El reconocimiento formal de la labor realizada en los últimos años y la revisión de los métodos de contratación de personal técnico-científico del Ministerio de Cultura son el núcleo de la carta abierta dirigida al Ministro Alessandro Giuli por la Coordinadora Nacional de los profesionales colaboradores de las Direcciones Generales de ABAP, Museos, Bibliotecas y Derechos de Autor que trabajaron con el MiC entre 2021 y 2024. El documento, difundido esta mañana, nace de una creciente preocupación por el enfoque de las últimas licitaciones y las opciones administrativas que, según los firmantes, corren el riesgo de debilitar la calidad de la acción de protección del patrimonio cultural italiano.
Firman el llamamiento arqueólogos, arquitectos, historiadores del arte, bibliotecarios, archiveros, restauradores, ingenieros, asistentes técnicos y expertos que en los últimos años han trabajado como colaboradores externos en las Direcciones Generales de Arqueología-Bellas Artes-Paisaje, Museos, Bibliotecas y Derechos de Autor. Profesionales llamados a desempeñar un papel esencial en una etapa marcada por la escasez crónica de personal en el Ministerio, agravada por las nuevas exigencias ligadas a la gestión de fondos extraordinarios y la creciente complejidad de las intervenciones patrimoniales.
En el texto, la Coordinadora denuncia una devaluación progres iva de las competencias técnicas y científicas, que se reflejaría en los recientes procedimientos de concurso y en la Circular nº 133 de 10 de noviembre de 2025, posteriormente retirada. Según los profesionales, la rebaja de los requisitos de acceso para los perfiles técnicos, la no valoración de las titulaciones universitarias y de postgrado y la adopción exclusiva de pruebas tipo test como herramienta de selección son una señal alarmante para un sector que, por el contrario, requiere altos niveles de especialización.
La protección del patrimonio cultural, subrayan los peticionarios, no puede considerarse una actividad genérica o meramente administrativa. Se trata, por el contrario, de una acción compleja, interdisciplinar y de base científica, que requiere competencias específicas maduradas a través de una formación avanzada y años de experiencia sobre el terreno. Un enfoque que, en su opinión, se basa no sólo en la legislación sectorial, sino también en los principios consagrados en el artículo 9 de la Constitución, que encomienda a la República la tarea de proteger el paisaje y el patrimonio histórico y artístico de la nación.
La carta recuerda la decisiva contribución de los colaboradores externos en los años comprendidos entre 2021 y 2024. Durante ese periodo, explican los profesionales, su contribución permitió garantizar la continuidad de las actividades de protección, valorización y gestión del patrimonio, supliendo las deficiencias estructurales del personal ministerial. Un servicio que, según la Coordinadora, hoy no encuentra el reconocimiento adecuado en las vías de acceso a los cargos públicos, ni a nivel formal ni sustancial.
El riesgo puesto de relieve es que el actual sistema de contratación acabe comprometiendo la calidad global de la acción del Ministerio, reduciendo el peso de las competencias especializadas y de la experiencia adquirida sobre el terreno. Una perspectiva que, según los profesionales, podría repercutir directamente en la capacidad del Estado para desempeñar plenamente su función de protección, en un contexto en el que el patrimonio cultural italiano requiere intervenciones cada vez más cualificadas y conscientes.
La Coordinadora subraya también cómo la decisión de no valorar adecuadamente las titulaciones superiores y la experiencia profesional previa representa una contradicción con respecto a las necesidades reales del sector. La gestión del patrimonio cultural, afirman los firmantes, requiere conocimientos profundos, una actualización continua y una visión crítica que difícilmente puede medirse exclusivamente a través de pruebas estandarizadas.
La carta abierta concluye con un llamamiento directo a la Ministra de Cultura para que abra una mesa redonda con todos los agentes del sector del patrimonio cultural. El objetivo es iniciar un debate constructivo que permita reconocer y valorar el servicio prestado por los profesionales en los últimos años y definir un sistema de contratación coherente con la complejidad y el valor del patrimonio cultural italiano. Tras la imagen, el texto íntegro de la carta.
Honorable Ministra Giuli,
la Coordinadora Nacional de profesionales (arqueólogos, arquitectos, historiadores del arte, ingenieros, restauradores, asistentes técnicos, bibliotecarios, archiveros, expertos en licitaciones y adquisiciones, expertos en comunicación), colaboradores externos con registro de IVA del Ministerio de Cultura en los años 2021-2024 (art. 24, c. 1, Decreto Legislativo 104/2020), se dirige a usted de forma abierta a raíz de la publicación de los anuncios emitidos por el Ministerio dirigido por usted en relación con la contratación de grandes contingentes de personal, así como de la Circular nº 133 de 10 de noviembre de 2025, que ha sido retirada posteriormente.
