¿Qué opinan los artistas contemporáneos sobre la Inteligencia Artificial?


¿Qué tienen que decir los artistas contemporáneos sobre la Inteligencia Artificial? Son varios los que abordan el tema con sus obras.

Marshall McLuhan señaló que el arte tiene la capacidad de “predecir el futuro”. En la introducción a su libro Understainding Media, define el arte como un “sistema de alerta” que nos orienta hacia lo que ocurrirá en el futuro y nos permite “prepararnos para ello”. McLuhan afirma: “el arte como sistema de radar asume la función de un entrenamiento perceptivo indispensable”. En 1964, cuando se publicó su libro, el artista Nam June Paik acababa de construir su robot K-456 para realizar experimentos sobre las tecnologías que empezarían a influir en la sociedad. Antes había trabajado con la televisión, desafiando las formas en que suele consumirse, y más tarde crearía arte con emisiones en directo vía satélite para utilizar los nuevos medios no tanto como una forma de entretenimiento, sino para mostrarnos sus capacidades poéticas e interculturales (que aún hoy están en gran medida sin explotar). Los “Paiks” de nuestro tiempo, por supuesto, trabajan ahora con Internet, con imágenes digitales y con Inteligencia Artificial. Sus obras e investigaciones son de nuevo un “sistema de alarma” para los desarrollos que nos depara el futuro.

Como me interesaba saber qué tienen que decir los artistas sobre la InteligenciaArtificial, el año pasado organicé varias conferencias entre artistas e ingenieros. La razón de examinar de cerca la Inteligencia Artificial reside en el hecho de que una de las cuestiones más importantes hoy en día es hasta qué punto llegará a ser hábil la Inteligencia Artificial y qué riesgos pueden derivarse de ella. En la actualidad se están llevando a cabo numerosas investigaciones básicas sobre estos aspectos.

Varios artistas contemporáneos están siguiendo muy de cerca los acontecimientos. A través de su trabajo están articulando diversas dudas sobre las promesas de la Inteligencia Artificial y nos recuerdan que no debemos asociar el término “Inteligencia Artificial” únicamente con aspectos positivos. Los artistas contribuyen al debate sobre la Inteligencia Artificial con su propia perspectiva y, en particular, con sus reflexiones sobre la creación de imágenes, la creatividad y la programación como medios de expresión artística.

Nam June Paik, K-456 (1964)
Nam June Paik, K-456 (1964)

Pero, ¿qué tienen que decir los artistas contemporáneos sobre la Inteligencia Artificial? Hito Steyerl, artista que trabaja con documentales y películas experienciales, considera dos aspectos que deberíamos tener en cuenta sobre las implicaciones de la Inteligencia Artificial para la sociedad: en primer lugar, la Inteligencia Artificial está a menudo sobrevalorada y el sustantivo “inteligencia” es engañoso (para contrarrestarlo, utiliza el término “estupidez artificial”). En segundo lugar, señala que los programadores crean algoritmos que son invisibles, pero que son visibles a través de imágenes, y para entender e interpretar mejor estas imágenes debemos recurrir a la experiencia de los artistas.

Rachel Rose, una videoartista que reflexiona sobre las cuestiones que plantea la Inteligencia Artificial, emplea la tecnología informática en la creación de sus obras: sus películas crean, para el espectador, una experiencia de materialidad a través de la imagen en movimiento. Utiliza collages y superposiciones de material para manipular el sonido y las imágenes, y el proceso de montaje es quizá el aspecto más importante de su obra. También cree que existen falsas expectativas sobre la inteligencia artificial.

En su mayor parte, la obra de los artistas contemporáneos ha suscitado reflexiones sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en cuestiones existenciales del yo y nuestras futuras interacciones con entidades no humanas. Pocos, sin embargo, han utilizado las tecnologías e innovaciones de la Inteligencia Artificial como material para sus obras. Una excepción es el artista Ian Cheng, que se ha esforzado por construir mundos enteros de seres artificiales con distintos niveles de sensibilidad e inteligencia. Cheng considera que la labor de los programadores que trabajan con Inteligencia Artificial es una herramienta nueva y sofisticada para experimentar con los parámetros de nuestras prácticas sociales cotidianas.

Así, la implicación de los artistas en la Inteligencia Artificial dará lugar a nuevos tipos de investigación abierta en el arte. No obstante, estas posibilidades están aún por descubrir, al igual que las posibilidades de la Inteligencia Artificial. Y como la Inteligencia Artificial ocupará cada vez más nuestras vidas, la creación de un espacio no determinista y no utilitario en su pluralidad de perspectivas y diversidad de comprensiones desempeñará sin duda un papel esencial.

Esta contribución se publicó originalmente en el número 3 de nuestra revista impresa Finestre sull’Arte en papel. Haga clic aquí para suscribirse.


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