La Galería Elena Salamon, en su sede de la Piazzetta IV Marzo de Turín, presenta del 6 de marzo al 24 de abril de 2026 la exposición Hokusai. El signo que se convierte en vida, que reúne más de 180 xilografías originales de Katsushika Hokusai.
El título está inspirado en el último nombre artístico elegido por el célebre artista japonés: Gakyō rōjin Manji, o el “viejo loco por el dibujo”, y recuerda una reflexión del artista: “Desde los seis años sentí el deseo de pintar todo lo que veía a mi alrededor”. La llegada de las obras de Hokusai a Europa provocó un verdadero cambio cultural. Llegadas al principio casi por casualidad, utilizadas como papel de envolver para porcelana, sus grabados llamaron rápidamente la atención de artistas como Claude Monet, Edgar Degas, Paul Gauguin, Vincent van Gogh y James McNeill Whistler. De aquel encuentro surgieron nuevas libertades compositivas y una síntesis formal que contribuyeron decisivamente a la transformación del arte occidental moderno. Hokusai representó un puente ideal entre Oriente y Occidente, propiciando un diálogo profundo y duradero entre dos tradiciones artísticas que siguen influyéndose mutuamente.
La exposición de Turín se abre con dos xilografías policromadas de la serie Recorrido por las cascadas de varias provincias(Shokoku Taki Meguri, c. 1832-1834), obras caracterizadas por una vibrante intensidad cromática y una elegancia formal de extraordinaria delicadeza. De excepcional importancia es El demonio risueño de Hannya(Warai Hannya, 1831), considerada una de las láminas más raras de toda la producción del artista. Timothy Clark, antiguo director de la sección japonesa del Museo Británico, reconoce en esta obra un momento crucial, en el que el maestro mezcla hiperrealismo, imaginación fantástica y una sutil ironía que anticipa el espíritu del manga moderno. La figura de Hannya, encarnación del espíritu femenino nacido de los celos, está representada con intensa teatralidad: la mueca burlona, los cuernos salientes y las garras afiladas emergen con poderosa expresividad. El ejemplar presentado en la exposición se distingue tanto por su excelente estado de conservación como por la presencia de mokume-zuri, las vetas de madera típicas de los primeros grabados.
Testimonio de la fase temprana de su actividad son ocho grabados de la serie Pequeño Tokaido (1804), expuestos aquí en grabados dela era Meiji. Las láminas narran las cincuenta y tres estaciones de la famosa ruta entre Edo y Kioto.
El recorrido continúa con una xilografía policromada perteneciente a las Treinta y seis vistas del monte Fuji (1830-1832), la serie que dio fama internacional a Hokusai. También son de especial importancia las Cien vistas del monte Fuji (c. 1834-1835): 102 grabados en tres tonos de gris, considerados una de las cumbres absolutas de su producción. Realizada a partir de los setenta años, esta colección ofrece una visión más íntima y espiritual de la montaña sagrada. En la obra Fuji desde el mar, el tema de la ola se retoma con madurez expresiva y profundidad simbólica: la cresta soplada por el viento se disuelve en una bandada de chorlitos, mientras que el monte Fuji aparece como el único punto estable en la inmensidad. Es el desembarco final de un tema ya famoso gracias a La Gran Ola, donde se concentra el diálogo entre el viento, el agua y la montaña sagrada.
La exposición también incluye 55 xilografías de la colección Denshin kaishu Ippitsu gafu (1823), de delicados tonos turquesa y rosáceos, que sorprenden por su inmediatez y frescura visual. El propio título encierra la concepción estética del artista: el arte debe ir más allá de la mera imitación de la realidad para captar la energía vital de las cosas.
La exposición se cierra con tres volúmenes completos de la trilogía Guerreros ilustrados de China y Japón (1836), xilografías en blanco y negro en las que los héroes legendarios de la tradición cobran vida con una extraordinaria energía narrativa.
“Fue mi abuela quien me transmitió su amor por Hokusai. Dirigió la primera galería femenina de la ciudad y fue la primera en introducir las estampas japonesas en Turín en 1969”, explica la comisaria Elena Salamon. Me enseñó a captar la sencillez y la poesía esenciales de Hokusai, expresadas en un lenguaje universal capaz de atravesar los siglos“. Esta exposición reúne ejemplares adquiridos a lo largo de los años, creando un recorrido por los momentos más significativos de su producción”.
Horario: martes, miércoles y viernes de 15.00 a 19.00 horas; jueves de 10.30 a 19.00 horas; sábados de 10.30 a 18.00 horas.
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| Turín, más de 180 xilografías originales de Katsushika Hokusai expuestas en la Galería Elena Salamon |
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