La artista austriaca Valie Export, una de las figuras más influyentes de la performance internacional y el arte mediático de la segunda mitad del siglo XX, ha fallecido en Viena a los 85 años. Así lo ha anunciado la fundación que lleva su nombre: la artista falleció el jueves 14 de mayo de 2026, pocos días antes de cumplir 86 años. Con sus radicales investigaciones sobre el cuerpo, la representación femenina y las estructuras de poder visual, Valie Export dejó una profunda huella en la historia del arte contemporáneo, convirtiéndose en un punto de referencia indispensable para el feminismo artístico internacional.
Nacida en Linz el 17 de mayo de 1940 con el nombre de Waltraud Lehner, más tarde Waltraud Höllinger y finalmente Waltraud Stockinger, la artista creció en Austria con dos hermanas, hija de una viuda de guerra. Estudió en un convento antes de matricularse en la Kunstgewerbeschule de Linz de 1955 a 1958. A los dieciocho años se casó y ese mismo año nació su hija Perdita. Tras separarse de su marido, se trasladó a Viena en 1960, donde continuó sus estudios en el Höhere Bundes-Lehr- und Versuchsanstalt für Textilindustrie, graduándose en 1964 en el campo del diseño. A continuación entró en la industria cinematográfica como montadora y figurante. El punto de inflexión decisivo en su vida artística se produjo en 1967, cuando realizó un gesto que se convertiría en emblema de su poética: abandonó tanto el apellido de su padre como el de su marido, optando por redefinir públicamente su propia identidad. Así nació el nombre VALIE EXPORT, que se escribiría en mayúsculas. La referencia era la marca austriaca de cigarrillos Smart Export, muy popular en aquella época. La obra VALIE EXPORT-SMART EXPORT mostraba al artista en una pose rebelde sosteniendo un paquete de cigarrillos modificado, en el que el nombre original de la marca se sustituía por su nuevo nombre e imagen. La obra, ahora en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, era una crítica directa a los mecanismos patriarcales y capitalistas de construcción de la identidad y mercantilización del individuo.
Desde la década de 1960, Valie Export orientó su investigación hacia la experimentación, la performance y elcine expandido, desarrollando un lenguaje que entrelazaba el activismo feminista, la experimentación mediática y la provocación política. Sus acciones públicas se concibieron a menudo como dispositivos para romper con la mirada masculina dominante y las convenciones sociales asociadas al cuerpo femenino.
Entre sus obras más famosas está Tapp- und Tastkino, que realizó por primera vez en 1968 durante el Primer Encuentro Europeo de Cineastas Independientes celebrado en Múnich junto a Peter Weibel, su pareja por aquel entonces. Durante la representación, la artista llevaba una caja colocada a la altura del pecho, con dos aberturas que permitían a los espectadores tocar sus pechos durante doce segundos. El resto de su cuerpo permanecía cubierto por una chaqueta, mientras Weibel invitaba a los transeúntes a participar a través de un megáfono. La obra cuestionaba el voyeurismo cinematográfico y la pasividad del espectador, trasladando la relación entre visión y deseo de la pantalla al espacio real.
Valie Export explicó más tarde que Tapp- und Tastkino era simultáneamente acción callejera, feminismo, cine expandido e instalación performativa. La artista afirmó que cualquiera podía repetir esa acción, negando la idea de una obra única y original. Tras aquella performance recibió numerosas amenazas y cartas intimidatorias, señal de la violenta reacción que su obra provocó en una sociedad todavía fuertemente conservadora. También en 1968, realizó otra de sus acciones más conocidas, Aus der Mappe der Hundigkeit. En esta performance, Peter Weibel era conducido con una correa por las calles de Viena y el interior de la Galerie nächst St. Stephan, mientras el artista simulaba una normalidad cotidiana ante la escandalizada mirada del público burgués. La obra reflexionaba sobre las dinámicas de poder y las convenciones sociales, escenificando un cortocircuito entre lo humano y lo animal, la dominación y la sumisión, mediante una estrategia típica del Aktionismus vienés pero reinterpretada en clave feminista.
