Luca Rossi vuelve a la Bienal como "mesías del agua" y traslada el pabellón a su casa


El colectivo liderado por Luca Rossi In Home Pavilion regresa a la Bienal de Venecia después de 2024 con una nueva versión del proyecto que traslada la experiencia expositiva al espacio doméstico. Entre la sostenibilidad, la crítica al sistema y las acciones públicas, Luca Rossi interviene también en el espacio urbano.

Redefinir el concepto mismo de pabellón expositivo, despojándolo de la centralidad del espacio físico y trasladándolo a la dimensión doméstica. Sobre esta premisa nace In Home Pavilion, un proyecto del colectivo liderado por Luca Rossi, que tras su primera activación durante la Bienal de Venecia de 2024 regresa para la edición de 2026 con una nueva configuración y un marco teórico que insiste en redefinir los modelos expositivos contemporáneos.

La idea de partida es clara: el mejor pabellón de la Bienal puede coincidir con la propia casa. Una posición que se estructura como un dispositivo operativo. Si en 2024 la participación implicaba la adquisición de un videotutorial que sugería métodos de activación doméstica para acceder a las Obras Ocultas de Luca Rossi, en la nueva edición el sistema se simplifica y reformula. Las instrucciones se transmiten ahora a través de un archivo PDF que asume la función de entrada al pabellón, transformando un soporte digital en umbral simbólico y operativo de la experiencia artística.

“En 2024”, explica el colectivo dirigido por Luca Rossi, “a pesar de una buena dosis de comunicación, no quedamos satisfechos con el número de personas que decidieron participar en el proyecto, y como estos temas siguen siendo de gran actualidad, decidimos proponerlo de otra manera, proponiendo obras de Luca Rossi completamente diferentes a las de 2024”. IN HOME PAVILION aborda los temas de la sostenibilidad medioambiental de eventos como la Bienal de Venecia, nuestra capacidad para formar nuevas miradas y cuál puede ser concretamente el valor del arte para nuestras vidas.

Luca Rossi, Pabellón In Home
Luca Rossi, Pabellón In Home

Según el colectivo, el papel del espectador no coincide con el de comisario o artista. La activación requerida queda circunscrita a un conjunto de directrices precisas, permitiendo que quince obras de Luca Rossi sean visibles dentro del espacio doméstico. Cada obra se configura como un punto de intersección entre varios artistas modernos y contemporáneos, siguiendo una lógica ya presente en Obras ocultas. Si en esta última las obras estaban ocultas, o protegidas, en la nueva configuración es el propio hogar el que ejerce una función protectora, ofreciendo un contexto de fruición que contrasta con las condiciones de masificación típicas de las exposiciones institucionales o la dispersión de la experiencia online. La idea de una fruición más íntima y concentrada forma parte de una crítica a las formas en que se consume el arte. El visionado en casa se convierte, en este sentido, en una alternativa a la dimensión caótica de los museos y las plataformas digitales, proponiendo una relación más directa y menos mediada con la obra. Esta reflexión va acompañada de una postura crítica sobre el papel del comisario en el sistema contemporáneo.

“El comisario”, añade el colectivo, “tendría un papel esencial para potenciar y optimizar la práctica del artista, pero en los últimos años, ante la debilidad y homologación de los artistas, el comisario ha tomado inevitablemente el relevo, comiéndose al artista, que queda como una especie de color en la paleta del comisario. Esto es muy grave, porque es como si Wimbledon no lo jugaran Alcaraz y Sinner, sino los directores del torneo, los árbitros y los ball-racers. Significaría perder todos, exactamente como está ocurriendo ahora”.

Paralelamente al proyecto In Home Pavilion, Rossi planea una serie de acciones en el espacio urbano veneciano. La intervención principal, como dice el artista, consiste en una versión especial del monólogo-diálogo sobre la bola de papel, ya presentado en contextos como la Quadriennale, Artissima y Arte Fiera. La acción está programada para el 8 de mayo y tendrá lugar en las inmediaciones de las taquillas de la Bienal y después en una góndola, recorriendo la ciudad. El planteamiento performativo se caracteriza por una modalidad directa y abiertamente provocadora. La intención es interceptar a un público disperso, típico del contexto de la bienal, mediante un gesto que rompe la neutralidad del espacio expositivo.

“Se acabó el tiempo de la huida cínica, del ’ahora vuelvo’ de Cattelan. Empezaré gritando que si una obra de arte no tiene valor para nuestras vidas podemos prescindir de ella, podemos prescindir de la Bienal”, afirma Luca Rossi.

Luca Rossi camina sobre el agua, un fotograma del vídeo difundido
Luca Rossi camina sobre el agua, un fotograma del vídeo difundido

El resultado de la acción sigue siendo, en palabras de Rossi, impredecible. De hecho, el contexto se describe como caótico, pero es precisamente en esta condición donde reside la posibilidad de intervenir. La referencia al pensamiento del economista Nicholas Taleb introduce la idea de una capacidad para prosperar en el desorden, asumiendo la incertidumbre como un elemento estructural y no como una limitación. La acción también incluye una referencia explícita a la tradición cultural italiana. Rossi declara su intención de abrir su discurso con citas de Manzoni, Leopardi y Dante, y a continuación cuestiona el presente a través de una pregunta hipotética: qué pasaría si toda la historia del arte italiano se borrara de repente. Esta pregunta forma parte del debate sobre la escasa presencia de artistas italianos en la exposición principal de la Bienal, interpretada por algunos como una crisis de representación. Sistemáticamente, se cuestiona la Bienal como posible tribunal supremo del valor artístico.

“La dictadura de los jurados de calidad está llegando a su fin, aún resiste para un mercado del arte aburridamente especulativo. Pero el público y los coleccionistas deben despertar, porque se trata de ellos”.

Rossi introduce también un pasaje en tono irónico sobre su propio papel dentro del sistema del arte, refiriéndose a un vídeo difundido en los días anteriores en los perfiles de Finestre sull’ Arte en el que aparece caminando sobre el agua, una imagen que recuerda simbólicamente la dimensión del Mesías.

“No sé si soy un mesías, pero desde luego en los últimos 17 años, la forma en que me ha tratado el mundo del arte demuestra lo mal que estamos, y cuántos buenos artistas y comisarios, más allá del señor Rossi, han sido asesinados y marginados profesionalmente”.

El proyecto In Home Pavilion y las acciones previstas en Venecia se inscriben, pues, en una reflexión sobre las formas de exposición contemporánea y los dispositivos a través de los cuales se produce, distribuye y legitima el arte. La reubicación del pabellón en el espacio doméstico, junto con la intervención en el espacio urbano, contribuye a cuestionar la centralidad de las instituciones expositivas y el papel de los mediadores en el sistema del arte.

Luca Rossi vuelve a la Bienal como
Luca Rossi vuelve a la Bienal como "mesías del agua" y traslada el pabellón a su casa



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