, y es de libre acceso para todos los ciudadanos. Sus orígenes se remontan a 1875, cuando se constituyó un primer núcleo bibliotecario en la plaza de la Minerva, concebido originalmente para estar a disposición de los funcionarios de la Dirección General de Antigüedades y Bellas Artes. Posteriormente, la biblioteca encontró su sede definitiva en las salas de la entreplanta del Palazzo Venezia, quedando a cargo del Instituto Nacional de Arqueología e Historia del Arte, fundado por Corrado Ricci en 1922. Desde entonces, el instituto se ha ido abriendo progresivamente a un público cada vez más amplio, llegando a incluir no solo a investigadores, sino también a estudiantes, aficionados y simples curiosos. Tras los acontecimientos relacionados con la Segunda Guerra Mundial, la biblioteca regresó al Palazzo Venezia en 1947 y, a lo largo de los años, su patrimonio se ha enriquecido gracias a la adquisición de importantes fondos históricos, entre ellos el del arqueólogo Rodolfo Lanciani.

Desde el punto de vista institucional, la Biblioteca de Arqueología e Historia del Arte es una institución pública dedicada a la investigación y al estudio, y es la más importante de las que dependen del Ministerio de Cultura y están especializadas en las disciplinas arqueológicas, arquitectónicas, artísticas e histórico-artísticas. Fundada en 1875 como una simple colección de libros para uso de los funcionarios de la Dirección General de Antigüedades y Bellas Artes, la BiASA ha ampliado con el tiempo su función, convirtiéndose en un punto de referencia abierto también a los estudiantes universitarios y al público no especializado.

Entre los fondos documentales y gráficos que conserva la biblioteca destaca, por su relevancia, la colección del arqueólogo Rodolfo Lanciani, actualmente cedida por el Instituto Nacional de Arqueología e Historia del Arte. En el seno de la BiASA, los investigadores profesionales, tanto italianos como extranjeros, pueden consultar libros, revistas científicas y material bibliográfico indispensable para su actividad de investigación. Los estudiantes universitarios y cualquier otro usuario interesado pueden, además, dirigirse al personal de las salas de estudio, descrito como altamente cualificado y dispuesto a prestar apoyo en la fase inicial de la consulta.

Actualmente, la biblioteca se encuentra repartida entre dos sedes, el Palazzo Venezia y el Palazzo del Collegio Romano, pero desde hace algunos años es objeto de un amplio proyecto internacional de renovación. Este proceso de renovación pasa precisamente por el traslado de los fondos bibliográficos a la nueva sede del Palazzo Sanfelice, situado a los pies del Quirinale y actualmente en fase de restauración según un proyecto firmado por el arquitecto Mario Botta.

El cierre de la sede histórica del Palazzo Venezia, por lo tanto, no supone una interrupción definitiva de la actividad de la biblioteca, sino una fase transitoria previa al traslado a una estructura concebida para superar las limitaciones de espacio que, a lo largo de los años, han condicionado la plena accesibilidad de la institución. Mientras tanto, la administración ha querido garantizar la continuidad del servicio de consulta a distancia, manteniendo activo y potenciando, cuando sea necesario, el sistema de reproducción y envío de los títulos solicitados por los usuarios, con el fin de no perjudicar la actividad de investigación de estudiantes e investigadores durante el período de cierre al público. La comunicación oficial de la Agencia del Patrimonio y del Ministerio de Cultura ha asegurado, además, que toda la información relativa a la reapertura de la sede, o a la apertura de la nueva sede en el Palacio Sanfelice, se difundirá sin demora tan pronto como esté disponible, para que quienes utilizan habitualmente los servicios de la BiASA puedan organizar con antelación sus actividades de estudio y consulta.

El traslado al Palazzo Sanfelice se inscribe en una perspectiva a largo plazo, teniendo en cuenta tanto la naturaleza de la intervención de restauración, a cargo de un arquitecto de renombre internacional como Mario Botta, como la decisión de constituir la biblioteca como fundación pública por un período prolongado, de veinticinco años. Se trata de elementos que dan testimonio de la voluntad de otorgar a la nueva sede un papel estable y duradero en el panorama de las instituciones culturales italianas, capaz de recoger el legado histórico de la BiASA, nacida hace ciento cincuenta años como una pequeña colección especializada y que ha crecido hasta convertirse en el principal punto de referencia nacional para los estudios de arqueología e historia del arte.

Roma: la Biblioteca de Arqueología e Historia del Arte cierra su sede del Palacio de Venecia
Roma: la Biblioteca de Arqueología e Historia del Arte cierra su sede del Palacio de Venecia



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