Expresamos aquí la necesidad de una profunda reflexión y revisión de los métodos de contratación del personal con el que el Ministerio de Cultura pretende garantizar la protección, conservación, valorización y disfrute del patrimonio cultural nacional, que contemple un proceso de comparación y puesta en común pública, en diálogo en particular con el público de quienes en virtud de su cualificación y experiencia han podido colaborar con el Ministerio de Cultura en los últimos años. Una evaluación de las competencias profesionales no puede prescindir de la consideración de que el conjunto de las acciones de protección está constituido por actividades de carácter técnico-científico. Recordemos que el artículo 9 de la Constitución italiana ordena la protección y salvaguardia del patrimonio cultural italiano, con la investigación científica como piedra angular y preámbulo. Las acciones de salvaguardia, finamente reguladas por las leyes del Estado, deben garantizar y defender los Niveles Esenciales de Servicios, para asegurar que todos puedan disfrutar y cuidar el patrimonio cultural, y que los ciudadanos que han invertido en su educación y formación profesional para servir al país mediante el desempeño de actividades cualificadas en el ámbito del patrimonio cultural reciban un trato justo.
La salvaguardia requiere una contribución altamente especializada e interdisciplinaria, necesaria para resolver las complejidades de la seguridad y la conservación del patrimonio cultural. La cuestión de las competencias también se siente y se discute hoy en día en el seno de las órdenes profesionales y de las asociaciones gremiales, que también apuestan por la construcción de cursos específicos de formación y certificación, además de los de las Escuelas de Especialización y los Cursos de Doctorado, con el fin de formar figuras profesionales, reguladas en órdenes y no (art. 9bis del Decreto Legislativo 42/2004; Decreto Ministerial 244/2019), capaces de operar mediante elecciones técnicas y métodos que garanticen el justo equilibrio entre seguridad, protección, conservación y fruición.
La asignación de actividades especializadas a personal no idóneo, ya sea por falta o inadecuación de curriculum vitae et studiorum o por incongruentes procedimientos de selección en los concursos de acceso a la función, comporta la decadencia de la excelencia internacionalmente reconocida en Italia, además del perjuicio laboral para profesionales competentes y el potencial perjuicio para la seguridad de las personas y de los bienes.
Por lo tanto, frente a la creciente demanda de especialización, nos parece contradictoria la actuación del Ministerio de Cultura en relación con la ordenación de las familias profesionales y los procedimientos de selección establecidos en las recientes convocatorias para la contratación de personal:
1) la Circular nº 133, de 10 de noviembre de 2025 - Decreto Director DG RUO nº 1335, de 10 de noviembre de 2025 (emitido y afortunadamente retirado a las pocas horas), que reducía la titulación para el acceso a las plazas de Oficial Técnico a sólo titulación universitaria, excluyendo la histórica exigencia de estar en posesión además de un título de especialización o doctorado;
2) la exigencia de sólo el título de Bachillerato para el área de Ayudantes en el “Concurso Público para la contratación de un contingente de 1.800 funcionarios a tiempo completo y con carácter fijo para su ingreso en el Área de Ayudantes de las funciones del Ministerio de Cultura” (publicado el 11.12.2025), a pesar de que preveía para estas figuras un nivel de cualificación, a nuestro juicio, al menos igual a la licenciatura de tres años propia del sector. Tal anuncio sólo puede tener un doble efecto negativo dar acceso al desempeño de actividades relacionadas con el perfil de Asistente (en la convocatoria, código 02 - protección) a titulados de cualquier dirección o formación, sin que, además, exista posibilidad alguna de hacer valer experiencia y competencias específicas a la hora de confeccionar la lista de clasificación; yla contratación de personal mucho más cualificado de lo que debería (es un hecho que se presentan a estas oposiciones muchos licenciados y titulados especializados o doctorados, que se enfrentan a una oposición no destinada a ellos, con el fin de acceder a puestos de titular en la Administración Pública). A.), expuestos a la posible explotación de competencias de nivel superior a cambio de un puesto de trabajo y un salario inferiores;
3) la falta de la necesaria valoración de titulaciones en el “Concurso Público para 577 unidades en el Área de Funcionarios de las funciones del Ministerio de Cultura - familia profesional técnico-especialista para la protección y puesta en valor del patrimonio cultural” (100 arquitectos, 300 bibliotecarios, 167 archiveros, 10 arqueólogos), que excluye cualquier posibilidad de aprovechamiento de las competencias adquiridas sobre el terreno y selecciona únicamente en base a pruebas tipo test y entrevistas.