Al año siguiente presentó Aktionshose: Genitalpanik, destinada a convertirse en una de las imágenes más icónicas del arte corporal del siglo XX. Valie Export entró en un cine de Múnich con los pantalones abiertos a la altura del pubis y una metralleta en la mano, avanzando entre las filas de espectadores e invitándoles a enfrentarse a un cuerpo femenino real en lugar de a las imágenes pasivas proyectadas en la pantalla. La documentación fotográfica de la actuación, en la que aparece sentada con las piernas abiertas y la pistola apuntando al espectador, se convirtió en uno de los símbolos más poderosos del arte feminista radical.
A lo largo de los años, la artista ha señalado repetidamente que muchas de las cuestiones abordadas en sus obras seguían sin resolverse. En una entrevista, recordó cómo, a pesar de ciertos cambios sociales, persistían las profundas desigualdades salariales, la violencia contra las mujeres, los matrimonios forzados, la mutilación genital y las violaciones utilizadas como instrumentos de guerra. Su reflexión siempre estuvo estrechamente vinculada a la crítica de las estructuras patriarcales y los mecanismos de control ejercidos sobre el cuerpo de las mujeres.
Aunque a menudo se la asoció conel accionismo vienés, Valie Export siempre subrayó las diferencias entre su trabajo y el de los protagonistas masculinos del movimiento. Aunque compartía ciertos aspectos relacionados con el radicalismo performativo y el uso del cuerpo, la artista rechazó el modelo femenino dominante presente en ese contexto, desarrollando en su lugar una práctica autónoma centrada en la subjetividad y la autodeterminación femeninas.
En 1970 perdió la custodia de su hija Perdita, un episodio que marcó profundamente su vida personal. Ese mismo año volvió a transformar su cuerpo en una superficie artística a través de la acción Body Sign, tatuándose un liguero en la cara interna del muslo con el tatuador Horst Streckenbach. En 1971 realizó una nueva acción en la que rodaba desnuda sobre fragmentos de cristal, oponiéndose a la tradicional mirada masculina sobre el cuerpo femenino con una representación dolorosa y conflictiva de la desnudez.
A partir de mediados de los 70, su carrera adquirió una dimensión cada vez más internacional. Participó en la Documenta 6 de Kassel en 1977 y representó a Austria en la Bienal de Venecia de 1980 junto con Maria Lassnig. En 1985, su película Die Praxis der Liebe fue seleccionada en competición en el Festival Internacional de Cine de Berlín para el Oso de Oro.
Paralelamente a su producción artística, Valie Export emprendió una intensa actividad académica. Entre 1989 y 1992 fue Profesora Titular en la Universidad de Wisconsin-Milwaukee, y de 1991 a 1995 impartió clases de comunicación visual en la Universität der Künste de Berlín. A continuación, enseñó multimedia-performance en la Kunsthochschule für Medien de Colonia hasta 2005. Durante estos años también conoció a Robert Stockinger, que se convertiría en su segundo marido.
En 2007 participó en los programas paralelos de Documenta 12 y la Bienal de Venecia, para la que también fue co-comisaria del Pabellón de Austria en 2009. En 2015, la ciudad de Linz adquirió su archivo y dos años después inauguró el Centro Valie Export en la Tabakfabrik, una antigua fábrica de cigarrillos vinculada a la marca Smart Export, de la que derivó su nombre artístico.
En 2020, donó toda su obra cinematográfica al Österreichisches Filmmuseum de Viena, consolidando aún más el reconocimiento institucional de una investigación que había contribuido a redefinir la relación entre arte, cine y performance.
Incluso en sus últimos años, Valie Export siguió interviniendo en el debate público. En 2023, fue una de las primeras firmantes del polémico Manifest für Frieden promovido por Sahra Wagenknecht y Alice Schwarzer sobre la guerra en Ucrania, distanciándose posteriormente del documento porque, en su opinión, fue “instrumentalizado y abusado”.
Con la muerte de Valie Export desaparece una de las personalidades más radicales e influyentes del arte europeo de la segunda mitad del siglo XX. Su obra abarcó el cine, la fotografía, la instalación, la performance y la teoría crítica, redefiniendo el papel del cuerpo femenino en el espacio público y abriendo nuevas posibilidades de reflexión sobre las relaciones entre identidad, poder y representación. Aún hoy sus imágenes mantienen una fuerza inquietante y política capaz de interrogar el presente, confirmando el papel de Valie Export como figura decisiva en la historia del arte contemporáneo internacional.
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| Adiós a Valie Export, pionera del body art y del feminismo radical |
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