En el centro de Florencia, a pocos metros del Ponte Vecchio, es posible hacer Pilates en el interior de una iglesia del siglo XI. Esto no es del todo nuevo, porque el entrenamiento que se celebrará el sábado 28 de marzo fue precedido por otras dos citas, una en diciembre y otra en marzo: la noticia es que, dado el éxito de la propuesta, esta actividad se convertirá en estructural, por lo que sabemos. Estamos en la iglesia de Santo Stefano al Ponte, rebautizada desde 2015 como ’Catedral de la Imagen’ después de que la empresa Crossmedia Group la convirtiera en sede de sus espectáculos inmersivos. Y, al parecer, también en gimnasio. Así, el templo se prepara para acoger el sábado 28 de marzo una nueva sesión de ORA Pilates, transformando de nuevo una nave centenaria en un espacio dedicado al bienestar contemporáneo.
La cita está fijada para las 10 de la mañana, cuando Aurora Faccio, al frente de Aurora Personal Pilates Studio, dirigirá una hora de ejercicios entre música, luces y proyecciones inmersivas. La propuesta es clara: ofrecer a los participantes una experiencia que combina movimiento, energía y conciencia corporal, prometiendo beneficios que van más allá del tiempo de la clase. Y hasta aquí nada inusual: estamos acostumbrados a ver multiplicarse iniciativas híbridas entre el fitness y el entretenimiento cultural. Sin embargo, el contexto en el que todo esto tiene lugar sigue planteando algunos interrogantes. Porque si por un lado el evento se presenta como una “cita ineludible para cuidarse en un espacio donde confluyen arte y movimiento”, por otro es difícil ignorar que todo tiene lugar en el interior de un edificio que durante siglos ha sido lugar de culto y punto de referencia para la comunidad de la ciudad.
ORA Pilates, como se ha dicho, vuelve por tercera vez a este espacio, tras las citas de diciembre y principios de marzo, y el éxito de público parece confirmar una tendencia ya consolidada: Crossmedia Group, a través de un comunicado, ya ha hecho saber que el formato se repetirá en los próximos meses. Desde el punto de vista organizativo, todo está pensado para que la participación sea sencilla e inmediata. Las plazas son limitadas y se pueden reservar por correo electrónico, y las colchonetas se facilitan in situ, eliminando cualquier obstáculo práctico. Un detalle que dice mucho del marco del evento: accesible, sí, pero también perfectamente inscrito en una lógica de producto experiencial.
Para completar el paquete, también existe la posibilidad de visitar gratuitamente, al final de la sesión, la exposición Frida Kahlo - Emoción, que se exhibe hasta el 19 de abril. Una combinación que refuerza la idea de oferta integrada.
La iniciativa de la “Catedral de la Imagen” de convertir una de las iglesias más interesantes de Florencia, aunque desacralizada, en un espacio para espectáculos inmersivos ya ha suscitado más de una pregunta, ya que las proyecciones transforman por completo la percepción del espacio. Se trata de un poderoso efecto escenográfico, concebido para asombrar y envolver. Pero también es el signo de una transformación más profunda: la que lleva a lugares cargados de historia a convertirse en contenedores de experiencias cada vez más orientadas al entretenimiento.
Para comprender la carga simbólica de esta transformación, basta con remontarse a la historia de Santo Stefano al Ponte. Documentada ya en 1116, la iglesia hunde sus raíces en un pasado aún más remoto, hasta el punto de que algunas tradiciones la vinculan incluso a la época de Carlomagno. A lo largo de los siglos, el edificio ha pasado por diferentes fases, convirtiéndose en punto de referencia de familias nobles, sede de actividades corporativas y lugar de importancia institucional en la Florencia medieval. Entre los siglos XIII y XIV adquirió una forma más definida, con la creación de una nave única y capillas corales, mientras que en el siglo XV se enriqueció con un claustro de estilo Brunelleschi. Su importancia era tal que, con ocasión de la elección de los dirigentes de la ciudad, correspondía al prior de Santo Stefano celebrar la misa. Las transformaciones más radicales se produjeron, sin embargo, entre los siglos XVI y XVII, cuando el edificio fue completamente remodelado según un original lenguaje arquitectónico basado en líneas quebradas y geometrías complejas. Una intervención que todavía hoy representa uno de los elementos más distintivos de la iglesia y que, sin embargo, los salientes impiden captar.
La historia posterior está marcada por acontecimientos traumáticos y continuos renacimientos. Los bombardeos de 1944, que devastaron los alrededores del Ponte Vecchio, también golpearon duramente a Santo Stefano, provocando la muerte del párroco Pietro Veneziani, que permaneció unido a su iglesia hasta el final. Luego vinieron la inundación de 1966 y el atentado de Via dei Georgofili en 1993, que causaron nuevos daños, seguidos de restauraciones y nuevos usos. A partir de la década de 1980, la iglesia perdió definitivamente su función religiosa, convirtiéndose primero en auditorio y luego en espacio expositivo. Desde 2015, acoge exposiciones interactivas, marcando un giro definitivo hacia una dimensión cultural contemporánea.
En esta trayectoria se inscribe ORA Pilates. Un evento que, más allá de sus intenciones declaradas, se convierte también en el símbolo de una ciudad que sigue reinventando sus espacios históricos para adaptarlos a las nuevas necesidades. Una elección comprensible, en cierto modo inevitable, pero que no deja de suscitar perplejidad: ¿valorización o una forma sofisticada de consumo cultural? Mientras tanto, el público parece no tener dudas. Las ediciones anteriores fueron un éxito y todo apunta a que también esta vez las localidades se agotarán rápidamente. Una señal de que la fórmula funciona, también (y quizás sobre todo) gracias al encanto de un lugar que sigue ejerciendo su atractivo, independientemente de su uso.
![]() |
| Pilates en una iglesia del siglo XII en Florencia |
Advertencia: la traducción al español del artículo original en italiano se ha realizado mediante herramientas automáticas. Nos comprometemos a revisar todos los artículos, pero no garantizamos la ausencia total de imprecisiones en la traducción debidas al programa. Puede encontrar el original haciendo clic en el botón ITA. Si encuentra algún error, por favor contáctenos.