No estamos de acuerdo con los métodos actuales de selección del personal ministerial, que pretenden inexplicablemente rebajar el nivel de formación y preseleccionar a los candidatos sobre la base de pruebas de elección múltiple, sin ni siquiera una evaluación de las cualificaciones de los candidatos y de la experiencia adquirida a lo largo de los años. Sobre todo, estos métodos nos parecen claramente inadecuados con respecto al objetivo de seleccionar competencias especializadas y consolidadas para tratar y gestionar la complejidad de la protección de un patrimonio monumental y cultural vulnerable y de valor incalculable. Además, son contrarias a las disposiciones de la normativa sectorial: véase el citado art. 9bis del Decreto Legislativo 42/2004 (Código del Patrimonio Cultural); el Decreto Ministerial 244/2019 (Reglamento relativo al procedimiento para la formación de listas nacionales de arqueólogos, archiveros, bibliotecarios, demoetnoantropólogos, antropólogos físicos, expertos en diagnóstico y ciencia y tecnología aplicadas al patrimonio cultural).
Por el contrario, seguimos convencidos de que los profesionales formados con cursos universitarios y de posgrado específicos y de alto nivel, combinados con los conocimientos operativos y concretos adquiridos durante la experiencia laboral sobre el terreno (no meras prácticas, sino actividades profesionales), como también exige el Código del Patrimonio Cultural y del Paisaje, deben ser valorados y considerados como destinatarios de las convocatorias públicas de selección para los organismos de protección (para los niveles de Oficial y de Alta Profesionalidad).
En los últimos años, nuestro colectivo de unos trescientos funcionarios, unidos en una Unidad de Coordinación Nacional desde finales de 2021, ha intentado en varias ocasiones entablar una conversación abierta con el Ministerio de Patrimonio Cultural y Paisaje, solicitando en vano a usted, Sr. Ministro, y a su predecesor, el reconocimiento concreto del servicio cualificado prestado en los años 2021-2024. Igualmente hemos procurado ser recibidos.
Recientemente, obtuvimos una entrevista con la Jefa de Gabinete del Ministerio, Dra. Valentina Gemignani. Durante la reunión celebrada el 18 de julio de 2025 en la sede del Ministerio, volvimos a solicitar que se reconociera y valorara nuestra experiencia. En dicha reunión se compartió la idea de que en futuros concursos se pudieran puntuar adecuadamente las titulaciones universitarias y de postgrado y, sobre todo, reconocer y premiar los años de colaboración directa con las oficinas periféricas del MiC. Fue una sorpresa muy desagradable ver, cuatro meses más tarde, la publicación de la circular y los anuncios citados.
Sobre el tema de las colaboraciones, nos gustaría recordar la pluralidad de figuras profesionales presentes simultáneamente en las superintendencias, museos, bibliotecas, en el resultado de las convocatorias de selección en virtud del Decreto Legislativo 104/2020, emitido precisamente debido a la grave escasez de personal en el Ministerio. No sólo arquitectos, historiadores del arte y arqueólogos, sino también ingenieros, archiveros, bibliotecarios, restauradores, auxiliares de obra, expertos en comunicación y licitaciones, y técnicos contables, que han mejorado laacción protectora de los propios funcionarios, tanto dándoles un respiro en cuanto a la cantidad de trabajo a abordar, como integrando las competencias profesionales ya disponibles en las oficinas para llevar a cabo actividades nuevas y/o más especializadas que las que tradicionalmente les correspondían.
Un año después de la conclusión de estas colaboraciones, recibimos expresiones de pesar de muchos funcionarios y superintendentes por el valor añadido que representan las competencias especializadas y la experiencia profesional aportadas por los colaboradores inscritos en el IVA. Por otra parte, lamentamos tener que constatar el silencio total (que ahora nos lleva a considerar intencionado) por parte de las altas jerarquías ministeriales hacia nosotros.
Nos parece que la entrada de nuevos funcionarios que se ha producido con las recientes oposiciones no se ha correspondido aún con lo previsto en el Plan Integral de Actividad y Organización (PIAO) para el trienio 2025-2027, aprobado por Decreto Ministerial 39, de 31/01/2025, ni se ha abordado plenamente el déficit de personal, y manifestamos nuestra preocupación por el riesgo de que, en lugar de abordarlo mediante la utilización de profesionales cualificados que reúnan los requisitos establecidos en el Decreto Ministerial 244/2019, se recurra a otro personal de las propias oficinas ministeriales, carente de la cualificación necesaria, para la realización de actividades especializadas. También observamos que en los últimos concursos no se han introducido en absoluto nuevas figuras técnicas, que en cambio sí estaban presentes en las anteriores colaboraciones con el IVA, además solicitadas expresamente por las oficinas territoriales en las convocatorias de selección que siguieron a las iniciales publicadas por las Direcciones Generales en 2020 y 2021.
Esperamos que esta carta pueda tener el efecto de una mayor reflexión sobre los puntos planteados y quizás le lleve a decidir la apertura de una mesa redonda en la que participen todos los actores presentes en la escena del Patrimonio Cultural Italiano.
Le saludamos atentamente,
Coordinación Nacional de los profesionales colaboradores de las Direcciones Generales ABAP, MUSEOS, BIBLIOTECAS Y COPYRIGHT DE AUTORES
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| El Ministerio y los trabajadores externos escriben a Giuli: "las competencias se han devaluado en los últimos años |
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