Huelga en el Prado: el museo madrileño adquiere la primera obra documentada de Goya


El Prado da un gran golpe de efecto al adquirir la primera obra documentada de Francisco Goya, que el gran artista español realizó en Roma cuando tenía 25 años.

Importante golpe de efecto para el Museo del Prado, que ha adquirido la primera obra documentada de Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, 1746 - Burdeos, 1828): el cuadro Aníbal vencedor, que por primera vez mira Italia desde los Alpes. Se trata de una adquisición de gran relevancia porque completa definitivamente una de las escasas lagunas cronológicas relacionadas con el artista en la colección del museo madrileño (se trata de la colección de obras de Goya más importante del mundo). El cuadro es una obra clave de la primera etapa de la carrera del artista.

La obra llegó al Prado gracias a una donación de la Fundación Amigos del Museo del Prado (que adquirió materialmente el cuadro por un importe de 3,3 millones de euros), en honor del profesor Francisco Calvo Serraller, uno de los miembros fundadores de la asociación y director del Prado cuando el historiador del arte Jesús Urrea atribuyó el cuadro a Goya en 1993. La donación constituye el primer acto conmemorativo del 40 aniversario de la creación de la Fundación Amigos del Museo del Prado: las celebraciones continuarán con la publicación de un libro sobre su historia y culminarán con una exposición en las salas del Prado, donde por primera vez se mostrarán juntas las obras donadas por la Fundación al Prado a lo largo de cuatro décadas de actividad.

El cuadro con Aníbal el Vencedor, pintado en 1771 cuando el artista tenía veinticinco años, es definido por el Prado como “una pintura de indudable perfección técnica, que se erige en manifiesto por su armonioso orden compositivo, su excelente tratamiento luminístico y la seguridad y firmeza de la pincelada al modelar las figuras con color y luz”. La obra se remonta a los años de la estancia italiana de Goya (1769-1771) y es una adquisición significativa también por el hecho de que el Prado ya posee el Cuaderno italiano, el cuaderno de dibujos que el pintor realizó durante sus años italianos. Entre las hojas hay una con una idea compositiva deAníbal vencedor y otras donde se anotan estudios para sus figuras principales (como la cabeza del toro de la alegoría del Po).

Goya pintó elAníbal vencedor en Roma en 1771 para participar en el concurso de la Real Academia de Bellas Artes de Parma. El artista español no ganó, ya que fue Paolo Borroni (Voghera, 1749 - 1819) quien se llevó la victoria, pero aun así consiguió seis votos y una mención especial, y su nombre se mencionó en la edición de enero de 1772 de la revista Le Mercure de France, donde se publicaron los resultados del concurso. La obra es un ejemplo de los primeros contactos de Goya con el mundo de las academias (y las italianas en particular), que fueron importantes ya que allanaron el camino de la carrera del gran artista. ElAníbal victorioso también demuestra la capacidad de Goya para adaptarse a la estética y las convicciones del mundo académico: de hecho, es una de las primeras ocasiones conocidas en las que Goya aborda un cuadro de carácter histórico y, además, con una composición muy compleja.

Como se ha dicho, Goya se preparó con una serie de dibujos que forman parte del Cuaderno italiano, así como con al menos dos bocetos al óleo, uno de los cuales se encuentra hoy en el Museo de Zaragoza y el otro en una colección privada de Nueva York: elproceso que Goya siguió en su preparación certifica la importancia que el artista concedía a su proyecto, y refleja también las diversas fuentes de inspiración en las que Goya se fijó durante su estancia en Roma, por ejemplo las obras de Corrado Giaquinto (Molfetta, 1703 - Nápoles, 1766) y estatuas antiguas como elApolo del Belvedere o la Galata moribunda.

“La obra -continúa el Prado- es fundamental para conocer a Goya. Muestra, en efecto, su manera de concebir las figuras que volverán también en futuros cuadros de género o de historia, su forma de organizar el espacio pictórico mediante efectos de luz y color, y su manera de definir perfectamente las anatomías y las diversas superficies de los objetos. Además, incluso en la técnica, caracterizada por la economía, la fuerza y la precisión, se revela ya la maestría y la excepcionalidad del artista”. La obra, concluye el museo, “desempeña un papel importante en las colecciones del Prado. Estos primeros años constituyen el periodo de la carrera de Goya del que la institución posee una colección más restringida”.

Huelga en el Prado: el museo madrileño adquiere la primera obra documentada de Goya
Huelga en el Prado: el museo madrileño adquiere la primera obra documentada de Goya


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