Zurich devuelve a Nigeria once obras del Reino de Benín


La ciudad suiza transfiere a Nigeri la propiedad de once objetos del Museo Rietberg: un paso importante en el proceso de restitución de obras robadas durante la época colonial.

La ciudad de Zúrich ha decidido transferir a la República Federal de Nigeria la propiedad de once obras del Reino de Benín, depositadas en el Museo Rietberg. La decisión, formalizada el pasado viernes 20 de marzo, representa un paso significativo en el amplio proceso internacional de restitución de bienes culturales adquiridos durante la época colonial y reconocidos hoy como parte integrante del patrimonio histórico de los países de origen. Los objetos en cuestión, de extraordinaria importancia cultural y espiritual, tienen un valor especial para los descendientes de la dinastía real de Benín y para Nigeria en su conjunto. Su devolución responde a una petición oficial formulada por el gobierno nigeriano a través de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos, que había presentado una petición formal en nombre tanto del Estado como del Reino de Benín en julio de 2024.

Entre las obras intervenidas hay objetos de gran valor, como una máscara de latón atribuida al gremio real de fundidores de Benín, que data del siglo XIX, y un colmillo de marfil tallado procedente de un santuario ancestral, realizado entre los siglos XVII y XVIII por el gremio de talladores de marfil. Además, hay un brazalete decorado con figuras de caballos y animales, que data del siglo XVIII o principios del XIX, testimonio del refinamiento artístico y simbólico de las producciones de la corte de Benín.

La decisión del Ayuntamiento de Zúrich se inscribe en una reflexión más amplia sobre las responsabilidades de las instituciones europeas respecto a las colecciones de origen colonial. La alcaldesa de la ciudad suiza, Corine Mauch, hizo hincapié en el modo en que la ciudad pretende abordar conscientemente esta cuestión, destacando la importancia de reconocer las injusticias del pasado y tomar medidas concretas para remediarlas. Según la administración municipal, el trato justo del patrimonio cultural implica no sólo la conservación y mejora de las obras, sino también la disposición a devolverlas cuando surjan pruebas claras de su adquisición ilícita.

Gremio de fundición de bronce de la corte de Benín, Máscara Uhunmwu-Ekue (siglo XIX; latón)
Gremio de fundición de bronce de la Corte de Benin, máscara Uhunmwu-Ekue (siglo XIX; latón)

Por parte nigeriana, la decisión fue bien acogida. El Director General de la Comisión Nacional de Museos y Monumentos, Olugbile Holloway, destacó el valor simbólico de la devolución, subrayando cómo podría ayudar a sanar algunas de las desavenencias heredadas del periodo colonial. La devolución de las obras se percibe como un gesto significativo no sólo para la corte real de Benín, sino también para toda la población nigeriana, que reconoce en estos artefactos una parte esencial de su historia.

A lo largo de los últimos meses, la Comisión Nacional de Museos y Monumentos y representantes del Reino de Benín han debatido con el Museo Rietberg el modo de gestionar las obras en el futuro. Se acordó que, una vez concluida la transferencia de propiedad, algunos de los objetos puedan permanecer temporalmente en Zúrich en calidad de préstamo. Esta solución permite, por un lado, mantener visible el valor cultural de estos objetos en Suiza y, por otro, reforzar un diálogo institucional a largo plazo con Nigeria. En cambio, las obras restantes se devolverán físicamente al país africano en el verano de 2026.

El caso del Museo Rietberg no es aislado. En Suiza, el Museo Etnográfico de la Universidad de Zúrich y el Musée d’ethnographie de Genève también están inmersos en un proceso similar y devolverán a su vez obras del Reino de Benín. Las directoras de las tres instituciones, Carine Ayélé Durand, Alice Hertzog y Annette Bhagwati, emitieron una declaración conjunta en la que subrayaban la importancia del trabajo de investigación realizado en los últimos años.

En efecto, a través de la Iniciativa Benín Suiza, los museos suizos han analizado sistemáticamente la procedencia de las obras de sus colecciones, en estrecha colaboración con sus socios nigerianos. Las investigaciones han demostrado que un número significativo de objetos llegó a Europa a través del mercado internacional del arte tras el ataque británico al Reino de Benín en 1897, que provocó el saqueo y la dispersión de numerosos objetos.

Gremio de talladores de marfil, Colmillo de marfil tallado de un santuario ancestral - Akon'eni Elao, (siglos XVII-XVIII; marfil)
Gremio de talladores de marfil, Colmillo de marfil tallado procedente de un santuario ancestral - Akon’eni Elao (siglos XVII-XVIII; marfil)
Gremio de talladores de marfil, Pulsera con figuras de jinetes y animales - Ikoo akon'eni, (siglo XVIII-principios del XIX; marfil)
Gremio de talladores de marfil, Pulsera con figuras de jinetes y animales - Ikoo akon’eni (siglos XVIII-principios del XIX; marfil)

A la luz de estas pruebas, la restitución se consideró un paso necesario para permitir a Nigeria recuperar la posesión de su patrimonio y gestionarlo de forma independiente, tanto desde el punto de vista de la conservación como de la investigación y la difusión. Las instituciones implicadas subrayaron que esta elección refleja una creciente conciencia ética y la voluntad de establecer un diálogo constructivo con las comunidades de origen.

La transferencia de propiedad representa así no sólo un acto administrativo, sino también un gesto simbólico de reconocimiento histórico. Para los museos suizos implicados, es un hito en la confrontación con el pasado y un signo concreto de cooperación internacional. De hecho, el retorno de las obras desde Benín forma parte de un movimiento más amplio que ha visto cómo numerosas instituciones europeas iniciaban procesos similares en los últimos años.

La operación marca un momento importante en el debate internacional sobre la restitución de bienes culturales y pone de relieve el papel de las instituciones museísticas en la promoción de una gestión más equitativa y compartida del patrimonio. En este contexto, la decisión de la ciudad de Zúrich adquiere un valor ejemplar, al poner de relieve cómo el reconocimiento de las responsabilidades históricas puede traducirse en acciones concretas orientadas a la justicia cultural y la cooperación entre países.

Zurich devuelve a Nigeria once obras del Reino de Benín
Zurich devuelve a Nigeria once obras del Reino de Benín



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